La sobreviviente de violencia feminicida en el Estado de México, Karem Santa Cruz cuestiona, “dónde está el Estado que esté buscando (a los desaparecidos), dónde están estas autoridades”, ya que quienes los buscan son “las mujeres, hermanas, padres, esposas, familiares, hijas” de las víctimas
Mayo 10, 2025

Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
La activista y sobreviviente de violencia feminicida en el Estado de México, Karem Santa Cruz Bretón, impartió la conferencia “Y si yo lo encuentro, ¿qué?” en la cual reivindicó la lucha de madres de víctimas de desaparición forzada.
La conferencia se realizó en el auditorio de la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y fue organizada por la Unidad de Género que coordina Krystal Rebollar de los Santos, y asistieron trabajadores de distintas escuelas de la UAG, así como la secretaria general María Xóchitl Astudillo Miller, quien representó al rector Javier Saldaña Almazán.
En su intervención, Karem Santa Cruz preguntó a los asistentes quiénes buscan a las personas desaparecidas y las respuestas fueron “las mujeres, hermanas, padres, esposas, familiares, hijas” de las víctimas, por lo que entonces cuestionó “dónde está el Estado que esté buscando, dónde están estas autoridades”.
Expuso que en la actualidad “la desaparición y principalmente la desaparición forzada, es decir la que va de la mano con la aquiescencia y el apoyo de las autoridades” es la que provoca casos como el de Ivette Melissa Flores Román, quien fue sustraída de su casa por civiles armados con apoyo de la Policía y Tránsito Municipal, el 24 de octubre del 2012 en Iguala.
Recordó que Sandra Luz Román Jaimes, fundadora del Colectivo Madres Igualtecas Buscadoras y madre de Ivette Melissa, quien tenía 19 años cuando fue desaparecida, pidió apoyo del Ejército y del Ministerio Público donde se enfrentó a la revictimización, “no hay una búsqueda inmediata por parte de las autoridades”.
Destacó que debido a la falta de acciones de las instituciones el Comité para Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas emitió una sentencia en contra del Estado mexicano, que obligó a las autoridades a ofrecer una disculpa pública.
Puntualizó que en los últimos años la celebración del Día de las Madres pasó de festivales con flores a eventos conmemorativos con el objetivo de visibilizar los problemas a los que se enfrentan las madres de víctimas de desaparición, asesinatos y feminicidio.
Manifestó que las madres de las víctimas tuvieron que aprender a buscar indicios, identificar fosas clandestinas y también a maternar, otra vez, pero ahora a sus nietos, a los huérfanos por consecuencia de la violencia en la entidad y el país.
No obstante, señaló que las desapariciones, particularmente las desapariciones forzadas, no son nuevas, sino que se trata de una práctica que inició con las dictaduras desde la década de 1970 en América Latina, mientras que en Guerrero se registraron durante la llamada “guerra sucia”.
Resaltó que en México el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas data de la década de 1950, pero inició a partir de una sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el 2009, en la cual se condenó al Estado Mexicano por la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco, a manos de militares en agosto de 1974 en Atoyac.
En cuanto a las madres buscadoras dijo que afrontan su situación con dolor, pero también con amor, “estas madres que aguantan soles, lluvias, aires, amenazas, inseguridades por buscar y muchas de ellas hacen referencia de ‘yo me quiero morir sabiendo que ya está descansando en paz, mientras no sepa qué pasó, voy a seguir en la lucha’”.
“Ese es el amor de las madres que está ahí, esa incertidumbre que mantiene a los familiares trabajando todos los días, tocando todas las puertas y no es contra un gobierno, no es contra una institución, no es contra una persona servidora pública, es que díganme de qué manera, si pintan la calle, si ponen sus lonas, de qué manera van a ser escuchadas para poder encontrar a sus seres queridos, ustedes qué harían”, preguntó.
Manifestó que, en su caso, “yo quemo todo” y aunque reconoció que las autoridades también “son humanos”, es necesario reconocer, reivindicar y apoyar a las madres buscadoras, así como practicar la empatía.
Entre los asistentes estaba Beatriz Rivera Martínez, trabajadora de la UAG e integrante del Colectivo Lupita Rodríguez Narcizo, quien busca a su esposo Juan Álvarez Gil, desaparecido en Chilpancingo en julio del 2013 y participó en la ronda de preguntas y comentarios, al final de la presentación de Karem Santa Cruz.
Compartió que los integrantes del Colectivo elaboraron un tríptico con información sobre qué hacer en caso de una desaparición, “porque nadie está exento, desafortunadamente las desapariciones son constantes y ese es nuestro granito de arena”.
Beatriz Rivera repartió los trípticos entre los asistentes y detalló que encontrarán una guía para saber a dónde acudir, ya que “es mentira” que deben dejar pasar las primeras 72 horas antes de actuar.
“Las madres buscadoras no tienen qué festejar, falta alguien en casa y es muy desgarrador”, expresó.
También pidió que se legisle en materia de desaparición forzada, debido a que “en materia jurídica las familias están desprotegidas”.