EL-SUR

Sábado 18 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Impiden policías la entrada de padres, normalistas y activistas a la Cdmx; iban al estadio Azteca

Buscaban reunirse para ir en marcha con el propósito de pegar retratos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa desaparecidos en el inmueble mundialista

Junio 12, 2026

La ambulancia proveniente del Hospital General de Cuernavaca, Morelos que trasladaba de emergencia a un paciente que sufrió un infarto, pero que policías capitalinos le negaron el paso, pese a que los normalistas despejaron el área Foto: Alina Navarrete Fernández

Alina Navarrete Fernández

Ciudad de México

Unos mil policías capitalinos impidieron que madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecidos, integrantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) y del Colectivo Lupita Rodríguez Narciso ingresaran a la Ciudad de México, donde pretendían marchar por la Calzada de Tlalpan para exigir el esclarecimiento de los ataques del 26 y 27 de septiembre del 2014.
Los integrantes de la FECSM y del Colectivo Lupita Rodríguez Narciso viajaron este jueves por la mañana, por separado, desde la Normal Rural de Ayotzinapa ubicada en Tixtla y de Chilpancingo, para reunirse con las madres y padres, quienes encabezarían una marcha desde la caseta de Tlalpan de la autopista México-Cuernavaca hasta el Estadio Azteca, donde pegarían retratos de los 43 normalistas desaparecidos.
Esta protesta es parte de la jornada intermedia a 12 años de la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa, las madres y padres de los jóvenes anunciaron las movilizaciones en la Ciudad de México hace más de un mes.
Sin embargo, los cerca de 800 manifestantes que se concentraron en la caseta fueron retenidos desde las 10 de la mañana hasta las 4 de la tarde; en ese lapso los policías capitalinos, para impedir la marcha, detuvieron el paso vehicular en ambos sentidos de la autopista, dejando varados a cientos de automovilistas y transportistas.

No los dejan pasar ni siquiera caminando

Los primeros en llegar a la caseta fueron estudiantes de la FECSM y el Colectivo Lupita Rodríguez Narciso, más tarde llegaron las madres y padres acompañados del abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, Isidoro Vicario Aguilar.
Al ver que era imposible que los normalistas pudieran ingresar a la Ciudad de México en los 20 autobuses en los que llegaron, los manifestantes decidieron empezar la marcha en la caseta, dejando atrás las unidades para recorrer a pie la Calzada de Tlalpan, a lo largo de la cual pretendían pegar los retratos de los 43 normalistas desaparecidos para visibilizar el caso, pero ni siquiera de esa forma les permitieron pasar.
El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, Félix Arturo Medina Padilla, llegó para dialogar, primero con los estudiantes y después, con las madres y padres de los normalistas desaparecidos, a quienes les pidió que le permitieran comunicarse con sus superiores para informar el trayecto que recorrerían.
No obstante, mientras el subsecretario dialogaba con las madres y padres, quienes reclamaron la criminalización de sus manifestaciones, así como el trato a los estudiantes “como si fueran delincuentes”, los policías que se encontraban en las inmediaciones de las cabinas de cobro se desplazaron hacia la Calzada de Tlalpan, de frente al contingente.
También estacionaron un camión de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México en el sentido que los manifestantes pretendían recorrer, para impedir que avanzaran.
Cerca de la 1 de la tarde, después de un ríspido diálogo con Félix Arturo Medina, un trabajador de la Secretaría de Gobernación se acercó a los normalistas que amagaron con empujar el camión de la SSC para abrir el paso al contingente y les afirmó “ya lo van a quitar”, pero el vehículo permaneció ahí hasta que terminó el mitin.
Mario César González Contreras, padre del normalista desaparecido César Manuel González Hernández, denunció que Félix Arturo Medina “nos vio la cara”, ya que sólo se acercó a dialogar para que los policías capitalinos lograran posicionarse de manera que no permitieron el paso a los manifestantes.
Al no poder ingresar a la Ciudad de México, los manifestantes optaron por realizar un mitin en la caseta, en el que reclamaron a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo que se obstaculizara su derecho al libre tránsito y a la libertad de expresión, mientras la mandataria veía el partido inaugural del Mundial, México vs Sudáfrica, en el Deportivo Hermanos Galeana.
En su intervención, María Concepción Tlatempa Cisneros, madre del normalista desaparecido Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, dijo que “ya estuvo bueno” de que la presidenta trate “como delincuentes” a los normalistas; advirtió que las madres y padres de los normalistas no desistirán de las protestas.
Mientras se desarrollaba el mitin, los normalistas se dedicaron a hacer pintas alrededor de la caseta, en los espacios públicos, donde pegaron los retratos de los 43 desaparecidos; también tapizaron el camión de la SSC y patrullas de la misma corporación.
A la 1:30 de la tarde, los normalistas abrieron paso a una ambulancia proveniente del Hospital General de Cuernavaca, Morelos, que llevaba de emergencia a Jonathan Salgado Macías, de 38 años, al Instituto Nacional de Cardiología, debido a que sufrió un infarto.
La ambulancia sólo pudo avanzar hasta el punto donde se encontraba atravesado el camión de la SSC, rodeado de policías que se negaron a moverse.
Mario González se indignó por la actitud de los policías y les exigió que permitieran el paso a la ambulancia; “quiten este camión”, demandó, pero un agente aseguró que no era posible porque los normalistas habían averiado la batería, lo que los manifestantes negaron.
Cuando Mario González discutía con los policías, otro agente intervino diciendo “no pasa nada, ahí se va a quedar el camión, ahí que se quede, que lo ponchen, que le hagan lo que quieran”.
El personal médico que trasladaba al paciente, aseguró que se trataba de un caso de gravedad y que no tuvo problemas para avanzar porque los normalistas despejaron la vía, pero debido a que los policías se negaron a moverse, regresaron a Cuernavaca.

La presencia de padres cambió acuerdos con normalistas: Medina

Al final del mitin, Isidoro Vicario resaltó que quienes portan armas son los policías y que este viernes volverán a intentar ingresar a la Ciudad de México para concluir con la jornada intermedia en la Secretaría de Gobernación.
Cuando comenzaban a retirarse los manifestantes, un grupo de policías se acercó a las patrullas que fueron destrozadas por los normalistas y extrajeron lo que, de acuerdo con Mario González que observó de cerca la acción, eran armas, como las que utilizaron para agredir a los integrantes del magisterio disidente.
En declaraciones, Félix Arturo Medina aseguró que los últimos cuatro días mantuvo diálogo con los estudiantes y había avances, “pero no estaba considerado que vinieran los padres (de los normalistas desaparecidos) y eso pues cambia un poco las cosas, porque el diálogo que habíamos tenido y los acuerdos que pensábamos que se habían construido”.
Señaló que les insistió a los estudiantes en que “es necesaria la revisión integral, no pueden llegar a la Ciudad sin hacer una revisión, porque estamos aquí para verificar la seguridad de quienes participan”.
Recordó que el pasado 8 de junio, “después de una denuncia, en una de las revisiones, se encontraron elementos exclusivos, 59 elementos exclusivos que fueron entregados a las autoridades”, por lo que las autoridades tienen que “garantizar, por un lado su libertad de expresión, y por otro lado la seguridad de las personas que participan”.
Aseguró que durante la protesta en la caseta, “no hubo ninguna agresión, no hubo ninguna confrontación, de pronto había un diálogo un poco más intenso, pero eso se quedó atrás y logramos, ellos hacer su mitin, fijaron una postura frente a la desaparición de los 43 jóvenes de Ayotzinapa con quienes el Gobierno de México tiene un compromiso y una deuda también para esclarecer la verdad y estamos trabajando”.
Sobre si hoy habrá nuevamente bloqueo en la caseta, dijo que “si ellos (los normalistas) deciden acompañar las actividades de los padres, tendremos un quinto día, tratando de generar diálogo, generando los acuerdos que permitan avanzar, siempre va a estar abierto el diálogo”.
Llamó “al respeto de la ciudadanía, al respeto a las terceras personas que se encuentran en el espacio público, que pueden ser afectadas por artefactos o por los bloqueos como el de hoy de las casetas”.