Pobladores nahuas de Analco y Tlalamacán se quejan de que la crecida del río Balsas dañó unas 30 viviendas y 60 cultivos a principio de mes y ninguna autoridad ha acudido
Zacarías CervantesChilpancingo
Septiembre 23, 2017
Pobladores de Analco y Tlalamacán, municipio de Mártir de Cuilapan, se encuentran parcialmente incomunicados, con desabasto de alimentos y con daños en sus viviendas y cultivos, así como en la red de agua potable, desde los primeros días de septiembre, sin que ninguna autoridad de los tres niveles de gobierno haya acudido a brindarles apoyo, denunciaron vecinos vía telefónica.
Ambos pueblos indígenas nahuas se encuentran ubicados en la orilla del río Balsas, cerca del puente Solidaridad, en la Autopista del Sol.
El vecino de Tlamamacán, Yoes Allende informó que, desde que las lluvias comenzaron con mayor intensidad en los primeros días de septiembre, la crecida del río inundó unas 30 viviendas ubicadas en la orilla. Además, el agua arrasó con unos 60 cultivos y las familias se quedaron en la ruina porque sus sembradíos son su única esperanza para sobrevivir.
El vecino informó que, desde hace una semana las lluvias destrozaron la carretera Xalitla-Tlamamacán-Analco, y que para salir de su comunidad tienen que dar vuelta hasta la comunidad de San Marcos Oacatzingo, municipio de Mártir de Cuilapan, y que el recorrido que antes era de unos 20 minutos, ahora lo hacen en dos o tres horas ante las malas condiciones del camino.
Explicó que los habitantes tienen que viajar en una camioneta, porque el servicio de combis está suspendido, y que si antes pagaban 150 pesos de un viaje, ahora son 400.
Denunció que han informado de su situación a varias instancias gubernamentales, pero que hasta ahora nadie ha ido a diagnosticar la situación ni a darles apoyo.
Informó que el presidente del Comité Ciudadano Indígena, Samuel Alfonso Bernal, acudió con la presidenta municipal de Mártir de Cuilapan, Felícitas Muñiz Gómez, quien le dijo que los indígenas que perdieron sus cultivos tienen que meter su solicitud de apoyo ante la delegación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), y que ella va a gestionar para que les den trámite.
Dijo que para resolver el problema de desabasto de alimentos la alcaldesa les ha mandado despensas, pero que las cobra a 15 pesos, pese a que son del gobierno del estado.
También le han solicitado una máquina y un camión de volteo para reparar la carretera, pero no han tenido respuesta. Se quejó de que tampoco han tenido respuesta de los gobiernos estatal y federal, a los que han acudido.
Otro vecino de la comunidad de Analco, ubicada en la misma zona, René Hernández informó que la semana pasada fueron el síndico Benito Sánchez Ayala, y los regidores del PRI, Edelmira del Moral Miranda, y de Nueva Alianza, Humberto Palacios Celino, para conocer la situación, y les prometieron gestionar ayuda ante la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígena (Cdi), pero hasta ayer no les había llegado nada.
Informó que también recibieron la visita de la presidenta municipal, Felícitas Muñiz Gómez y algunos de sus colaboradores, pero que “nada más fueron a tomarse fotos.
Dijo que el problema que más les afecta en esta comunidad es el daño de la carretera, porque igual que los de Tlamamacán, tienen que dar vuelta hasta San Marcos Oacatzingo, para lo que destinan el doble de tiempo y dinero.
Los habitantes de ambos pueblos se quejaron de que, si no recibieron apoyo de los gobiernos antes del sismo de 7.1 que provocó afectaciones a los municipios de la zona Norte, y antes de la tormenta tropical Max, que provocó daños en los municipios de la Costa Chica, menos van a hacerles caso ahora.
Pero, “de cualquier modo queremos alzar la voz para que volteen a ver para acá, en donde también requerimos ayuda”, dijo Yoes Allende.