Expendedores del mercado central se instalan en la plaza Primer Congreso de Anáhuac para ofrecer cortinas de papel picado y otros artículos. En las instalaciones de la administración central de la UAG madres solteras rea-lizan una “Mercadita Feminista”
Mayo 10, 2025

Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Integrantes de la Unión de Auténticos Expendedores de Artículos de Temporada del Mercado Central Baltazar R Leyva Mancilla, se instalaron en el zócalo de la ciudad para ofrecer cortinas de papel picado y otros artículos por el Día de las Madres.
Mientras que madres autónomas, jefas de familia y mujeres solteras que ejercen la maternidad de manera independiente realizaron una “Mercadita Feminista” en la Rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
Los expendedores colocaron puestos semifijos alrededor y enfrente de la catedral de la Asunción de María, en los que el producto principal son cortinas de papel picado, que incluyen letreros con mensajes como: “Felicidades Mamá” y “feliz Día de las Madres”.
Estas cortinas son tradicionales para adornar ventanas y puertas. La mayoría fueron elaboradas por los propios comerciantes, quienes innovaron los diseños típicos, incluyendo detalles con pintura o bordados.
Los costos van desde los 70 hasta los 450 pesos por las cortinas, aunque también ofrecen otros artículos, como canastas de flores artificiales con dulces, tazas con mensajes alusivos a la festividad y otros, cuyos costos varían de los 60 y hasta 150 pesos.
De acuerdo con la comerciante María Isabel Ramírez González los expendedores no incrementaron los precios de sus artículos este año, pero la venta ha estado “calmada”, en comparación con años anteriores.
En entrevista con El Sur, la locataria consideró que “lo que nos está perjudicando es que hay mucha venta local en las colonias, en las casas, mucha venta digital también. Hay cursos que imparten, entonces la gente se acerca, los toma y emprenden su negocio. En años pasados la gente bajaba (al centro) y nos compraba a nosotros, había mayor venta”.
Detalló que los expendedores se instalaron la noche del miércoles, para iniciar con la venta del 8 al 10 de mayo, y pagaron 350 pesos al Ayuntamiento de Chilpancingo para poder realizar esta actividad.
“Nuestros precios son fijos año con año, de nuestras cortinas manejamos dos modelos, una que le llamamos ‘de dulce’ que es cortina para venta y otra que le llamamos ‘de forma de corazón’, que es un medallón en forma de corazón, de flor de tela encerada y cortina de papel picado, las tenemos en 170 (pesos)”, contó.
Llamó a la sociedad a visitar los puestos y “que ayuden con la venta local, que somos nosotros, y nos apoyen porque nosotros nos mantenemos de esta y otras temporadas”.
Para Marcelina Adame Alvarado, otra expendedora de artículos de temporada, también los comerciantes que se instalan en el zócalo para ofrecer otros productos, como artesanías, ropa, bisutería y comida, afectan sus ventas, “apenas empieza el movimiento ayer (el jueves) estuvo tranquilo”.
Señaló que los precios de las cortinas se mantuvieron “porque hay mucha competencia y el papel no dura, lo tenemos que sacar y aunque sea dar barato, aunque ganemos poquito”.
También pidió a los chilpancingueños que acudan a comprar sus productos, “necesitamos el apoyo de la gente para que vendamos nuestras cortinas”.
La “Mercadita Feminista”
Por otra parte, mujeres instalaron una “Mercadita Feminista” fuera del auditorio de la Rectoría de la UAG, donde ofrecieron arreglos de flores tejidas a mano, huipiles, tamales, artesanías y productos para el cuidado corporal orgánicos, en apoyo a madres autónomas solteras, madres de víctimas de desaparición forzada y de feminicidio.
Ana Rosa García Angelmo, trabajadora del Centro Regional de Educación Superior Campus Cruz Grande e integrante del Comité de Género de esa institución, participó en la venta con su emprendimiento de cosmética natural, hecha a base de extracto de hierbas naturales y aceites esenciales Nature Ani.
“Empecé a hacer esto, primero, por los desodorantes comerciales. La mayoría tiene aluminio que tapa poros, provoca cáncer y en particular, a mí me causaba mucha irritación, entonces empecé a hacer un desodorante a base de coco con maicena y bicarbonato”, contó.
Resaltó que empezó a crear los productos para su uso personal, pero poco a poco comenzó a llamar la atención de otras personas, familiares, colegas, quienes le hacían encargados particulares. Fue entonces que comenzó a expandir sus creaciones, también elabora cremas faciales, bálsamos para labios, champú, acondicionador y otros productos.
Ana Rosa García tiene tres hijos, entre ellos María, una niña de 6 años, que tiene una condición autista de nivel 3, que se considera como el más severo debido a las dificultades que tienen las personas que lo padecen para comunicarse, lo que a su vez dificulta su independencia.
La universitaria se separó de su pareja el año pasado y no ha llegado a un acuerdo para la pensión de sus hijos, por ello tuvo que proceder legalmente para acceder a los recursos que le corresponden; sin embargo, por esta situación, su emprendimiento se volvió también en una actividad crucial para poder solventar, sobtre todo los gastos médicos de María.
“Mi emprendimiento está crecimiento, le veo mucho potencial, lo hago por mis hijos, pero en especial por mi hija María. Ella no habla, yo espero, estoy haciendo todo para que ella pueda ser en algunos años autosuficiente y esto (la venta de los productos) le quede a ella”, expresó.
A las madres autónomas que están pasando por una situación similar, Ana Rosa García las llamó a buscar apoyo de las instituciones públicas, que “no se sientan con miedo, no sientan que no pueden, son fuertes y van a lograr lo que se propongan”.