EL-SUR

Miércoles 15 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

La producción de comba y frijol judío, alimentos tradicionales de la Tierra Caliente, sin apoyo

En el mercado local estas leguminosos cuestan hasta 100 pesos el kilo, debido al complicado trabajo para su cultivo

Julio 22, 2019

En Altamirano, venta de productos del campo, donde se observa la comba como semilla regional calentana . Foto: Israel Flores

Israel Flores

Ciudad Altamirano

En Tierra Caliente existen dos semillas que forman parte del alimento básico tradicional: la comba y el frijol judío; los productores de estas leguminosas no reciben apoyo de ningún tipo para su actividad, y aunado a lo complicado de su cuidado, alcanzan precios muy por encima del frijol.
Tanto la comba como el judío pertenecen a la familia de las leguminosas como el frijol. Su alto contenido nutritivo lo vuelve un alimento importante, pero además fácil de producir en la región porque la planta es resistente al calor, sin embargo con el paso de los años han sido pocos los productores que acostumbran su siembra, porque requiere de cuidados manuales y no con químicos, y además porque su costo es más alto.
Debido a que es un alimento tradicional calentano, la comba y el frijol judío son las semillas que se exportan de contrabando a Estados Unidos, pues la comunidad calentana lo pide, y para pasarlo al país del norte se requiere que se haga de forma ilegal, y requiere de ser enviado bajo estándares igual de clandestinos que la droga.
Conforme pasan los meses, la baja producción de riego y la temporada de lluvias mantiene los precios de las combas y el judío altos en el mercado regional afectado también por la inflación en los costos por el alza de la gasolina entre otros productos de la canasta básica.
En los mercados de la región el precio del doble de combas, que es aproximadamente un kilo, se ubica entre 80 y 100 pesos. Los precios varían dependiendo de los puntos de distribución y los lugares desde donde son traídos para su venta en el centro de Altamirano y las zonas de mayor concentración.

El precio de la comba y el judío, están al doble que el frijol

En una temporada normal de producción, que generalmente es después de septiembre, con una buena producción de las semillas locales el costo se ubica entre 50 y 70 pesos el kilo, y la charola, que es la medida tradicional, y que es aproximadamente 250 gramos, podría venderse entre 10 y 20 pesos.
El problema del precio tiene que ver con que son pocos los terrenos en donde se siembran la comba y el judío de tal manera que al momento de venderse la producción es menor a la demanda y debido a su sabor y algo tradicional que representan en la Tierra Caliente todavía tienen demanda en el mercado.
La comba forma parte del alimento tradicional de la Tierra Caliente, que en la mesa sustituye al frijol. Junto con productos como los huchepos, las toqueres, la calabaza y el camote horneados en dulce, el aporreado, entre otros platillos, forman parte de la gastronomía regional.
Pero es más costosa que el frijol, y esto con los años cambió su posición en la mesa.
Rosalío Damián Navarrete, quien es el coordinador del Movimiento Campesino Plan de Ayala e ingeniero agrónomo de profesión, señala que actualmente la producción de la comba y el judío se mantiene junto a la ribera del Balsas, donde los campos se prestan más para esa clase de leguminosa.
“Se siembra junto con el maíz, pero no con cualquier maíz, para quienes quieren producir comba y maíz, requiere de la fórmula H507, porque esa clase de maíz da una espiga más alta y entonces la planta se enreda y así se logra mejor producción”.
Ajuchitlán, San Miguel Totolapan, Coyuca de Catalán, y Zirándaro son los que más producen, es más caro porque “su producción requiere de cuidado manual, no se utilizan herbicidas porque no hay herbicidas que protejan al maíz y la comba al mismo tiempo, entonces el campesino tiene que escardar”, señaló Rosalío.
Dijo que “El frijol judío se puede cultivar diferente, en bajiales es mejor, porque su planta esta más a ras de suelo, y absorbe rápido el nitrógeno”.
Señaló que “No hay apoyo, pero se debería buscar, para la aplicación de herbicidas, o incluso para apoyar al campesino que hace un gran esfuerzo para su producción”.
“Cuando hay desastres naturales como la creciente del 2013, se llevó varios bajiales, y como los terrenos de bajiales junto al río son más afectables a todas las crecientes, entonces de igual forma la comba y el frijol judío es igual de afectado”.
“Todavía sembrar estas leguminosas es negocio, la gente logra llevar la economía a su casa. No ha perdido fuerza pero es importante decir que su alto contenido de hierro, incluso por encima del frijol y muy parecido al frijol negro, lo convierten en un platillo destacado”, señaló.