Al condenar las guerras entre naciones, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, señaló que pese a ello no se puede dejar de mirar la violencia que a diario sufren muchos de nuestros pueblos y ciudades, por asesinatos, ejecuciones, desapariciones, secuestros, cobros de piso, pago de cuota, “venta de protección” y destrucción de pertenencias. “Las … Continúa leyendo Las noticias diarias parecen un “parte de guerra”, afirma el arzobispo de Acapulco
Agosto 04, 2025
Al condenar las guerras entre naciones, el arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, señaló que pese a ello no se puede dejar de mirar la violencia que a diario sufren muchos de nuestros pueblos y ciudades, por asesinatos, ejecuciones, desapariciones, secuestros, cobros de piso, pago de cuota, “venta de protección” y destrucción de pertenencias.
“Las noticias diarias, de hermanos nuestros asesinados, hay ocasiones en que parecen un muy doloroso parte de guerra. La situación sigue siendo un urgente llamado a construir la paz y la seguridad”, expresó en su mensaje dominical en Facebook.
Señaló que el Estado de Derecho, el restablecimiento del orden de justicia y la restauración del daño deben ser garantizados por las autoridades, pero expuso que la paz es obra de todos y se construye de manera artesanal, con el pleno cumplimiento de la justicia. Agregó que es imposible poner un gendarme para cuidar a cada persona y que la Guardia Nacional esté en todas partes.
De nuevo llamó a la conversión a quienes perpetran el mal y afirmó que cada persona es un gran bien de Dios para construir la paz.
En su comunicado titulado Artesanos de paz, no acostumbrarnos a la guerra, siguiendo las palabras del papa León XIV, el prelado católico llamó a que las naciones tracen el futuro y la estabilidad del mundo con obras de paz y no con violencia, a no acostumbrarse a la guerra que no resuelve sino que amplifica los problemas. Rechazó el uso de la energía nuclear con fines bélicos, ni siquiera para amenazar o amedrentar y acentuó que no existen conflictos lejanos cuando está en juego la dignidad humana.
Recordó que el miércoles se cumplen 80 años del lanzamiento de la primera bomba atómica en Hiroshima, la destrucción, dolor y el fuerte remordimiento que causó para la humanidad. Subrayó que se debe rechazar la tentación de las armas poderosas, sofisticadas y científicas cuya crueldad podría llevar a una barbarie que supere enormemente la del pasado. (Yee Trujillo).