Lo mataron porque “no se quiso someter” a la CRAC-PF, señala el ex comisario municipal y dirigente de San Jerónimo Palantla, Constantino Calvario Merino
Julio 21, 2026
Redacción
Chilpancingo
El asesinato que se le imputa al dirigente del Consejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ), Jesús Plácido Galindo, y por el que fue detenido el viernes pasado, es el del comisario municipal nahua de Xicotlán, municipio de Chilapa, José Pablo Xanteco Bartolo, ocurrido el 30 de octubre del 2021.
Testimonios de vecinos indican que José Pablo de 47 años de edad, era transportista y cubría la ruta de Xicotlán a Chilapa en un Nissan Tsuru de modelo antiguo.
Ese día salió entre 10 y 11 de la mañana de Xicotlán rumbo a Chilapa, contratado por dos jóvenes quienes ya casi al llegar a Chilapa, en la colonia Corral de Piedra, lo asesinaron a balazos.
De acuerdo con las fuentes, el caso, a diferencia de otros que ocurren en la zona cometidos en contra de miembros del Cipog-EZ o de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias de los Pueblos Fundadores (CRAC-PF), no se hizo público, a pesar de que la víctima era el comisario municipal, y de que personal de la Fiscalía General del Estado (FGE) realizó las diligencias.
Sin mayores elementos que señalen al dirigente del Cipog-EZ Plácido Galindo como el responsable intelectual, en la comunidad se corrió el rumor de que fue él quien planeó el asesinato, derivado de que José Pablo no quiso, como comisario municipal, formar parte del Cipog-EZ.
“Yo creo que le hicieron daño porque no se quiso someter a la organización de esa gente como comisario municipal y no quiso firmar los acuerdos, debido a que predicaba una religión que le impedía formar parte de otras agrupaciones”, dijo el ex comisario municipal y dirigente de San Jerónimo Palantla, Constantino Calvario Merino, quien se asume como perseguido por la CRAC-PF y el Cipog-EZ, Contó que ha sobrevivido por lo menos a cinco atentados, del último sigue convaleciendo.
“Él (José Pablo) decía que no tenía problemas con nadie y no tomó las precauciones, por eso le hizo daño esa gente, siempre fue tranquilo no se metía con nadie, platicaba con todos porque no le gustaba echar pleito con nadie”, declaró Constantino.
Dijo que su “mala suerte” fue que lo eligieron comisario “y ya siendo autoridad no se quiso someter a esas organizaciones y por eso le quitaron la vida”.
Aseguró que como el asesinato de José Pablo ocurrieron otros de los que se responsabilizó al Cipog-EZ y a la CRAC-PF, como el de Antonia Orgin Casarrubias, originaria de San Jerónimo Palantla, pero que ya llevaba mas de 10 años radicando en Chilapa.
Aseguró que ese caso tampoco se hizo público “no hubo ni carpeta de investigación” porque sus familiares impidieron que actuara el personal de la FGE y ellos realizaron el levantamiento del cuerpo.
Calvario Merino denunció que él mismo ha sufrido varios atentados desde el 2013, cuando apenas comenzaba a organizarse la CRAC-PF.
El 8 de febrero del 2015 “me levantaron, me golpearon y me fracturaron la mano en la Comisaría Municipal junto con otros compañeros; el 12 de febrero de 2017 me emboscaron cerca de San Jerónimo Palantla junto con dos ciudadanos que resultaron lesionados; la camioneta recibió 12 impactos de bala”, contó.
Agregó que el 30 de diciembre de 2018 nuevamente lo emboscaron en el lugar conocido como Cruz Verde, cerca de Lamazintla, y salió ileso junto con uno de sus compañeros. Dijo que esa vez participaron en el ataque “diez encapuchados”.
El 11 de julio de 2019 sufrió otra emboscada, igual, cerca de Lamazintla, junto con 11 de sus vecinos, hombres y mujeres, y esa vez mataron a Salvadora Chávez Rendón y otra mujer, Santa Isabel, resultó lesionada de gravedad.
El 27 de septiembre 2025, Constantino resultó gravemente herido de otra emboscada junto con cinco de sus compañeros, y esa vez murió un nieto de Salvadora y él salió con lesiones graves, cerca de un retén de la Policía del Estado en la colonia de Zizintitlán de San Jerónimo Palantla.
Aseguró que, en todos los casos, entre los atacantes identificaron a gente del Cipog-EZ y de la CRAC-PF.