Trabajadores de limpieza y de seguridad de la empresa privada Silimpa que habían denunciado que les adeudaban 25 días de trabajo y a quienes suspendieron por ese hecho, dijeron que sólo les pagaron a unos 10 empleados, pero incompleto, después de acudir a la junta de Conciliación y Arbitraje. El miércoles, unos 20 trabajadores se … Continúa leyendo Les paga incompleto empresa contratada por la SEG a 10 de los 25 empleados que denunciaron adeudos
Noviembre 12, 2016
Trabajadores de limpieza y de seguridad de la empresa privada Silimpa que habían denunciado que les adeudaban 25 días de trabajo y a quienes suspendieron por ese hecho, dijeron que sólo les pagaron a unos 10 empleados, pero incompleto, después de acudir a la junta de Conciliación y Arbitraje.
El miércoles, unos 20 trabajadores se reunieron un costado del Zócalo capitalino para denunciar ante reporteros que la empresa en la que laboran desde hace tres quincenas, y que es subcontratada por la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), no les ha pagado 25 días. Añadió que cada quincena perciben mil 50 pesos.
Ese día, acordaron ir a la junta Conciliación y Arbitraje, donde les dieron un citatorio para que se los hicieran llegar a los representantes de Silimpa.
Consultada telefónicamente, la trabajadora Luisa Muñoz dijo que acudieron a la junta de Conciliación y Arbitraje, y que en representación de la empresa acudió Saidi Corimme Elías Vallejo.
Dijo que sólo llegaron tres de sus compañeros, que a ella y a otra trabajadora les dieron mil 500 pesos, aunque la deuda de 25 días laborados es de mil 750 pesos. Pidieron su finiquito porque ya no quieren seguir trabajando con Silimpa, y sólo les dijeron que les darían eso. Asimismo, a otra de sus compañera que llegó después sólo le pagaron mil 50 pesos.
Agregó que algunos trabajadores, de los más de 50 que tiene Silimpa laborando en Chilpancingo, tuvieron miedo de exigir su pago; sin embargo, supo que hasta este viernes sólo le pagaron a unos 10 trabajadores.
En declaraciones anteriores los trabajadores expusieron que sus supervisores nunca los apoyaron, pese a que ya se habían quejado para que les pagaran. (Beatriz García / Chilpancingo).