La caravana de familiares de los estudiantes cerró su jornada de visitas en esta comunidad, de donde es el desaparecido Jonás Trujillo. El pueblo “está con ustedes”, les dice el profesor Alejandro Olea
Francisco MagañaAtoyac
Junio 19, 2016
En la plazoleta de El Ticuí terminó la visita de dos días al municipio de Atoyac de la caravana de familiares de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, desaparecidos en Iguala el 26 de septiembre de 2014.
Antes visitaron el obelisco a Lucio Cabañas en el Zócalo de Atoyac, donde depositaron una ofrenda floral al igual que lo hicieron en el puente Rocío Mesino en Mexcaltepec, donde fue asesinada la luchadora social.
Ante casi un centenar de personas en la plazoleta de la comunidad El Ticuí, la caravana de los familiares de los 43 cerró su jornada de visitas en Atoyac porque de esta localidad es uno de los 43 desaparecidos, Jonás Trujillo González.
El Ticuí es una de las comunidades más grandes del municipio, y de donde salen varios jóvenes hijos de campesinos a estudiar en Ayotzinapa, por lo que se le conoce como semillero de normalistas.
La actividad de ayer se retrasó una hora en espera de que llegaran más personas, sobre todo docentes debido al compromiso moral que tienen, dijeron los organizadores.
El profesor Alejandro Olea Hernández dio la bienvenida a la caravana, destacó que el 26 de septiembre es un día de dolor y tragedia que quedó marcada en todos los mexicanos, y en especial en El Ticuí, de donde es uno de los desaparecidos.
Se disculpó porque el lugar no estuvo lleno como se esperaba, “tal vez somos pocos los que nos congregamos en este lugar por las miles de ocupaciones que tienen nuestros paisanos, pero sepan ustedes y llévense en sus mentes y corazones que el pueblo de El Ticuí desde que supo de esta tragedia está con ustedes”.
Reiteró que para ellos al igual que muchos mexicanos, los normalistas siguen desaparecidos a pesar de que el gobierno se empeña en decir que fueron asesinados, pero sin dar una prueba científica.
Dijo que como normalista sabe que lo que hace el gobierno, y sobre todo en este caso, es que no da respuestas verdaderas, por lo que no se sabe “del paradero de los 43 jóvenes que el gobierno de Peña Nieto desapareció”.
Exhortó a los pobladores a que apoyen a los familiares de manera moral, económica “con una oración porque recordemos que la última decisión la tiene Dios, que es el que conoce la verdad en donde están nuestros hermanos, pero algún día todo este teatro que armó el gobierno estatal y federal se va caer, la verdad se va conocer, tengamos la esperanza de que algún día volveremos a ver a nuestros futuros maestros”.
El vocero de los padres de los 43, Felipe de la Cruz Gómez afirmó que en El Ticuí hay un compromiso moral porque de ahí son varios egresados de diferentes generaciones de la Normal Rural de Ayotzinapa.
Exhortó a los vecinos a que se sumen a la lucha y al igual que los padres no dejen de luchar “hay un compromiso moral, nuestros hermanos nos hacen falta, nuestros hermanos menores no han llegado a la escuela todavía, a sus casas, por esos tenemos que seguirles buscando”.
Dijo que no se puede ser sordo e insensible al dolor, por eso fueron a Atoyac, porque los atoyaquenses han sufrido de desapariciones en la guerra sucia (periodo en el que el Ejército ocupó la región y desapareció a civiles en la búsqueda del dirigente guerrillero Lucio Cabañas).
Invitó a los asistentes a formar parte de la nueva historia del país “y cambiar este sistema podrido de Enrique Peña Nieto que ha asesinado, desaparecidos a más de 27 mil mexicanos y quiere despojarnos de todos nuestros derechos con las reformas estructurales, que hunden en la miseria al pueblo de México”.
Reiteró que mientras a unos maestros los golpean, encarcelan y asesinan, otros maestros están dando clases, con lo que demuestran que apoyan la política que se está aplicando.
Expuso que la lucha no es sólo de los 43 normalistas y maestros que están en México, Oaxaca y Chiapas que diario se enfrentan a policías y militares.
Sostuvo que van a llegar hasta las últimas consecuencias, y que esperan que sea más pronto con el apoyo del pueblo “pero ya no nos apoyen desde sus casas viendo la televisión y yendo a comprar a Aurrerá, Soriana, Chedraui, no nos apoyen de esa manera, al hacer eso se fortalece a este gobierno que nos sigue asesinando y vendiendo a los extranjeros”.
Dijo que han vivido desde el principio una pesadilla, pero que llegarán hasta las últimas consecuencias para que se castigue a Peña Nieto, “no nos van a derrotar con el tiempo, no hemos recibidos dinero, que ha sido mucho el que nos han ofrecido pero la respuesta ha sido la misma: los hijos no se venden porque son una bendición, por eso los hemos defendido”.
Convocó a una marcha el 26 de septiembre en Atoyac y que demuestren desde donde quiera que estén su apoyo al movimiento por la presentación con vida de los normalistas.