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Sábado 25 de Julio de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Los horarios de los crímenes en Acapulco están relacionados con el flujo del dinero, señalan investigadores

Los sociólogos Taurino Hernández Moreno y Javiera Donoso Jiménez advierten que el municipio está perdiendo a su fuerza productiva debido a los homicidios de jóvenes de 14 a 30 años, cuyas muertes agudizarán la pobreza al dejar a esposas e hijos sin oportunidades

Jacob Morales Antonio

Septiembre 04, 2017

Los horarios en los que ocurren los homicidios tienen una lógica porque es cuando circula el dinero, y ahora es mayor el desafío que hacen los delincuentes a las instituciones del Estado, coincidieron investigadores de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
En entrevista para El Sur los sociólogos e investigadores Taurino Hernández Moreno y Javiera Donoso Jiménez advirtieron que Acapulco están perdiendo a su fuerza productiva por los asesinatos de niños desde los 14 años a jóvenes de 30 años que representan de dos a tres generaciones, cuyas muertes agudizarán el círculo de la pobreza al dejar a esposas e hijos sin oportunidades.
Según cifras oficiales, las horas más violentas en Acapulco se sitúan entre las 4 de la tarde y las 12 de la noche en el primer semestre de 2017, lapso en donde se cometieron el 55 por ciento de ejecuciones contra taxistas, comerciantes y albañiles, que abarcan el 34.69 por ciento de las víctimas.
Ambos investigadores egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicaron que hay un cambio de patrón de la criminalidad y que esto pasó por los asesinatos del crimen organizado al crimen común, además de un nivel de aceptación de la ilegalidad de toda la sociedad y no sólo de las autoridades.
Hernández Moreno expresó que es “muy preocupante” la cantidad de jóvenes asesinados, según los datos expuestos por El Sur, donde cada día hay seis ejecutados, la mayoría jóvenes.
El catedrático de la Escuela Superior de Sociología indicó que la lógica de la criminalidad pasó de esconderse para hacer los actos violentos a un “desafío mayor a las instituciones del Estado”, por cometer los asesinatos en horarios de 4 de la tarde a 12 de la noche, “la lógica de buscar el aislamiento de la criminalidad se rompe con estos hechos, en donde creo que la criminalidad ya no teme a la sanción”.
Aunado a la falta de justicia y la impunidad que “es la variable central que explica la violencia que crece y va en aumento” contra víctimas que se “tendría que ver cómo están siendo involucrados”.
Según la investigadora de origen Colombiano, Javiera Donoso, otro factor es que los grupos criminales “desde siempre”  han reclutado a menores de edad como sicarios ya que las autoridades no los pueden meter a la cárcel y a los pocos meses pueden salir de los sistemas de atención de menores de edad a seguir delinquiendo.
La investigadora advirtió que “es la fuerza productiva de Acapulco la que está muriendo, es lo peor que le puede pasar a una sociedad, estamos perdiendo de dos a tres generaciones de la fuerza productiva”.
Sostuvo que la diferencia de los crímenes que ocurren en Acapulco y lo que pasó en Colombia es que allá “te cobraban una cuota pero te protegían, y aquí te están cobrando una cuota por el derecho a vivir, entonces está muriendo la poca gente que tiene trabajos honestos, porque no está logrando juntar el dinero para la cuota”.
Además  “con (el narcotraficante) Pablo Escobar se generaba un ascenso social —en Colombia— aquí ni siquiera se está dando eso, y es sólo para sobrevivir, para lujos y excentricidades”.
La catedrática en el Instituto Internacional  de Estudios Políticos Avanzados (IIEPA) sostuvo que los niños, adolescentes y jóvenes que participan en actividades delictivas lo hacen porque no encuentran oportunidades y “prefieren morir jóvenes, involucrarse en estás prácticas antes que vivir un vida entera de miseria”.
“Eso quiere decir que nuestros niños están más dispuestos a vivir bien, unos dos a tres meses y están consientes de que van a morir, pero prefieren tener tres, cuatro meses de buena vida” de darle alimentos a su familia o comprar una pipa de agua para su casa.
Sin embargo esto está dejando a un sector que nadie quiere voltear a ver ni atender y son los huérfanos que son caldo de cultivo para ir disminuyendo más la edad de quienes participan en actos de violencia.
Así como a las mujeres viudas quienes tienen menos oportunidades de trabajo, “no es posible que los niños de 14 años ya tengan que estar trabajando en algo y por eso son asesinados, ahí hay otra problemática social, se está dando el trabajo infantil”, advirtió.
Indicó que tienen sentido “los horarios de la muerte” porque los homicidios están ligados con horas de alta recaudación de capital, es decir, si un taxista trabaja 12 horas, de 8 la mañana a 8 de la noche, a las 4 de la tarde “ya tiene recaudado una cantidad importante de dinero y antes de que entregue la cuenta hay que cobrarle la cuota”.
Y a esa misma hora los comerciantes son los que ya están cerrando sus negocios, pero también de 4 a 12 hay otro tipos de los negocios que abren, como la venta de tacos, “y entonces en las horas mas altas de la noche es donde tienen que ir a cobrar la cuota, eso puede ser que se justifique estos patrones. No puedes ir a recaudar a las 8 de la mañana porque a esa hora el negocio no comienza a funcionar”.
Sostuvo que el cobro de la cuota está relacionado con las ejecuciones como “un modelo ejemplificado para quienes no pagan, es decir el que no paga muere”.
Señaló que otro problema que puede estar vinculado con tantos asesinatos a taxistas es que algunos pueden ser informantes de un grupo delincuencial o que simplemente no quieren ser parte, “y eso si le puede costar la vida” pero subrayó que eso “no implica que todos los taxistas sean –informantes— porque a veces están obligados a ser parte de estas organizaciones y no es una cosa voluntaria”.
“Lo otro es que es bien sabido que muchos de ellos consumen —drogas— no pagan lo que consumen, o mueven la droga, la transporta en la ciudad. Hay muchos reportajes donde se muestra que son los propios taxistas los que te ofrecen si quieres prostitutas, si quieres drogas, ellos saben dónde se mueve todo”.