Después de dos días de bloqueo en la comunidad de Atzcala, Cocula, para exigir que se reanuden las operaciones de la mina Media Luna, el comisario de Nuevo Balsas, David, Díaz Sánchez, lamentó que no hubo respuesta de autoridades estatales o federales a su demanda. “Deben querer que la gente se confronte, o no entiendo … Continúa leyendo No atienden la demanda de opositores al paro de Media Luna, se queja comisario de Nuevo Balsas
Lourdes ChávezChilpancingo
Enero 06, 2018
Después de dos días de bloqueo en la comunidad de Atzcala, Cocula, para exigir que se reanuden las operaciones de la mina Media Luna, el comisario de Nuevo Balsas, David, Díaz Sánchez, lamentó que no hubo respuesta de autoridades estatales o federales a su demanda.
“Deben querer que la gente se confronte, o no entiendo cuál es la situación”, dijo en consulta telefónica sobre los plantones de vecinos de Nuevo Balsas y colonia Valerio Trujano, opositores al paro de labores de Media Luna, que mantienen bloqueos desde el 3 de enero.
Aclaró que la población mantendrá los bloqueos en demanda de que se abra una de las puertas de la mina para los trabajadores de Nuevo Balsas que laboran en las tierras que la empresa Torex Gold Resources renta a los ejidatarios de esa comunidad.
Aseguró que pusieron al tanto de las acciones al subsecretario de Asuntos Agrarios del estado, Fernando Jaimes Ferrel, que debió poner al tanto a sus superiores, dijo. No obstante, destacó que haya enviado a efectivos de la Gendarmería, que han estado haciendo recorridos en la zona.
Antes, representantes de los dos movimientos, el de los trabajadores en plantón en la puerta 3 que exigen el cambio de sindicato en la mina, y el de los opositores al paro, han advertido de la posibilidad de una confrontación de las partes.
“Van dos días completos, ojalá mañana o el domingo se acerque alguien del gobierno, como platicábamos, nosotros aquí lo que queremos es trabajo, es una fuente de trabajo para nuestras familias, yo también tengo familia trabajando dentro de la mina”, dijo el comisario de Nuevo Balsas.
Consideró que las más afectadas por el conflicto de la mina son las familias más pobres, que brindan servicios a los empleados de las empresas que subcontrata la minera.
“Mucha gente se queja, las señoras que lavaban ropa o que planchaban, algunas no tienen conocimiento del hecho y tienen cinco o seis niños, y sus esposos no pueden trabajar en la mina porque no tienen papeles, y son peones o campesinos”.
Indicó que, para muchas familias, 500 pesos por un servicio a los trabajadores de la mina son de gran ayuda, y antes de la llegada de la mina a Cocula la esperanza de encontrar un empleo, era la migración a Estados Unidos.
Añadió que son pocos los vecinos en Nuevo Balsas los que apoyan el paro, y antes tuvieron problemas por no acatar las reglas de la empresa.
Lamentó que los paristas digan que quieren mejores salarios para la gente, “no le veo que sea una forma de buscar mejoras para la gente”.
El comisario reconoce que no sabe de asuntos sindicales, pero insiste en que las autoridades volteen a ver a la gente que quiere trabajar “que aceptan las reglas del juego”, en referencia a las normas de la empresa.