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Miércoles 03 de Junio de 2026

Guerrero, México

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No murieron en un enfrentamiento los dos hermanos en Atzcala; iban directo contra ellos, dicen testigos

Quienes mataron a Javier y Marcelino Sahuatitla Peña, llegaron al plantón acompañados de agentes de la Gendarmería, afirman. “Nosotros no teníamos armas, somos un movimiento laboral pacífico, vinieron a agredirnos”, dice una mujer que estuvo en el lugar durante la agresión

Zacarías CervantesAztcala, Cocula

Noviembre 24, 2017

Habitantes de Aztcala, municipio de Cocula, que la noche del 18 de noviembre presenciaron el asesinato de los hermanos Javier y Marcelino Sahuatitla Peña, negaron que hayan muerto en un enfrentamiento, como aseguran la minera Torex Gold, la Fiscalía General del Estado (FGE) y el vocero en materia de seguridad, Roberto Álvarez Heredia. Los testigos aseguran que los agresores iban directamente en contra de los dos hermanos.
Consultados en el lugar donde la noche del sábado pasado cayeron muertos los hermanos Sahuatitla Peña, contaron que la noche del 18 de noviembre, quienes mataron a Javier y Marcelino llegaron al plantón ubicado en Atzcala, acompañados de agentes de la Gendarmería.
Algunos testigos los vieron llegar encapuchados, y cuando supieron dónde estaban sus víctimas se fueron sobre ellos directamente, los bajaron de su camioneta y los llevaron hasta la carretera, en donde les dispararon. A un habitante de Aztcala sólo lo golpearon.
“Es mentira que haya sido un enfrentamiento, nosotros no teníamos armas, somos un movimiento laboral pacífico, vinieron a agredirnos”, declaró una mujer que estuvo esa noche en el plantón, quien se quejó de que la versión oficial que han publicado los medios de comunicación está afectando a ese pueblo, porque dice que esa noche estaban armados y que se enfrentaron con los que llegaron.
“Nos califican como gente mala, pero aquí no tenemos armas, fueron ellos los agresores, pero aquí nadie nos ha venido a preguntar cómo ocurrieron las cosas”, dijo junto a dos veladoras y dos maceteros con flores, justo en el lugar donde cayeron muertos Javier y Marcelino, en medio de la carretera que cruza el pueblo, pasa por la minera Media Luma y llega a Nuevo Balsas.
La mujer contó que por esa dirección llegaron y por ahí se regresaron los agresores.
En este lugar, los plantonistas fueron visitados ayer por una comisión de integrantes del movimiento Pro AMLO. Después, ante ellos, contaron su versión a los reporteros.
La mayoría tuvo temor de hablar abiertamente ante los riesgos de represalias, por lo que pidió resguardar su identidad.
Una de las plantonistas contó que esa noche, entre 9 y 9:30, ella ya casi se retiraba a su casa y andaba con una taza de café en la mano cuando vio llegar a los agresores. “Yo vi que venían con la Gendarmería, cuando menos vi una patrulla. Después todo pasó tan rápido, no nos pudimos defender, aquí nadie tenía armas, estamos así, sin nada, porque se supone que es un paro laboral nada más, no es cosa de pleitos”, insistió.
Explicó que los hermanos asesinados apoyaban al plantón dándoles gasolina y que esa noche estaban al lado de su camioneta a orillas de la carretera, y que cuando vieron que llegaron los hombres armados se subieron y trataron de esconderse, pero fueron por ellos, “y uno (de los agresores) dijo, ‘aquí están, en la camioneta’”.
Agregó que, después los bajaron y los llevaron a la carretera en donde los mataron frente a unos 60 plantonistas.
Explicó que los agresores llegaron en tres o cuatro camionetas, una de ellas era una patrulla de la Gendarmería, y que todos iban cubiertos del rostro, “a mi hijo le arrebataron su celular, estaba viendo una película, después se lo regresaron”.
La mujer declaró que cuando llegaron hicieron disparos al aire y mostró una lona con varios agujeros de bala. Añadió que entonces todos los del plantón empezaron a correr en distintas direcciones mientras los agresores les gritaban, “¡no corran, hijos de la chingada!”.
Insistió en que es mentira que haya sido un enfrentamiento, “ellos (los asesinados) no hicieron nada, yo estuve aquí. Aquí estuvieron los de la Gendarmería, ellos vieron, y, al contrario, escoltaron a los agresores y los dejaron ir”, acusó.
Reprochó que “no es justo que vengan a hacer eso, que vengan a asustar a los niños, había muchos aquí, ahora sí que no se vale”.
Otros plantonistas contaron que Javier y Marcelino trabajaban para la empresa Dimi Construcciones, que además de haber sido subcontratada por la minera para el abastecimiento de gasolina y diésel, también hace obras dentro de la mina.
Incluso, aseguraron que las dos víctimas eran nietos de quien fundó la empresa Dimi Construcciones, y que vivían en Tonalapa del Sur, municipio de Tepecoacuilco.
Explicaron que Dimi Construcciones tiene varias pipas y camiones de volteo, con los que surte gasolina y realiza trabajos de obras a la minera Media Luna.