EL-SUR

Sábado 08 de Agosto de 2026

Guerrero, México

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No se ha cumplido el proyecto para el manejo del agua en la laguna de Tixtla; sigue el peligro de inundaciones

Después de la tormenta Manuel el gobierno de Guerreo y la Conagua se comprometieron a elaborar las obras pero después de casi cuatro años no lo han hecho, se quejan vecinos. Los cárcamos de bombeo con los que comenzaron están abandonados y deteriorándose

Zacarías Cervantes

Julio 10, 2017

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el gobierno del estado incumplieron con el proyecto integral para el manejo del agua en la cuenca de la laguna de Tixtla, con el que se pretendía resolver de manera definitiva el problema de inundaciones que sufren cada temporada de lluvias los habitantes de la zona cercana al vaso de la presa.
El proyecto fue elaborado por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) y se pretendía que sería integral pero sólo quedó en la construcción de cárcamos para el bombeo del agua y las instalaciones actualmente se encuentran abandonadas y deteriorándose.
Mientras tanto, los habitantes siguen en peligro de sufrir inundaciones como la de septiembre del 2013, cuando 130 casas, según la versión oficial, (200 según los vecinos), quedaron bajo el agua por las lluvias de la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid, declaró Armando Morales Marino, integrante del Consejo Ciudadano de Damnificados de Tixtla.
Otros ex integrantes de este Consejo recordaron que las autoridades federales y estatales desecharon “por costoso” otro proyecto ciudadano presentado por ingenieros independientes que consistía en un canal controlado con el que se resolvería de manera definitiva, aunque a largo plazo, el problema de inundaciones.
Ciudadanos de la cabecera municipal denunciaron que las autoridades federales y estatales cooptaron a los líderes que se movilizaban a favor de este proyecto otorgándoles casas y tarjetas, como monedero electrónico, de 10 mil pesos para que se olvidaran del proyecto.
En un recorrido realizado este domingo por las márgenes del vaso de la presa, se pudo constatar que el riesgo de nuevas inundaciones está latente, aunque en lo que va de esta temporada de lluvias solamente ha habido daños por el desbordamiento de arroyos que desembocan a la presa.
El jueves de la semana pasada 40 viviendas del fraccionamiento Los Amates, ubicado al norte de la presa se inundaron por el desbordamiento de la barranca Tezahuapa que desemboca en el vaso de la presa, pero los habitantes responsabilizaron a la constructora Chandil de Guerrero que les construyó sus viviendas mediante créditos otorgados por Banjército.
Denunciaron que la constructora les entregó sus viviendas sin servicios públicos y que tampoco encauzó la barranca y al desbordarse inundó sus casas de agua y lodo.

Cárcamo en desuso

El proyecto de IMTA, que sería financiado por la Conagua y el gobierno del estado para resolver el problema de las constantes inundaciones de la laguna en esta cabecera municipal, consistía en la construcción de un túnel de desagüe, un cárcamo con sistema de bombeo, el desazolve de la presa, la construcción de un bordo y la limpieza de los resumideros, todo tendría una inversión de 585 millones de pesos.
Según el proyecto, el túnel que canalizaría el excedente de agua en dirección a Quechultenango tendría un costo de 130 millones de pesos, el desazolve del vaso de la presa costaría 250 millones, la construcción del bordo 4 millones, la limpieza de los resumideros un millón, la red de drenaje y la instalación de un cárcamo de bombeo 200 millones de pesos. Además, la erogación diaria por el consumo de combustible para el sistema de bombeo sería de 50 mil pesos diarios.
El proyecto fue presentado por primera vez el 10 de noviembre del 2013 por el Consejo Técnico de profesionistas para el municipio de Tixtla, en la sala José Bajos Valverde del Congreso local. El Consejo estuvo encabezado por Alberto de la Cruz Reyes y estuvieron en la reunión Bernardo Ortega Jiménez, presidente de la Comisión de Gobierno, el coordinador de los diputados del PRI, Héctor Apreza Patrón, Delfina Oliva Concepción Hernández del PAN y Mario Ramos del Carmen del MC.
Cuatro días después, el 14 de noviembre, el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero y el delegado de la Conagua Humberto Gastélum Espinoza, se comprometieron en una reunión en Protur en Acapulco con los damnificados de Tixtla, representados por el Consejo Ciudadano de Damnificados a financiar el proyecto.
Sin embargo, a casi cuatro años del anuncio, ex integrantes del Consejo denunciaron que sólo se trató de una reacción política del gobernador porque el 13 de noviembre el líder de Morena Andrés Manuel López Obrador se reunió en Tixtla con los damnificados y les propuso gestionar ante el Congreso de la Unión a través del entonces diputado federal Ricardo Monrreal un presupuesto para financiar el proyecto alterno que proponían los ciudadanos y que es el canal controlado.
La última reunión de las autoridades con el Consejo Ciudadano se realizó el 22 de abril del 2014 en el Palacio Municipal de Tixtla y estuvo encabezada por el entonces coordinador general del Ejecutivo, Humberto Salgado Gómez. Ese día la reunión se realizó entre reclamos y no se llegó a ningún acuerdo, debido a que no estuvo el delegado de Conagua Gastélum Espinoza.
Actualmente lo único que se construyó fue el cárcamo ubicado al sur de la laguna, que se encuentra abandonado y en desuso.
El integrante del Consejo Ciudadano de Damnificados de Tixtla, Armando Morales Marino, informó que el cárcamo fue inaugurado hace aproximadamente cinco meses, e insistió que la obra no resuelve el problema de inundaciones que los vecinos sufren cada temporada de lluvias.
Dijo que los vecinos siguen insistiendo en que la mejor opción es el canal controlado que propusieron y que fue rechazado por las autoridades porque consideraron que era más costoso que el proyecto presentado por IMTA.
Dijo que el proyecto ciudadano tiene un costo aproximado de 580 millones de pesos, que incluye la construcción del canal, la reforestación en las zonas cercanas a los vertederos, el desazolve del plato de la laguna que ya alcanza más de dos metros y es la causa del de los constantes desbordamientos, así como la construcción del drenaje en las colonias que colindan con la presa para evitar que las aguas negras desemboquen a la laguna.
Morales Marino explicó que aclararon a las autoridades que no necesariamente el proyecto debe ser construido en una sola etapa.
Otro de los ex miembros del Consejo dijo que, sin embargo, el argumento de que el proyecto apoyado por el Consejo es más costoso sólo fue una justificación para sacar adelante la propuesta de IMTA, pues dijo que al final resultó que éste tendría una inversión más elevada pues con todas sus etapas implicaba 585 millones, más los 50 mil pesos diarios que se tendrían que erogar para el combustible diario del sistema de bombeo.
Denunció que ahora, la propuesta oficial resultó peor, porque se invirtieron recursos en la construcción del cárcamo que está abandonado y desconocen cuál fue la inversión. Además, denunció que como parte del proyecto se realizó la delimitación del vaso de la laguna para saber hasta dónde podía llegar la mancha urbana.
Dijo que estos trabajos tuvieron una supuesta inversión de 90 millones de pesos, pero que no saben si realmente se hicieron, además de que sólo son de gabinete y no se justifica un costo tan elevado como el que informaron.
Se quejó que con la inversión para la construcción del cárcamo y los 90 millones de pesos de la supuesta delimitación, bien se pudo financiar la mitad del proyecto que proponen los ciudadanos y dejar las siguientes etapas para ejercicios fiscales posteriores, pero ellos (los gobiernos federal y estatal, desde el principio no le apostaron al canal controlado porque argumentaron que era mucho los 580 millones de pesos”, dijo.
El vecino dijo que las inundaciones por el desbordamiento de la presa son cíclicas. Las que recuerda ocurrieron una hace 40 años, la otra hace 20 “y la más reciente que fue el acabose fue la del 2013”, dijo.
Por estas experiencias dijo que los integrantes del Consejo Ciudadano consideran que no hay otra vía de solución que el canal controlado, como lo proponen.
Informó que cuando a propuesta de López Obrador el diputado federal Monrreal solicitó presupuesto para la construcción del canal controlado, lo bloqueó el entonces diputado Manuel Añorve Baños, quien era coordinador de los diputados priistas de Guerrero.
“Estaba a punto de aprobarse el presupuesto de egresos, y él (diputado Monrreal) propuso un proyecto multianual, para que se aprobaran 40 millones de pesos cada año para ir construyendo por etapas el canal controlado, dijo.
También dijo que con el tiempo se fueron desmovilizando “porque muchos vieron el proyecto como un negocio” y que varios de los líderes fueron beneficiados con casas de las que construyó la Secretaría de Desarrollo Agrario Territorial y Urbano, (Sedatu) para los damnificados y que también les dieron tarjetas, como monedero electrónico de 10 mil pesos.
“Algunos recibieron hasta doble tarjeta a pesar de que no la necesitaban porque no resultaron damnificados. Así, el problema de la laguna ha sido siempre motivo de botín político y económico para las empresas y para los líderes”, reprochó.
Mientras tanto, Armando Morales Marino insistió que el problema de las inundaciones sigue latente, porque el problema no ha sido resuelto.