En el acto de Reconocimiento de Responsabilidad Internacional y Disculpa Pública por el crimen ocurrido hace casi 13 años en Iguala, el subsecretario de Gobernación, Arturo Medina, dice a la activista y madre de la víctima, Sandra Luz Román, en la víspera del Día de las Madres, que es imprescindible reconocer que previo a estos hechos, “denunciaron diversos actos de violencia en su contra y las autoridades del Estado mexicano fallaron en brindar respuesta, y desafortunadamente las omisiones y la falta de revisión por parte de la autoridad encargada de administrar justicia, ocasionaron que hoy nos reúne su búsqueda”
Mayo 10, 2025
Ciudad de México
El Estado mexicano realizó este viernes el acto de Reconocimiento de Responsabilidad Internacional y Disculpa Pública por la desaparición forzada de la joven Ivette Melissa Flores Román, ocurrida hace casi 13 años en Iguala, en cumplimiento de la sentencia del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra las mujeres (CEDAW por sus siglas en inglés), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), emitida el 29 de noviembre de 2022.
La ceremonia fue realizada a las 11 de la mañana de este viernes en el salón Adolfo López Mateos del Complejo Cultural Los Pinos, al que asistieron la mamá de Ivette Melissa, la activista Sandra Luz Román Jaimes, sus hermanos, su hija y miembros del colectivo Madres Igualtecas en Busca de sus Desaparecidos, todos con playeras blancas con la fotografía de la joven desaparecida.
El subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación (Segob), Arturo Medina Padilla ofreció la disculpa pública a nombre del Estado mexicano.
“El gobierno de México reconoce que luego de la desaparición de Ivette Melissa, la falta de respuesta por parte de las autoridades locales y nacionales desde 2012, obligó a sus familiares a presentar el caso ante instancias internacionales, específicamente ante el comité CEDAW”, dijo.
Agregó, “el Estado mexicano que hoy represento reconoce su responsabilidad internacional, concluida por el comité CEDAW y ofrece una sincera y respetuosa disculpa a la familia Flores Román por las omisiones de las autoridades que incumplieron con las obligaciones constitucionales de respetar, proteger, garantizar y promover los derechos humanos de Ivette Melissa e indirectamente los de su núcleo familiar”.
Reconoció que las autoridades mexicanas “incumplieron con la garantía e inmediatez para brindar a su familia, incluyendo a Ivette Melisa, medidas de protección ante un contexto de corrupción e impunidad local”.
Aceptó el retraso en la investigación ministerial, así como la continuidad de los hechos violatorios a sus derechos humanos, mismos que seguirán actualizándose en tanto no se defina el paradero de Ivette Melissa.
A la activista Sandra Luz Román le dijo que en la víspera del Día de las Madres sabemos que su mayor anhelo es conocer el paradero de su hija a los casi 13 años en los que usted no ha podido celebrar con toda su familia reunida, “lo que representa una deuda, y no hay que desconocer la falta de resultados por parte de las autoridades”.
Destacó que es imprescindible reconocer que previo a estos hechos -cometidos durante el periodo de gobierno del ex alcalde perredista José Luis Abarca Velázquez-, tanto Sandra Luz como su hija “denunciaron diversos actos de violencia en su contra y las autoridades del Estado mexicano fallaron en brindar respuesta, y desafortunadamente las omisiones y la falta de revisión por parte de la autoridad encargada de administrar justicia, ocasionaron que hoy nos reúne su búsqueda”.
“El Estado mexicano hoy no es indiferente, el Estado mexicano tiene el compromiso de buscar justicia y dar con el paradero de su madre”, dijo al dirigirse a la hija de Ivette Melissa.
Destacó que el gobierno encabezado por la primera mujer presidenta en la historia de México, Claudia Sheinbaum Pardo, reafirma su firme compromiso con las mujeres del país y contra las violencias que las han afectado históricamente.
Acepta la disculpa pública, pero reclama que no se ha dado cumplimiento a las recomendaciones
Con la consigna de “Ivette Melissa Flores Román, presente ahora y siempre”, su mamá Sandra Luz Román dijo que acepta la disculpa pública del Estado mexicano, “con todo el dolor, lágrimas, sufrimiento y hasta enfermedades” como el cáncer de mama que le apareció en este proceso en busca de su hija por más de una década.
Con voz cortada y a poco del llanto, dijo que “hoy es un día profundamente significativo. No porque el dolor haya desaparecido porque persiste desde 2012, sino porque después de más de una década de lucha, el Estado mexicano reconoce públicamente su responsabilidad internacional ante mi hija, ante mí, y ante todas las mujeres que seguimos buscando verdad y justicia”.
Destacó que la disculpa pública “no repara la ausencia (de su hija) pero sí representa un paso hacia la dignidad, la memoria y la no repetición; la recibo con respeto, y con la claridad de que aceptar una disculpa también es un acto de valentía. No porque olvide, sino porque confío en todos ustedes en que este gesto sea el inicio de un compromiso real, profundo y sostenido”.
Destacó el apoyo de la de organización Litigio Estratégico en Derechos Humanos (Idheas), que le ha dado acompañamiento legal y que gracias a su apoyo este caso llegó hasta la ONU, “y el mundo supo de lo que pasó con mi hija; Idheas ha sido mi estandarte y mi escudo para seguir luchando por todas aquellas mujeres que siguen siendo violentadas, asesinadas o descuartizadas”.
Ante funcionarios de los gobiernos federal y estatal, Román Jaime denunció el incumplimiento a todas las medidas ordenadas en el dictamen, entre las que destacó las “insuficientes” búsquedas en campo de su hija y falta de diligencias en zonas clave, “no puede haber justicia sin acción”.
Demandó mejores garantías de seguridad para ella y su familia al estar más vulnerables en estos momentos por la judicialización de la carpeta de investigación y nuevas órdenes de aprehensión que fueron liberadas en contra de presuntos implicados; y pidió que se extiendan a su nuera quien también fue secuestrada junto a Ivette Melissa pero a ella la liberaron con vida al siguiente día.
Demandó mayor apoyo de los gobiernos estatal y federal en su activismo como presidenta del colectivo de Madres Igualtecas, y denunció además que desde que se emitió la sentencia, en la que daba un plazo de seis meses para localizar a Melissa, sólo se han realizado dos búsquedas por la falta de apoyo.
Destacó que la disculpa pública deja un precedente de que su lucha durante estos 12 años y siete meses “no ha sido impune”, y puntualizó el compromiso de las autoridades federales y estatales para luchar a su lado.
La activista alertó que en Guerrero los feminicidios siguen en aumento, la trata de personas persiste y la impunidad se impone, por lo que esta disculpa pública debe convertirse en un compromiso concreto con la vida de las mujeres.
En su discurso pidió que se coloque una placa en Iguala en la que se diga que el caso de su hija fue reconocido por el comité CEDAW en México, “la placa no es para mí, es para Ivette y todas las mujeres que han sufrido violencia y para todas las desaparecidas”.
Sienta un precedente internacional el caso: Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU
El representante Adjunto y Oficial a Cargo de la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Jesús Peña Palacios, destacó en su intervención que al ser el de Ivette Melissa el primer caso de desaparición de una mujer ante el comité CEDAW, “sienta un precedente internacional fundamental para la exigencia de una mejor diligencia con enfoque de género en estos casos”.
Indicó que el caso de Ivette Melissa es un reflejo de la problemática estructural que ha dejado una profunda huella en México. “Su desaparición en 2012 a manos de un grupo armado representa por un lado el dolor y la incertidumbre que han enfrentado miles de familias, y por otro, los retos que enfrentan los mecanismos de prevención, protección, investigación y búsqueda en el país”.
La falta de respuestas oportunas por parte de las autoridades, dijo, abrió la puerta para que el caso llegara al conocimiento de CEDAW, quien en su dictamen de 2022 estableció que la impunidad contribuye de manera significativa a la consolidación de una cultura de aceptación de las formas más extremas de violencia de género contra las mujeres; aceptación particularmente relevante cuando en México, hasta la fecha, más de 29 mil mujeres están registradas como desaparecidas.
Consideró que la disculpa pública del Estado mexicano representa un paso importante y desde la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas, “alentamos a que este paso consolide un creciente y progresivo compromiso con la reparación integral, las garantías de no repetición y una atención digna a las víctimas y sus familias, especialmente de las mujeres”.
Mientras que el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Enrique Javier Ochoa Martínez indicó que la desaparición de Melissa, “fue el trágico desenlace de una serie de hechos que no fueron abordados con la seriedad y con la urgencia necesarias por parte de las autoridades, lo que representa una falla imperdonable del Estado, por lo que reconocemos el dolor y la lucha de su madre Sandra Luz y de sus familiares que se convirtieron en esa voz colectiva que hoy resuena con fuerza en este acto”.
Indicó que el dictamen emitido por la CEDAW, “es un claro mensaje al Estado para que se tomen todas las medidas necesarias para que casos como este no se repitan, lo que implica fortalecer la prevención, la protección y la garantía de acceso a la justicia con perspectiva de género para todas las mujeres de México.
Representa el compromiso institucional del gobierno estatal, dice Anacleta López Vega
La encargada de despacho de la Secretaría de Gobierno en Guerrero, Anacleta López Vega indicó que este acto representa el compromiso institucional del gobierno estatal con los más altos estándares internacionales en materia de Derechos Humanos
Consideró que representa “un momento de humanidad y de responsabilidad moral ante la falta de respuesta oportuna y adecuada, y por la insensibilidad institucional que enfrentaron cuando más necesitaban el respaldo de las autoridades para buscar, esclarecer y hacer justicia”.
El 24 de octubre de 2012, cuando tenía 19 años, la joven Ivette Melissa fue sustraída de su casa por civiles armados que abrieron la puerta de su casa a balazos, hecho en el que intervinieron agentes de la Policía y Tránsito municipal, y de la Policía Ministerial del estado.
En la ceremonia también estuvieron la subsecretaria de la Mujer, Ingrid Gómez Saracibar, la comisionada Ejecutiva de Atención a Víctimas, Martha Yuridia Rodríguez Estrada, director de Acciones de Búsqueda de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), Javier Ignacio Díaz Ballestero, José Luis Flores Bello, director general de Atención y Seguimiento a recomendaciones y conciliaciones en materia de Derechos Humanos de la FGE, y la representante legal de las víctimas de la organización Idheas, Frida Velázquez Esquer.