El secretario de Protección Civil Arroyo Matus llama a las autoridades municipales a prevenir el problema y a los fabricantes a no actuar sin autorización de la Sedena
Febrero 25, 2025
Yee Trujillo
El secretario de Gestión de Riesgos y Protección Civil, Roberto Arroyo Matus, aseguró que la dependencia está vigilante de la pirotecnia como estipula la norma en Guerrero, pero llamó a las autoridades municipales a hacer un esfuerzo de prevención, a los ciudadanos para que denuncien los polvorines clandestinos para poder intervenir, y a los fabricantes a que no utilicen sin autorización estos materiales “de alto peligro”.
El funcionario estatal fue consultado vía telefónica ante las explosiones de pólvora en distintos hechos que han dejado personas heridas y fallecidas, como la ocurrida el domingo en Teloloapan –con un saldo de tres muertos y 16 lesionados–, así como en diciembre del año pasado en Tlalchapa y en la colonia La Laja de Acapulco el mismo mes, y en agosto en Tlapa y Cuajinicuilapa.
Arroyo Matus llamó a las autoridades municipales a hacer un esfuerzo por revisar y vigilar de manera constante si existen polvorines ilegales, porque “representan un riesgo importante”, y señaló que muchos de los casos que se le mencionaron se han generado precisamente porque son instalaciones no autorizadas por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Explicó que de forma regular a todos los Ayuntamientos se les envía información, que por lo menos cuatro veces al año se les da un aviso para que estén “mucho muy atentos”, que realicen una verificación de lugares que tengan detectados, así como vigilancia para que no se maneje el material de forma clandestina, con la finalidad de que se eviten incidentes como el de Teloloapan.
“En el caso de polvorines clandestinos es mucho muy difícil detectarlos, por eso solicitamos a la población la ayuda”, subrayó, y añadió que es “imposible” saber el número aproximado de lugares de elaboración ilegales que hay en el estado.
Recordó que el Ejército autoriza la actividad, tiene el registro de los fabricantes avalados, y que está penado el manejo no autorizado de estos productos porque “resulta, ya lo sabemos, de alto peligro”. Mencionó que los polvorines registrados por la Sedena normalmente cuentan con un proceso de revisión para evitar estas situaciones.
Dijo que, como la gobernadora Evelyn Salgado Pineda ha indicado, la dependencia siempre trata de realizar actividades de divulgación, que cuando se avisa sobre algún lugar se invita a la Sedena para las revisiones que correspondan. Afirmó que las visitas a municipios y acciones, como tratar de hablar con los fabricantes, se hacen de forma permanente, y que hay un departamento especial de riesgos abocado a esta actividad.
“Hacemos la invitación de que denuncie toda la ciudadanía que aprecie que exista un movimiento extraño en algún lugar de este tipo de condición, pues para que se trate de reducir los riesgos porque sí representa un riesgo importante”, expresó.
En diciembre, el Día de la Virgen, una explosión de cohetes almacenados en la entrada de una capilla en el poblado Colonia Cuauhtémoc de Tlalchapa ocasionó la muerte de una niña y lesiones en unas 30 personas. Dos días después en la colonia La Laja de Acapulco se reportó una explosión e incendio de una bodega clandestina de pirotecnia que originó daños materiales en la casa.
El 4 de agosto hubo otra explosión en una bodega de cohetes en una iglesia de Ahuatepec Ejido, Tlapa que dejó una mujer lesionada y 11 casas afectadas, y dos días antes una explosión de juegos pirotécnicos en una casa del barrio de San Francisco de Cuajinicuilapa causó varios lesionados y una persona atrapada entre los escombros.