Esperan la segunda mesa de diálogo para atender su situación laboral. Consideran injusto el cese de su trabajo
Junio 03, 2017
Agentes de la Policía Estatal de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado pidieron al gobernador, Héctor Astudillo Flores y el secretario de la dependencia, Pedro Almazán Cervantes la reinstalación de los 176 despedidos luego de que pararon labores el lunes 29 de mayo para exigir respeto a su jornada laboral y un bono de riesgo.
Consultado vía telefónica un policía estatal que se reservó su nombre dijo que esperan la llamada de los funcionarios de gobierno para llevar a cabo la segunda mesa de diálogo, y atender la situación laboral de los agentes despedidos.
Comentó que los 176 policías estatales despedidos no cometieron ningún delito al exigir sus derechos, que están interesados en ser reinstalados en la corporación y continuar en servicio.
Consultados ayer los agentes en Chilpancingo, una policía estatal despedida, Marisela contó que ha laborado 10 años en la corporación y no ha tenido faltas ni actas administrativas en su contra.
“Es injusto lo que nos hicieron, no tengo faltas, he cumplido mis deberes donde me manda a trabajar, nos manda a servicio en las condiciones que sea, donde no hay agua, comida ni baño”, declaró.
Aseguró que es madre soltera y sustento de su familia, detalló que a una de sus hijas la iba a inscribir en la escuela privada Instituto Monserrat en Chilpancingo, porque es la educación que puede pagar con su salario, “ojalá las autoridades intervengan en nuestra situación”.
Otro agente despedido, Germán quien tiene 33 años de servicio en la corporación reprochó que tras el despido de los 176 policías las autoridades con qué agentes van a combatir la delincuencia que hay en la capital, “con esto se queda la ciudad sin vigilancia por culpa de este señor (Pedro Almazán)”.
Aseguró que el secretario de la SSP tiene la obligación de verificar lo que hacen los policías estatales en el cuartel y dar el servicio a la ciudadanía, lo que no hace, además dijo que “despidió a los uniformados que verdaderamente trabajan”.
Otro policía que se negó a dar su nombre y que lleva 14 años en la corporación declaró la SSP no lo apoyó hace dos años cuando en el penal de Las Cruces, en Acapulco, se incrustó un alambre en uno de sus dedos de un pie, y como padece diabetes se lo cortaron.
Comentó que ante su despido seguirá luchando para el sustento de su familia, “esto no acaba el mundo, tengo pies y manos para salir adelante”.
El miércoles 31 de mayo, la Secretaría de Seguridad Pública del estado informó eque separó del cargo y dio de baja definitiva de su corporación a 176 policías estatales, porque incurrieron en una conducta violatoria de ley.
Después del anuncio de los despidos unos 200 policías estatales marcharon hacia la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) donde presentaron una queja en contra de la SSP.
El lunes los 600 policías estatales de la región Centro, Chilapa y Mártir de Cuilapan (Apango) pararon labores en el cuartel central para exigir una jornada laboral de tres días de descanso por cada tres de trabajo y el pago de un bono de riesgo de 3 mil 500 pesos a 12 mil. (Luis Blancas / Chilpancingo).