EL-SUR

Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Por denunciar acoso las despiden a ella y a su hija del hospital de Tlapa, dice una trabajadora

Es injusto que por evidenciar esa violencia sexual las dieran de baja, en lugar de investigar y corregir, porque el acosador continúa como si nada hubiera pasado, señala

Marzo 07, 2026

Carmen González Benicio

Tlapa

Una ex trabajadora de limpieza del hospital general de Tlapa, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS)-Bienestar lamentó que la denuncia por el acoso sexual que padeció su hija hiciera que las despidieran a ambas, en tanto que el acosador sigue trabajando.
La mujer denunciante, Dominga, pidió a las autoridades correspondientes que intervengan y les regresen su trabajo, porque es injusto que por denunciar la violencia como mujeres las despidieran, en lugar de investigar y corregir, porque el acosador Sidney Gordillo Díaz, de 45 años, continúa como si nada hubiera pasado y en contacto con otras mujeres, a quienes les puede hacer lo mismo.
La señora contó del tocamiento no consentido de Sidney Gordillo, quien entrega los materiales de limpieza en todas las áreas del hospital. Esto ocurrió el 3 de febrero por la mañana, cuando su hija de 18 años estaba en el cubículo de séptico trapeando, cuando el hombre entró y la abrazó por la espalda, tocando sus senos con las manos que luego bajo a su cintura jalándola contra su cuerpo por unos minutos, luego la soltó sin decirle nada y se quedó en el lugar como si nada hubiera pasado.
Dijo que eso desconcertó a su hija quien le contó que siguió trapeando, sin decirle nada de momento y decidió contárselo por la noche, cuando la vio, “me molesté, le dije que porqué no le reclamó, que eso no se hacía y era acoso. Pero entendí que mi hija es joven y se asustó por lo que le hizo el compañero de trabajo”.
Agregó que platicaron que eso no debía quedarse así, para que no pasara de nuevo ni ella u otra compañera, su hija habló con la encargada de la limpieza de la empresa Lamap SA de CV que está en el hospital IMSS-Bienestar de Tlapa, Leydi Delgado Gregorio, contándole que Sidney Gordillo la abrazo y tocó su cuerpo sin su consentimiento, pero no le creyó y le dijo que no exagerara, que tal vez “fue un abrazo de amigos”.
Dijo que tuvieron una platica donde estuvo Sidney, quien dijo que el abrazo fue de aprecio, de amigos, sin intenciones, sin reconocer que le tocó los senos y Delgado Gregorio se quedó con eso y les dijo que evitaran seguir hablando del tema y se limitaran sólo a saludarse, sin acercamientos, al menos con ella y si las otras no decían nada no había problema, pero ella ya los había regañado.
La decisión de la encargada de limpieza, dijo Dominga, no le gustó porque no le dieron importancia al acoso que padeció su hija y la empezaron a señalar de exagerada, por lo que buscaron al superior de la empresa en Chilpancingo, que les respondió lo mismo y que eso ya se había atendido.
Dijo que sus compañeras la empezaron a hostigar, diciéndole que dejara de meterse en los asuntos de su hija, que ya estaba grande y ya se había atendido o si no la suspenderían.
Agregó que le se acercó a la administradora del hospital, Teodora Niño Pastrana, para que atendiera el tema que ahora afectaba a su hija, pero no sabían si Gordillo Díaz lo hacía con otras mujeres, que por miedo no hablan.
Dijo que eso complicó las cosas, porque como empresa de limpieza convocaron a una reunión donde dijeron que se seguía hablando del tema en que la compañera mal interpretó el abrazo en acoso sexual y preguntó si era mejor que se fuera, para evitar problemas, a lo que la mayoría dijo que sí.
Remarcó que de nuevo le dijeron que dejara de meterse en un tema de su hija, porque si no, la iban a dar de baja, lo cual cumplieron un día le avisaron que dejaba de trabajar en la lavandería del hospital, donde en febrero cumplía un año, “nunca me ausenté, siempre cumplí. Hacía bien mi trabajo sin quejas y luego no me pagaron la quincena, tuve que presionar”, se quejó.
“A mi hija, la dieron de baja al cumplir la quincena, al igual que otros dos compañeros que creyeron en el acoso que sufrió y el acosador Sidney Gordillo continúa laborando en el hospital, lo cual es injusto”, dijo.
Lamentó que el director del hospital general no interviniera, diciendo que no le compete porque su trató es con la empresa, cuando el trabajador recorre todas las áreas, distribuyendo material y teniendo contacto con personal o hasta pudiera tenerlo con pacientes.
Pidió a las autoridades que atiendan su queja, ya que por no quedarse calladas ante el acoso, fueron despedidas de su trabajo, cuando las debían de proteger.