Si el resultado no esclarece de forma contundente quiénes los asesinaron, a qué intereses responden los inculpados y quién ordenó el ataque, la escuela seguirá las manifestaciones, advierten
Lourdes ChávezChilpancingo
Agosto 22, 2017

Una hora y media unos 100 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa protestaron frente a la puerta principal de Ciudad Judicial para exigir justicia por la muerte de sus dos compañeros, Jonathan Morales Hernández y Filimón Tacuba Castro, ocurrida el 4 de octubre de 2016 en un presunto asalto a una Urvan en la salida de Chilpancingo rumbo a Tixtla.
Ese día presuntos asaltantes asesinaron también a un maestro y a un chofer del transporte público, en dos eventos continuos la misma tarde.
Al mismo tiempo que adentro de las instalaciones del Poder judicial continuaba por tercer día la audiencia del juicio oral, donde la Fiscalía General del Estado y la defensa de cuatro presuntos responsables, desahogan las pruebas ante un tribunal colegiado que va a resolver este caso.
Los estudiantes de la academia de primer año -identificados por el cabello rapado que se aplica a los de nuevo ingreso en la semana de adaptación-, llegaron a las 11 de la mañana en dos autobuses del servicio público, desde la calle cantaron consignas revolucionarias, y tuvieron un acto político.
El dirigente estudiantil Javier González explicó que la actividad era para decir a las autoridades que los normalistas están atentos del proceso judicial y de la sentencia que habrá del caso.
Advirtió que si el resultado no esclarece de forma contundente quiénes asesinaron a los normalistas, a qué intereses responden los inculpados y quién ordenó el ataque violento, la escuela Normal seguirá las protestas.
Aceptó que el caso puede que no sea un ataque directo a la Normal Rural dentro de la campaña institucional de terror para desaparecer a la institución educativa, dado que testigos confirmaron que el modo de operación fue un asalto sumamente violento.
El 4 de octubre de 2016, el secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong estuvo en una gira por Guerrero para inaugurar el Centro de Justicia para Mujeres en la Montaña, y ocurrieron varios eventos de violencia.
Añadió que si no se esclarecen todas las particularidades y el móvil de la agresión, no pueden descartar que los homicidios de Jonathan y Filimón son parte de la misma campaña de terror y violencia contra la Normal Rural, que ha padecido agresiones, asesinatos y desapariciones forzadas, como en los ataques del 26 y 27 de septiembre de 2014 en Iguala.
Mencionó que agentes del Estado y del crimen organizado persiguieron, atacaron con armas de fuego, asesinaron a tres estudiantes y a otras personas que se atravesaron en su camino, y desaparecieron a 43 normalistas.
En este contexto de Guerrero, donde políticos y autoridades están coludidas con el crimen organizado, “entendemos como parte de la violencia extrainstitucional, para que el Estado no se manche las manos, pensamos que pueden contratar a sectores de la delincuencia para atacar a sectores organizados de la sociedad”.
De la campaña de terror explicó que a partir de los asesinatos de estudiantes de la Normal, disminuye la demanda de nuevo ingreso, “la gente tiene miedo de enviar a sus hijos a estudiar a la Normal de Ayotzinapa”.
Indicó que antes llegaban más 2 mil aspirantes y en este ciclo escolar sólo concursaron 170 para cubrir una matrícula de 140.