Responde Bruno Plácido a Héctor Astudillo que el discurso de que nadie puede estar por encima de la ley esclaviza. Advierte que los aspirantes van a querer ganar las próximas elecciones a costa de lo que sea, “y muestra de eso es que hay varios muertos de los diferentes partidos”
Jacob Morales Antonio
Octubre 19, 2017
El promotor de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Bruno Plácido Valerio dijo que los gobernantes afirman que nadie puede estar por encima de la ley, lo que significa sometimiento, “no podemos estar sometidos bajo las leyes”, si se busca regular la convivencia.
Ayer fue invitado a la sesión semanal de la organización de empresarios mayoritariamente priistas, Grupo ACA, donde expuso que gente infiltrada desde “algunas instituciones” se mete en las organizaciones ciudadanas de seguridad para confrontar y hacer creer a la sociedad que los modelos de seguridad ciudadanos no sirven, lo que llamó “guerrillas institucionalizadas”.
En declaraciones respondió al gobernador Héctor Astudillo Flores que debe de señalar los nombres de los grupos que actúan fuera de la ley y que perdieron su esencia, “hay que dar nombres, de dónde, quiénes son, porque no podemos generalizar a todos, porque no todos tienen la misma conducta, hay que esperar en qué zona y en qué pueblo, porque nosotros no somos autodefensa, somos sistema de justicia y seguridad ciudadana”.
En su participación y al contestar a los empresarios planteó que la frase “nadie puede estar por encima de la ley” es esclavizadora, y que ante la inseguridad suma esclavos.
Afirmó que la UPOEG ha construido en las comunidades indígenas ciudadanos que contribuyen a su sociedad, y desde donde debe residir el poder “de abajo hacia arriba y no de arriba hacia abajo”. Pero ello no significa que los indígenas quieran hacer un gobierno paralelo, precisó.
Dijo que no comparte que los empresarios a quienes se refirió como “gente con dinero”, presionen a los pobres con la ayuda de delincuentes para que les vendan sus tierras, como en el caso de la zona de Barra Vieja (en Acapulco), donde la UPOEG tiene presencia desde diciembre de 2016.
Dijo que está en poblados de 58 municipios donde se quiere imponer proyectos de extracción de sus recursos naturales.
Criticó que la centralización del gobierno “nos llevará al fracaso”, como la seguridad que se mantiene de manera vertical, y que los gobiernos del estado y los municipios no hacen nada sin antes tener una orden del gobierno federal.
Expresó que la Ley 701 no sólo aborda el reconocimiento de los policías comunitarios, sino que reconoce derechos de las comunidades indígenas.
Dijo que la creación de otros grupos de autodefensa en el estado se ampara bajo la bandera de la Policía Comunitaria.
Negó vínculos con grupos delictivos, y afirmó que la UPOEG es transparente, que está en un proceso de cambios donde quien decida ser policía debe tener un acta de su comunidad como respaldo, y el consejo es el que toma las decisiones.
Afirmó que se tuvo que armar a la población en un principio porque de lo contrario los delincuentes los matarían.
Plácido Valerio negó que la UPOEG esté detrás de los ataques a los policías comunitarios del Frente Unido para la Seguridad y el Desarrollo del Estado de Guerrero (FUSDEG) de los días 28 de septiembre y 13 de octubre que dejaron tres ciudadanos de esa organización muertos y otro civil.
Dijo que no puede buscar un diálogo con esa organización “que sube información de confrontación permanente, que son comentarios sin fundamentos”, pero se le insistió y cedió “nosotros dialogamos con todos”.
Llamó a que antes de incriminar a la UPOEG con grupos delictivos se tiene que investigar de dónde viene la información, por que es “muy fácil echarle la culpa al primero que ven al frente”.
El dirigente afirmó que antes de que los grupos de policías ciudadanos desaparezcan las autoridades deben de tener una alternativa de seguridad.
El FUSDEG de Tierra Colorada es una organización de vecinos armados que se separaron de la UPOEG, porque denunciaron vínculos de grupos del crimen organizado con Bruno Plácido, y fue desaparecido del corredor desde Chilpancingo hacia Acapulco (donde tenía presencia), y ahora sólo opera en esa localidad del municipio de Juan R. Escudero.
Bruno Plácido consideró que la disputa del poder en las elecciones del año 2018 será a costa de lo que sea, en referencia a los asesinatos de los dirigentes políticos asesinados en este año.
Sin querer opinar directamente del caso del ex dirigente perredista y luchador social, Ranferi Hernández Acevedo asesinado el domingo con su esposa, su suegra y chofer, Plácido Valerio expresó, “un representante se va a ganar la elección a costa de lo que sea, y muestra de eso es que hay varios muertos de los diferentes partidos, y eso que aún no inician las campañas”.
Lamentó que todos los políticos están ofreciendo el mismo proyecto de siempre, “la promesa, la mentira, la compra, la oferta. Y nadie está haciendo un programa para evitar la compra de votos”, además tampoco hay un cambio de actitud y todos los candidatos ofrecen dinero, porque los políticos “quieren ganar el poder sin principios”.
En declaraciones nuevamente el dirigente dijo que no entregó a los responsables de la masacre del 9 de junio en San Pedro Cacahuatepec, porque la Fiscalía General del Estado no los investigó antes.
Ese día un grupo de policías de la UPOEG irrumpió en cuatro casas donde fueron asesinadas siete personas, entre ellos un bebé y un niño pequeño, y por las que hay cuatro detenidos con detención preventiva de un año y cinco meses, y faltan de liberarse otras siete órdenes de arresto.
Afirmó que los detenidos por la Fiscalía no son quienes participaron en la masacre, pero no quiso abundar del tema.