Sin esa relación, al gobierno del estado se le complica dar seguimiento puntual que garantice el respeto a los derechos laborales y humanos de los trabajadores, o cuando ocurre un accidente o una eventualidad en el camino, dice el secretario de la depedencia Omar Estrada Bustos
Febrero 10, 2026

Lourdes Chávez
Chilpancingo
El secretario del Trabajo y Previsión Social (STyPS) del estado de Guerrero, Omar Estrada Bustos, afirmó que el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan tiene una especie de reclutamiento de jornaleros agrícolas migrantes con empresas que no están vinculadas al Servicio Nacional del Empleo.
Sin esta vinculación, al gobierno del estado se le complica hacer un seguimiento puntual que garantice el respeto a los derechos laborales y humanos de los trabajadores, o cuando ocurre un accidente o una eventualidad en el camino.
Tras la denuncia del Centro de Derechos Humanos sobre las condiciones en que migran las familias de jornaleros agrícolas de la Montaña, que se trasladan por su cuenta a los campos de estados del norte del país, o en los camiones enviados por empresas directamente a la Casa del Jornalero de Tlapa, o Unidad de Servicios Integrales (USI), el funcionario confirmó que no tiene coordinación.
“No existe este tema de coordinación o de una colaboración que permita justamente, tener seguimiento puntual, de quiénes son las empresas que contratan a los jornaleros que vincula Tlachinollan”.
Sin embargo, Estrada Bustos reconoció que “ya hay voluntad del Centro de Derechos Humanos de querer compartir estos temas”, como el registro de jornaleros en la USI de Tlapa que efectúa el Consejo de Jornaleros Agrícolas de la Montaña en coordinación con Tlachinollan, de 13 mil 36 jornaleros agrícolas que emigraron en 2025, que se presentó la semana pasada.
Aunque Tlachinollan señaló que son las autoridades estatales las que no han aceptado la coordinación, porque no tienen recursos para una política integral de atención a la población de jornaleros que migran de forma temporal con sus familias. Incluso, señaló que las condiciones de traslado se agravaron en esta administración, por la falta de seguimiento.
En entrevista, el secretario del Trabajo dijo que son respetuosos de Tlachinollan, “que se dedica a este tipo de temas, tienen una especie de reclutamientos, hacen ese trabajo social en favor de la comunidad agrícola migrante y hemos tenido reuniones en el marco de la Comisión Intersecretarial de Atención a Jornaleros Agrícolas Migrantes”.
Añadió que coincidieron en la necesidad de empatar sus bases de datos de la movilidad, como Servicio Nacional de Empleo en Guerrero.
“Sí les hemos hecho el llamado a que compartamos un mismo padrón, que lleguemos a una colaboración que nos permita proteger a los jornaleros agrícolas migrantes (este año)”.
El planteamiento es que el reclutamiento de jornaleros se haga por medio del Servicio Nacional del Empleo en Guerrero, que tiene oficinas en Tlapa y en Ometepec, para una movilidad de manera ordenada y segura.
Informó que el Servicio Nacional del Empleo Guerrero tiene 30 empresas debidamente acreditadas mediante un proceso de verificación, que tiene que ver con la garantía del respeto a los derechos laborales y humanos de los trabajadores, con bolsas de trabajo en Sinaloa, Jalisco, Baja California Sur y Guanajuato.
En 2025, dijo que se fueron de manera ordenada, con contratos de seis a ocho meses, 3 mil 254 jornaleros agrícolas, reclutados por la Secretaría del Trabajo, con 17 empresas. “Solamente registramos al jornalero. Obviamente tenemos un padrón de los que se van con sus esposas o sus hijos”, puntualizó.
Añadió que no hubo quejas de incumplimientos laborales, sólo un accidente, donde la empresa se hizo cargo de cubrir los gastos médicos del trabajador. “Esa es la ventaja de irse con nosotros, que los registramos, ellos llenan un formato para que nosotros podamos actuar en caso de algún incumplimiento o alguna eventualidad”, resaltó.
De las empresas que operan en Tlapa, dijo que “algunas” no operan con el Servicio Nacional del Empleo Guerrero. “Las empresas que andan por fuera, y que algunas se coordinan directamente con Tlachinollan, desconocemos bajo qué condiciones se van. En caso de incidentes sí nos han llamado, y actuamos porque es nuestra obligación y responsabilidad”.
Adelantó que este año van a firmar convenios de colaboración con los estados en donde más jornaleros agrícolas guerrerenses reciben para fortalecer la inspección laboral en las empresas por medio de la Secretaría del Trabajo federal, a fin de que se registren en el Servicio Nacional.
En cuanto a los jornaleros agrícolas, insistió en que “lo ideal es que primero lleguen con nosotros, porque tenemos una bolsa de trabajo y hacemos reclutamientos y dependiendo de su perfil los vinculamos a las diferentes necesidades de recursos humanos que tengan las empresas, no solamente a nivel de otras entidades y a nivel local”.
Añadió que la oferta para jornaleros agrícolas es amplia, de entrada con 30 empresas registradas que habitualmente requieren mano de obra guerrerense.
En general, dijo que se calcula que salen por su cuenta de 15 mil a 18 mil jornaleros a otros estados por empleo, principalmente a Sinaloa, y después a Jalisco. La mayoría son de la Montaña y después, de la Costa Chica; de Tlacoachistlahuaca, parte de Metlatónoc, Cochoapa El Grande.
“Es una alternativa que se ha convertido en un modo de vida para nuestros jornaleros agrícolas de la Montaña y Costa Chica. Lo ideal sería arraigarse, pero sabemos la situación difícil que viven los compañeros en esas regiones”.
Siendo en este momento la única alternativa de empleo, dijo que el gobierno del estado busca que la migración se dé en condiciones de garantía a condiciones laborales y de derechos humanos.
Por procedimiento, explicó que el gobierno del estado tiene reclutadores acreditados por las empresas registradas en el Servicio Nacional de Empleo Guerrero, pero hay quienes llegan de manera directa a los pueblos, van con el comisario o con los alcaldes para hacer la difusión, de lo que no tienen control.
En este sentido, informó que el gobierno del estado envía circulares a los ayuntamientos, a las autoridades agrarias, para advertir de los riesgos de laborar con empresas que no están debidamente registradas en el Servicio Nacional del Empleo, “porque llegan personas directamente a las comunidades, personas que ofrecen vacantes con supuestamente salarios extraordinarios, atractivos que luego resultan en engaños, no todos, pero ha habido casos”.