Vecinos de la región están en la incertidumbre sobre la continuidad del programa Sembrando Vida porque no se han dado a conocer las reglas de operación, y ya se suspendió el pago que corresponde a enero de 6 mil 250 pesos al mes a cada uno de los 32 mil 815 beneficiarios del estado
Febrero 10, 2025

Lenin Ocampo Torres
Chilpancingo
Vecinos de la región Sierra dijeron que están en la incertidumbre sobre la continuidad del programa Sembrando Vida porque no se han dado a conocer aún las reglas de operación, y ya se suspendió el pago correspondiente a enero de 6 mil 250 pesos mensuales a cada uno de los 32 mil 815 beneficiarios del estado, registrados hasta el fin del año pasado.
Aunado a esto, en algunas zonas al menos el 40 porciento de los campesinos regresó a sembrar amapola ante el posible cierre de las fronteras contra el fentanilo y otras drogas sintéticas, porque el precio de la goma de opio que cayó hasta 2 mil pesos por kilo en 2024, se cotiza ya actualmente entre 6 mil y 8 mil pesos. Calculan que en el sexenio de López Obrador, con el desplome del precio de la goma de amapola o goma de opio, sólo permanecieron en este cultivo uno de cada 10 campesinos que sembraban esta planta.
Estos elementos: la suspensión del programa Sembrando Vida, el aumento en el precio de la goma de opio y el cierre de la frontera al fentanilo provocaría nuevos enfrentamientos violentos por el control de los territorios en Guerrero, según lo previsto por las fuentes consultadas.
En febrero del 2018 el periódico El Sur fue el primer medio en el país que publicó la caída del precio del kilo de goma de opio, luego de que el Cártel de Sinaloa comenzó a distribuir en Estados Unidos el opiáceo sintético conocido como fentanilo, que ha causado miles de muertes en el país norteamericano.
La caída del precio de la amapola ocasionó que miles de familias de la sierra abandonaran sus comunidades y emigraran al país del norte, además, los grupos de la delincuencia detonaron la violencia en el estado.
En ese año el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció el programa Sembrando Vida, para que los campesinos dejaran de sembrar enervantes, produjeran otras plantas y recibieran un apoyo mensual como forma de apoyo para las familias.
Si bien el programa no resolvió los problemas de pobreza, violencia y abandono del gobierno, los contuvo, evitó que jóvenes emigraran o se unieran a las filas del crimen organizado, y que dejaran la siembra de enervantes o la disminuyeran, como se ha documentado en estas páginas con los diferentes corresponsales y mediante trabajos especiales de investigación.
El miércoles pasado se contactó vía telefónica a algunos beneficiarios del programa federal y que en su tiempo cambiaron la siembra de la adormidera por los proyectos de producción en el campo. También a otros que salieron por la violencia de sus comunidades y a algunos que siguen esperando Sembrando Vida que nunca les llegó. Debido a las condiciones de inseguridad que imperan en el estado, pidieron que sus nombres fueran omitidos.
En 2018 ocurrió la caída del precio de la goma de opio en la sierra de Guerrero, de 18 mil pesos el kilo bajó a 3 mil pesos, a mediados del año pasado estaba en 2 mil, creando una crisis económica en los pueblos y la búsqueda de otras opciones de subsistencia como emigrar a Estados Unidos ante la falta de oportunidades de trabajo en México.
La caída del precio se debió a la entrada del fentanilo a Estados Unidos, el Cártel de Sinaloa invadió con ese opiáceo sintético las calles de las ciudades más grandes, con precios más baratos y con un efecto más potente y duradero que el de la heroína guerrerense, que tenía décadas de venderse a los consumidores de altos ingresos económicos.
“La llegada de Obrador nos dio esperanza, (en octubre de 2018) anunció el programa de Sembrando Vida para que dejáramos de sembrar (amapola y mariguana), pero un mes antes de que tomara posesión el grupo de Los Tlacos nos desplazó de nuestras comunidades (en Heliodoro Castillo, Leonardo Bravo y Eduardo Neri), dejamos nuestras casas y dejamos todo, no hemos podido regresar”, dijo un poblador de la Sierra asilado en alguna parte de Estados Unidos.
“Hay muchos que no pudieron tener la estancia acá, es posible que los deporten, unos se van a quedar en otros estados donde tengan familias, los que no puedan van a regresar, los que puedan llegar van a sembrar lo que siempre han sembrado, pero también muchos van a pelear para regresar a sus pueblos, porque no tienen a dónde llegar”, advirtió.
“Es difícil terminar con la droga, si le cierran la puerta a una, entra otra, lo que sabemos es que en la Sierra la gente esta temporada le volvió a meter, porque si se cierra el mercado para el fentanilo pues piensan que de nuevo la goma va a subir”, consideró el poblador que también fue sembrador de amapola.
La creación de la región Sierra detonó la violencia
Un dirigente del Filo Mayor de la Sierra informó que desde la llegada de la presidenta Claudia Sheinbaum les avisaron que sólo les iban a pagar hasta enero el programa Sembrando Vida y que después no “se sabía si el programa iba a seguir”.
“Mucha gente se preparó, después de varios años en la Sierra han regresado a sembrar (amapola) al menos un 40 porciento, ahorita tiene un precio de entre 6 mil y 8 mil pesos el kilo (de goma de opio), ya con eso no te voy a decir que nos va bien, pero al menos ya con eso comemos”, dijo el campesino.
“Cuando anunciaron la Sierra como octava región (el 26 de octubre del 2022), todos pensamos que iba a cambiar, pero fue al contrario, al otro día los grupos (delictivos) se comenzaron a pelear por el control de los pueblos, nos dejaron muchos desplazados y por eso mismo muchos no pudieron trabajar con el programa Sembrando Vida, aunque algunos siguieron cobrando pero varios dejaron el campo por esas situaciones de violencia”, comentó.
“Nosotros lo vimos con esperanza (el programa Sembrando Vida), la amapola nos dio mucho por muchos años, pero también nos dio muchos problemas, con el programa pensamos que realmente íbamos a salir como pueblos de la miseria, pero no se logró, porque los que cumplimos (las metas del programa) aunque queramos no podemos hacer mucho, no tenemos caminos para sacar los productos”, reclamó un sembrador de la Sierra de la parte alta de Heliodoro Castillo que se contactó vía telefónica.
En zonas como Tecpan, Atoyac, Petatlán, Ajuchitlán del Progreso y San Miguel Totolapan, los beneficiarios del programa saben que en este sexenio habrá una “limpia” para inscribir a nuevos sembradores.
“Sabemos que el que cumplió su meta seguirá en el programa, los que no lo lograron serán sustituidos por nuevos beneficiarios, en la sierras colindantes de Atoyac, Tecpan, Petatlán, Ajuchitlán, muchos cumplieron, ahora hay mucha producción de aguacate y otros frutos, pero el problema también es moverlo porque los caminos que tenemos no nos ayudan en nada, hemos estado exigiéndolos desde hace ya varios años y no nos dan soluciones”, comentó un sembrador de Fresnos de Puerto Rico, municipio de Ajuchitlán del Progreso.
A algunos pueblos de la Sierra de Coyuca de Catalán en seis años nunca les llegó el programa federal Sembrando Vida debido a la violencia en las comunidades. Esto ocurrió por ejemplo en Hacienda de Dolores y Zihuaquio donde todavía esperan que el programa les llegue a sus tierras.
En 2018 ambos pueblos tenían problemas de inseguridad, en Zihuaquio la gente fue desplazada y ese mismo año regresó para reiniciar su producción de mezcal pero Sembrando Vida nunca les llegó.
En El Pescado, del ejido de Hacienda de Dolores, la situación fue similar, los promotores no subieron por la inseguridad de la zona y un promotor fue encontrado asesinado en la comunidad de El Durazno, por lo tanto “no les llegó ningún proyecto, esperamos que en este sexenio sí nos tomen en cuenta y nos anoten en el programa”, comentó uno de los pobladores.
Antes del 2018 el kilo de la heroína que salía de Guerrero tenía un precio en el mercado estadounidense de 45 mil dólares (más de 900 mil pesos), con la entrada del fentanilo su valor cayó a menos de la mitad, el kilo de fentanilo puede llegar a valer en el país norteamericano 15 mil dólares, de ese kilo se pueden producir nueve más agregando otras sustancias, y eso eleva el interés de los grupos del crimen organizado para venderlo, además de que es difícil de detectar en las aduanas.
También influye que su efecto es 50 veces más que el de la heroína, lo que ha provocado las sobredosis, y las miles de muertes de los adictos en Estados Unidos.
Según las fuentes consultadas por El Sur, campesinos regresaron a sembrar amapola desde agosto y septiembre de 2024, que es la temporada del sereno y donde según los productores la calidad de la goma de opio es la mejor.
Con la salida de “Obrador muchos no vieron esperanza de seguir en Sembrando Vida, otros saben que van a salir porque no lo aprovecharon, y la crisis en la Sierra es muy fuerte, la violencia nos ha dejado muchos problemas, ahora con las deportaciones y el cierre del fentanilo en las fronteras, la raza cree que la goma volverá a tener un buen precio”, dijo un vecino de la sierra.
Un informe de la Administración para el Control de Drogas (DEA) de 2021 dice que los grupos criminales la Familia Michoacana (FM), Guerreros Unidos (La Bandera) y Los Rojos (Los Tlacos) dominan el tráfico de drogas sintéticas y los catalogó como una amenaza para EU.
En julio de 2024 la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EU sancionó a ocho operadores de la FM por tráfico de fentanilo, cocaína, metanfetaminas y los catalogó como uno “de los cárteles más poderosos y violentos de México”, que opera en Guerrero y se expandió desde hace tres años.
Sembrando Vida tiene 32 mil 815 beneficiarios, que reciben 6 mil 250 pesos mensuales, pero ahora no saben si el programa va a continuar y a mejorar el pago; mientras tanto algunos ven una alternativa en la siembra de la amapola.