En misa en la catedral de Chilpancingo más de 100 feligreses guardan un minuto de silencio por Jorge Mario Bergoglio. En el altar de la de Acapulco fue colocada una foto del pontífice
Abril 22, 2025

Zacarías Cervantes / Karina Contreras
Chilpancingo / Acapulco
En memoria del papa Francisco, fallecido la madrugada de este lunes, durante cinco minutos a partir de las 12 del día, repicaron las campanas de las parroquias y capillas de la diócesis Chilpancingo-Chilapa.
En la catedral de la Asunción de María de la capital, en lo que doblaban las campañas colgadas de las dos torres, el sacerdote Antonio Estrada pidió a sus más de 100 feligreses que asistieron a una misa, guardar un minuto de silencio en honor del argentino Jorge Mario Bergoglio.
De hecho, explicó a los católicos congregados que la misa la ofrecía en honor al Papa fallecido.
Desde la mañana, el obispo José de Jesús González Hernández y el canciller secretario de la diócesis, Jorge Armando Vázquez Rodríguez, difundieron un comunicado a los sacerdotes de todas las parroquias y capillas, a quienes pidieron tocar las campanas a las 12 del día.
“La diócesis de Chilpancingo-Chilapa eleva sus oraciones por el eterno descanso del Santo Padre Francisco, acaecido hoy 21 de abril, en Ciudad del Vaticano a las 7:35 AM (hora del Vaticano)”, publicaron en la página de Facebook de la diócesis.
En su comunicado, el obispo refirió que “ha sido un Papa de entre nosotros, de América Latina, y como Iglesia le agradecemos su total entrega al pueblo de Dios”.
González Hernández anunció: “He decidido que en todas las parroquias se toquen las campanas a las 12 del mediodía, en señal de duelo, avisando a los feligreses para que eleven sus oraciones por el eterno descanso del Papa”.
Recordó que cada vez que ha entregado las parroquias ha pedido que se toquen las campanas anunciando “los gozos y las noticias tristes”, como es el caso ahora, de “la partida a la Casa del Padre del Papa Francisco”.
También pidió: “Ruego que nosotros también celebremos la Santa Misa Pro defunctis” y el obispo pidió por el “descanso eterno y luzca para él la luz perpetua”.
A las 12 del día, llegaron unas 100 personas a la parroquia Asunción de María, para participar de la misa que celebró el párroco Antonio Estrada, quien mientras doblaban las campanas pidió un minuto de silencio a sus feligreses.
En seguida, pidió por el “eterno descanso” de su santidad el Papa Francisco.
Catedral de Acapulco
Este lunes, a las 12 del día, sonaron las campanas de la catedral de Nuestra Señora de la Soledad, en el Zócalo de Acapulco, en señal de duelo por la muerte del Papa Francisco, este 21 de abril.
En la catedral de Acapulco fue colocada una foto del Papa, en una mesa con una veladora y atrás el ciro pascual. Las campanas de la catedral fueron tocadas por unos cinco minutos y durante la misa se guardó un minuto de silencio.
El arzobispo Leopoldo González González invitó en un comunicado a los feligreses, a que “juntos hagamos, a nuestro buen Padre Dios, ofrenda de este gran don suyo, que ha sido para nosotros, el Papa Francisco. En él nos mostró su cercanía, ternura y misericordia, a la Iglesia y a la humanidad, a nuestras comunidades y a nuestras personas”.
Asimismo, los invitó a celebrar la eucaristía por el Santo Padre durante esta Semana de Pascua. En su comunicado, el jerarca católico dijo que la mañana de este lunes se recibió la noticia que Papa Francisco fue llamado a la casa eterna del Padre, por lo que “su Pascua nos haga sentir más cercana la Pascua del señor Jesús”.
Indicó que había pedido a los párrocos que a las 12 del día tocaran las campanas en las iglesias, “para invitarnos a todos a orar y pedir al Señor que haga participar de la bienaventuranza eterna al Santo Padre, el Papa Francisco”.
En la misa de mediodía, donde hubo al menos un centenar de personas, el sacerdote pidió estar unidos como Iglesia e hizo una oración por “nosotros, por el fallecimiento del Papa Francisco y por el próximo Papa, que se va a elegir”.
Al finalizar, informó que la misa exequial será después de que en Roma se lleve a cabo, por lo que en las iglesias no se podrá llevar a cabo, pero sí hacer oración.