El empresario Gabriel Bautista compró a los comisarios ejidales y municipales de La Concordia (en donde retuvieron los vehículos) y Coapinola para que autorizaran el saqueo de la madera, insiste el dirigente del FODEG, Hoguer Morales
Zacarías CervantesAyutla
Agosto 19, 2017
Habitantes de comunidades del municipio de Ayutla retuvieron entre la noche del jueves y la mañana de este viernes, seis camiones cargados de madera que bajaban de los núcleos agrarios de La Concordia y Coapinola.
Los habitantes de las comunidades inconformes esperan llegar a un acuerdo con el empresario maderero, Gabriel Bautista, para que suspenda definitivamente la tala de árboles en la zona, informó el dirigente del Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), Hoguer Morales Miranda.
El dirigente social denunció que el empresario maderero “compró” a los comisarios ejidales y municipales de La Concordia y Coapinola para que autorizaran el saqueo de la madera, pero que la mayoría de los habitantes están inconformes con la tala de sus bosques.
Apenas el 4 de julio, indígenas de la comunidad de Rancho Coapa bloquearon y retuvieron la maquinaria del empresario maderero Gabriel Bautista, cuando abrían una carretera para el paso de los camiones con madera en rollo, entre las comunidades de Mezoncillos y Tres Cruces.
Entonces llegaron al acuerdo de que los camiones no pasarían por esa ruta porque no cuentan con el permiso de la comunidad de Rancho Coapa, que es anexo de Coapinola.
Morales Miranda denunció que, sin embargo, solamente suspendieron el corte de la madera unos 15 días, pero luego reanudaron los trabajos.
Entre la tarde y la noche del jueves fueron sorprendidos tres camiones que bajaban de esas comunidades a la cabecera municipal, pero cuando pasaban por la subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), fueron retenidos por indígenas que mantienen tomadas las oficinas de la paraestatal para que rehabilite la red y contra las altas tarifas del servicio.
Durante la mañana de este viernes fueron retenidos otros tres camiones por los mismos indígenas de las comunidades de Rancho Coapa, La Cidra y El Platanar. Los camiones cargados de madera continuaban retenidos hasta la tarde de este viernes.
El dirigente del FODEG dijo que esperaban acordar con el empresario maderero que suspendiera el corte de la madera que está afectando a las comunidades de la parte baja del municipio de Ayutla, porque la tala de árboles se está haciendo en la zona donde se encuentran los mantos freáticos que surten a los manantiales de agua de la cabecera municipal y sus comunidades vecinas.
Dijo que también demandan a los gobiernos federal y estatal que paren esta tala de árboles y que no sigan dando concesiones para la explotación de los bosques, “tienen que ser respetuosos no sólo de las comunidades, sino de la biodiversidad que existe en la Montaña guerrerense, porque al talar los árboles nos afectan a todos”.
Explicó que prefieren frenar antes la explotación de los recursos naturales, que esperar hasta que ya no haya nada que proteger, como ha ocurrido en otras zonas del estado en donde las empresas extranjeras se están llevando hasta el oro de las comunidades, sin que nadie haga nada.
Consideró que es un abuso que los gobiernos federal y estatal autoricen concesiones para la explotación de los recursos naturales sin el consentimiento de las comunidades, “por eso nosotros lo estamos impidiendo antes para que las empresas ya no sigan avanzando”, insistió.
Morales Miranda advirtió que si el gobierno no pone un hasta aquí, “vanos a ser nosotros los que radicalicemos nuestras acciones”.
Ayer, los seis camiones estaban estacionados, cargados de madera, frente a la subestación de la CFE a la salida del lado oriente de la cabecera municipal.
Al medio día, la dirigencia del FODEG y los representantes de las comunidades que participaron en la retención de los camiones, proponían dejar pasar cargados a tres de los seis camiones, pero que los otros tres serían descargados para que la madera se quedara para beneficio de las comunidades.
También condicionaban la liberación de los seis camiones, tres de ellos con su carga y los otros tres sin la madera, a que el empresario Gabriel Bautista se comprometiera a suspender la tala de los árboles.
“Le estamos haciendo un llamado al empresario Gabriel a que pare de talar árboles en nuestro municipio, y le hacemos un llamado a los comisarios vendidos de Coapinola y La Concordia a que se abstengan de seguir autorizando el corte de la madera, porque los habitantes de las comunidades reciben una miseria por la deforestación de sus bosques”, denunció.
Explicó que el empresario maderero obtiene ganancias por unos 50 mil pesos por cada camión de madera en rollo, mientras que a las comunidades les dan de 5 a 10 mil pesos por toda la temporada de tres meses que cortan los árboles y sacan la madera.
Mientras tanto, el corte de los árboles está afectando la biodiversidad y el agua que consumen los habitantes de las comunidades, dijo, y que por eso los pueblos indígenas están dispuestos “a parar todo esto”.