La gobernadora instruyó a funcionarios de su administración para poner fin al conflicto, firmar acuerdos y lograr una solución, como se dio a conocer la noche del miércoles en un comunicado
Abril 25, 2025
Claudio Viveros Hernández
Taxco
La noche del miércoles, paristas que bloquearon la sede principal y alterna, en Casa Janna, del ayuntamiento de Taxco liberaron la vía pública y retiraron las carpas con las que enfrentaron al alcalde, Juan Andrés Vega Carranza, en un movimiento de más de medio año “en defensa de sus derechos laborales”.
Este conflicto alteró la vialidad, el libre tránsito, afectó la imagen de este destino turístico y devino en un desorden en los servicios y trámites para habitantes y turistas.
Fue por intervención directa de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda, quien instruyó a funcionarios de su administración, que se pudo poner fin al conflicto, firmar acuerdos y lograr una solución, como se dio a conocer la misma noche en un comunicado: “El gobierno estatal privilegia el diálogo y el respeto a los derechos laborales de la base trabajadora del Ayuntamiento de Taxco”.
En cuatro párrafos se lee que el secretario del Trabajo y Previsión Social, Omar Estrada Bustos, tuvo una reunión con el presidente municipal, Juan Andrés Vega Carranza, y representantes de los trabajadores, a fin de escuchar las demandas y lograr acuerdos que beneficien a ambas partes, por lo que se estableció una mesa de diálogo, a la cual el edil nunca mostró disposición en tres mesas de trabajo que hubo con anterioridad y solo envió a dos subalternas como representantes.
Ahí también participaron, se lee en el comunicado, el delegado de Gobernación en la Zona Norte, Felipe de Jesús Adán Ramírez, y la titular del Centro de Conciliación Laboral en la Región, Libia Zulema Romo Antúnez, “en donde se logró una firma de acuerdos que garantiza condiciones de respeto, legalidad y estabilidad para la base trabajadora, por lo que se estableció el compromiso de liberar las instalaciones de la administración municipal que se mantenían bloqueadas”.
“Este encuentro responde al compromiso permanente de la gobernadora, de promover la conciliación como vía para resolver los conflictos laborales, construyendo un Guerrero con paz laboral y bienestar para todos”, finaliza el boletín, en el que no se precisa cuáles fueron los acuerdos que hasta este jueves se mantenían en absoluto hermetismo y eso fue una mesa obligatoria para el alcalde.
A dos semanas de que el gobernante taxqueño asumiera el cargo, el 1 de octubre del año pasado, para el día 17 de ese mes los inconformes, aglutinados en una sección sindical independiente, reclamaron la retención de pagos de 104 empleados, algunos con bastantes méritos y años de labores, muchos de ellos ex funcionarios ligados al ex alcalde actualmente prófugo, Mario Figueroa Mundo; a la ex síndica, Dora María Guadarrama Landa, y al ex secretario del Ayuntamiento, José Luis Ortega Fuentes, quienes exigieron que su agrupación fuera reconocida, lo que Vega Carranza rechazó y nunca dio la cara en mesas de diálogo que se desarrollaron meses atrás.
Ante ello, los manifestantes presionaron con más protestas, cierre de calles y la carretera federal al grado de provocar caos en la ciudad y obligar a las autoridades municipales a instalar un “ayuntamiento ambulante” o “tianguis”, como se le bautizó popularmente, en una cancha del campo deportivo de Los Jales, en donde fueron sitiados como en verbena de pueblo.
Así se estrenó y transitó la actual administración municipal, por más de seis meses y una semana, días en los que el alcalde estuvo cerrado el diálogo y hasta presentó dos demandas de amparo, una para desconocer a la sección sindical independiente y la otra en la que anuló nombramientos de nuevos trabajadores basificados por el alcalde saliente, Figueroa Mundo.
Esto detonó un tirabuzón, un estira y afloja sin solución que se prolongó ante los reclamos de la ciudadanía frente al actuar de Vega Carranza.
Esto se prolongo hasta la Semana Santa, cuando hubo señales de humo sobre una posible solución, ya que el párroco de Santa Prisca, Tomás Martínez Rivera, y representantes de distintas hermandades de penitentes dialogaron con los empleados inconformes, logrando el retiro temporal de las carpas en los dos edificios sede del Ayuntamiento durante el periodo del Domingo de Ramos al Domingo de Resurrección, aunque para el lunes pasado continuó el bloqueo.
El representante de los inconformes de la sección sindical independiente, Eduardo Fajardo Jaimes, hizo público su reconocimiento por la intervención de la gobernadora Salgado Pineda, para atender el caso y analizar “prontas soluciones, por el bien de los trabajadores del Ayuntamiento en su conjunto para atender las prioridades y necesidades que reclaman los habitantes del municipio, lejos de diatribas, soberbia y negligencia, en un Taxco que requiere acciones con certeza, conocimiento, sin desatinos y carencia de gobernabilidad”.
Tanto en redes sociales como en despachos del Ayuntamiento, en los videos publicados, se observó la noche del miércoles a un alcalde con el rostro desencajado al ingresar a la sede municipal en un recorrido supervisado por un notario público, sin que se dieran a conocer detalles del estado en el que se encontraron las instalaciones y no hubo el registro ni la publicación de los hechos.
Por la mañana y tarde, el movimiento en ambos lugares, en el edificio principal del ayuntamiento y la Casa Janna que es la sede alterna, fue notorio el andar, venir, entrar y salir de cercanos, todo es resguardo de patrullas y elementos de la policía estatal y municipal, sin que hubiera mayores acciones, aunque durante la presencia de este corresponsal en la sede alterna, cuando tomaba algunas gráficas, un uniformado se acercó para cuestionar en actitud intimidatoria qué era lo que hacía y porqué y la respuesta inmediata fue “soy periodista y estoy haciendo mi trabajo”, y el policía siguió con un identifíquese. La respuesta fue pedirle “identifíquese usted primero”, quien dijo llamarse Santiago Medina Mora y ostentarse con el cargo de director de la Policía Municipal.
Enseguida, se mostró la acreditación de este medio y el policía redujo su actitud y comportamiento, pero se mantuvo atento y no faltó quien tomara algunas gráficas, al igual que ocurrió en un recorrido por la sede principal del Ayuntamiento, que se encontraba bajo vigilancia de policías estatales que actuaron en calma y sin haber ningún contratiempo.