Como es tradición cargan rollos de zarzas en sus espaldas, se flagelan con cuerdas llenas de clavos y mujeres vestidas de negro caminan con los pies encadenados. Las habitaciones de hoteles estuvieron agotadas, los restaurantes se vieron llenos, los mercados de plata visitados por turistas y los bares abiertos hasta tarde, algo que según los pobladores no había pasado en los últimos años
Abril 19, 2025

Lenin Ocampo Torres
Taxco
En Taxco revivió la Semana Santa, una tradición católica que en los últimos años fue opacada por el virus del Covid-19 y la violencia del crimen organizado, que, aunque es latente, este año dejó que se llevara a cabo una de las festividades más importantes de la Iglesia católica.
Las calles de la ciudad colonial estuvieron llenas de turistas nacionales y extranjeros, durante el día y la noche se vio el caminar de cientos de penitentes que cargaron rollos de zarzas en sus espaldas, que se flagelaron sus espaldas con cuerdas llenas de clavos y mujeres vestidas de negro, con el rostro tapado que caminaron con los pies encadenados por los caminos empedrados, para disipar sus pecados.
El año pasado la procesión de los Cristos se vio opacada por el asesinato de la niña Camila y el linchamiento de sus presuntos asesinos, parecía “que regresaba una buena temporada, pero muchos comenzaron a cancelar sus reservaciones en los hoteles”, comentó un botones mientras ayudaba a turistas a cargar sus maletas, en uno de los hoteles del centro.
“Este año vinieron muchos (turistas), se siente en los hoteles porque están llenos, ya tenía mucho que eso no ocurría, en los buenos tiempos hasta las azoteas rentaba la gente”, relató.
Otra de las razones en que coinciden algunos pobladores es que el ex alcalde Mario Figueroa Mundo hizo mucho daño a las tradiciones taxqueñas y a la estabilidad en la ciudad, donde implementó “un impuesto para las Hermandades de comprar los rollos (de zarza) y que encruzados dieran sus datos, teléfonos, direcciones de casas, lo cual no era posible porque todo esto es anónimo”.
“Fueron tres años en que el turismo no más no venía, las calles estaban solas en las noches, mucha gente optó por no salir (de penitentes), ahora como que este año se acomodó un poco, los amigos (los delincuentes) no molestaron mucho, también dejaron hacer las cosas, no se sabe si llegarían a un acuerdo con las autoridades”, dijo un representante de una de las Hermandades.
También en las tiendas de conveniencia volvieron a vender bebidas alcohólicas luego de cinco años que no se los permitió el grupo delictivo que opera en la zona, identificado por las autoridades como La Familia Michoacana.
Muchos de los habitantes evitan hablar de la inseguridad, guardan silencio como si eso también fuera parte de una penitencia, aunque que sabe que es latente y la paz es frágil, “han aprendido a vivir con ella”.
Las procesiones

En gran parte del centro de Taxco el jueves y viernes se observó poca vigilancia de la Guardia Nacional y Policía Estatal, de repente se les vio caminando por las zonas donde se concentraban en mayor parte los turistas, la mayoría eran policías municipales.
El jueves la procesión de los Cristos comenzó a las 10 de la noche, más de 62 figuras y sus legiones de penitentes caminaron 8 horas ante la mirada de visitantes y vecinos de Taxco.
“Tenía 10 años que la procesión no terminaba a las 6 de la mañana, ahora sí vinieron muchos Cristos que por un tiempo dejaron de llegar, después de mucho tiempo y por distintas razones como la pandemia las tradiciones estaban peligrando, hoy parece que vuelven a regresar”, celebró uno de los penitentes de la iglesia de Chavarrieta, de donde sale el principal contingente que encabeza el paseo.
El sonido de las chirimías (tambores y violines), las trompetas y saxofones se escucharon sin cesar hasta el amanecer del viernes. Los turistas acompañaron el paso de los Cristos, tomaron fotografías y grabaron con sus celulares el paso de los penitentes.
El vienes en la mañana “llegaron más (turistas)” según uno de los recepcionistas de uno de los hoteles exclusivos del centro, donde en su mayoría las habitaciones estuvieron agotadas hasta este sábado.
Los restaurantes permanecieron llenos, los mercados de plata visitados por turistas y los bares abiertos hasta tarde, algo que según los pobladores no había pasado en los últimos años.
Ayer en la tarde se llevó a cabo la peregrinación del Santo Entierro, donde volvieron a salir más de 600 penitentes, pero ahora sin sus Cristos y acompañados por cientos de personas que acompañaron la marcha en silencio, representando el sepelio de Jesús.
Las calles volvieron a estar abarrotadas por miles de turistas que volvieron a retratar la Semana Santa que desde hace décadas se vive en Taxco, que se resiste a morir a pesar de la violencia y la inseguridad.