El alcalde Félix Salgado Macedonio no ha presentado una denuncia formal de la amenaza de muerte que hizo una voz anónima vía telefónica, y que se transmitió en un noticiario de radio de Acapulco, ni ha solicitado que se refuerce su seguridad personal, aseguraron los secretarios general de Gobierno, y de Seguridad Pública y el … Continúa leyendo Se considera reforzar la seguridad de Félix, informa Armando Chavarría
Ezequiel Flores Contreras / Teresa de la Cruz / Jesús SaavedraChilpancingo
Mayo 18, 2006
El alcalde Félix Salgado Macedonio no ha presentado una denuncia formal de la amenaza de muerte que hizo una voz anónima vía telefónica, y que se transmitió en un noticiario de radio de Acapulco, ni ha solicitado que se refuerce su seguridad personal, aseguraron los secretarios general de Gobierno, y de Seguridad Pública y el procurador, Armando Chavarría Barrera, el general Heriberto Salinas Altés y Eduardo Murueta Urrutia.
Sin embargo, Chavarría Barrera dijo que la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE) “ya abrió una investigación para saber de dónde salió la llamada” telefónica, y opinó que “me parece importante que haya un reforzamiento” de la seguridad del alcalde del puerto.
Entrevistados por separado ayer en Chilpancingo, los funcionarios coincidieron en que no tienen información de que el ex secretario de Protección y Vialidad del Ayuntamiento de Acapulco Genaro García Jaimes hubiera sido levantado por presuntos narcotraficantes, después de que arribó en un vuelo procedente de Cuba –de acuerdo con un rumor que trascendió este martes en el puerto.
Armando Chavarría dijo que espera que la amenaza de muerte que recibió de manera anónima el alcalde de Acapulco sea “una broma de mal gusto”; sin embargo, aseguró que el gobierno del estado le ofrecerá “fortalecer su seguridad personal” como medida precautoria.
Sobre la presunta desaparición de García Jaimes, el secretario general de Gobierno señaló que “no tenía conocimiento de que haya sucedido este hecho” e indicó que incluso no saben en dónde está o si se encuentra oculto. “Yo lo que sé es que al siguiente día presentó su renuncia, el 28 de enero, después del día lamentable del enfrentamiento de La Garita y desde esa fecha desconozco dónde se encuentre”.
A pregunta expresa, dijo que “hasta donde sabe”, la PGJE no está investigando ni el paradero de García Jaimes, ni sus presuntos nexos con la delincuencia organizada.
Mientras, el procurador Eduardo Murueta dijo que independientemente de esa llamada anónima, las corporaciones policíacas permanecen alertas ante la posibilidad de que se registre un incidente violento, pero señaló que el tema debe ser asimilado con mesura para evitar infundir miedo entre la ciudadanía, ya que posiblemente ese sea el propósito de la llamada.
En declaraciones vía telefónica, Murueta Urrutia dijo que “lo más importante es que la ciudadanía no sienta miedo por este tipo de llamadas que solo pudieran tratar de crear confusión”, y reiteró que las corporaciones policíacas del estado se encuentran alertas ante la posibilidad de que se registre cualquier incidente.
Por su parte, Salinas Altés dijo que Félix Salgado “es el que nos tiene que solicitar seguridad personal, él tiene su servicio de seguridad propio y si lo estimara pertinente solicitaría un reforzamiento”. A pregunta expresa sobre la situación en el puerto, informó que “estamos pendientes nada más y tenemos nuestros operativos normales; hay que ver este asunto con cuidado”, respondió.
Sobre el ex secretario de Protección y Vialidad, dijo: “Es una información que escuchamos (sobre el levantón), pero no hemos podido comprobar nada. Yo no sé su paradero, no tengo conocimiento si llegó a Acapulco, lo que tengo sé es que está fuera de aquí”.
Consultado la mañana de ayer sobre la amenaza anónima que recibió Félix Salgado el martes, Chavarría Barrera señaló que “lamentablemente quienes estamos ubicados como servidores públicos en espacios del área de seguridad estamos expuestos a una circunstancia difícil que nadie quisiera vivir, pero tenemos que asumir nuestra responsabilidad”.
Después ofreció a Félix Salgado, a nombre del gobierno del estado, “nuestra solidaridad, nuestro apoyo, respaldo, y bueno, pues siempre bajo la lógica, tenemos que tomar providencias y precauciones ante una circunstancia como la que se anunció ayer.
“Ojalá sea una broma de mal gusto, digo, no podemos minimizar las circunstancias sobre todo por lo que hemos estado viviendo, pero yo digo, deseo que sea una broma de mal gusto. Yo espero que no pase a mayores y que todo quede en una falsa alarma”, aunque adelantó que la PGJE ya abrió “una investigación para saber de dónde salió la llamada” telefónica.
Más adelante, reiteró que “vamos a establecer comunicación con el presidente municipal, nos vamos a reunir, vamos a ponderar la circunstancia en que se dio esta llamada y tomar algunas providencias”. Aunque dijo que no sabe cuántos agentes escoltan a Félix Salgado, “me parece importante que haya un reforzamiento” de su seguridad.
En respuesta a otra reportera, Chavarría Barrera señaló que la del martes “es la primera amenaza que recibe un funcionario de manera pública y a través de un medio de comunicación”.