Trabajadores sindicalizados destacan que carecen de un director desde el 1 de marzo de 2026, que siguen sin repararse las instalaciones que fueron dañadas por los sismos; mientras que la remodelación y ampliación llevan “mucho retraso”, además de que no hay un proyecto
Julio 15, 2026

Alina Navarrete Fernández
Chilpancingo
Integrantes de la sección 3 del Sindicato Nacional Auténtico y Democrático de Trabajadores del ISSSTE colocaron de nuevo una lona en la clínica de Chilpancingo, para exigir mejores condiciones, así como seguridad para personal y derechohabientes.
Este martes, los sindicalizados pusieron su lona en la barda del acceso principal de la clínica, en la que se leyó: “Los trabajadores exigimos: Instalaciones de trabajo apropiadas y dignas, seguridad para pacientes y trabajadores. Existe una sola ruta de evacuación en caso de sismo. Medicamentos, material y equipo médico suficientes y de buena calidad”.
Recordaron que carecen de un director desde el 1 de marzo de 2026, que las instalaciones fueron dañadas por los sismos de octubre de 2021 y enero de 2026; mientras que la remodelación y ampliación llevan “mucho retraso”, además de que no hay un proyecto definido para las obras.
“¡Basta de condiciones deplorables para los pacientes y trabajadores! Trabajando bajo protesta”, indicaron.
De acuerdo con el delegado sindical Rosembelt González Cedeño, es la segunda lona que los sindicalizados colocan en las instalaciones este mes, para denunciar “la mala operatividad que ha tenido el ISSSTE, por falta de materiales y equipo”.
Resaltó que la infraestructura “está peor” de como quedó después del sismo del pasado 2 de enero, “están remodelando el área de urgencias, está todo tirado ahí”, mientras que el área de quirófano no se ha rehabilitado desde el temblor, “ya había remodelado la aseguradora, sin embargo, volvieron a tirar la remodelación que porque van a ampliar el quirófano”.
“No hay avances en esa área. Están metiendo mucho material en la parte de atrás para hacer, se supone, un edificio que sólo será, al parecer de dos niveles, pero no nos han presentado ni proyecto ni qué servicios se van a ofrecer ahí o qué servicios se van a ampliar como tal”, expresó.
Manifestó que los trabajadores continúan con la lucha para que se construya una nueva clínica, ante la alta demanda de derechohabientes, que son más de 200 mil, pero no hay respuesta.
Añadió que en oftalmología hay un especialista militar, quien “quiso colaborar con nosotros, para atender las demandas de los pacientes y se puedan evitar muchos trasladados, con que le den el equipo necesario para que él pueda atender aquí a los pacientes, y ni eso tiene, nada más da consultas y hace referencias para que se vayan a otro hospital. No dan solución y así están varios servicios”.
“La gente, con mucha razón, se queja. No los atienden bien porque no tienen ni con qué auscultarlos. La verdad, las personas tienen razón y les hago un llamado a que denuncien, a que digan lo que realmente están viviendo”, concluyó.
En la entrada de la clínica, Patricia Amateco Venancio, hija del derechohabiente Crescencio Amateco Dionicio, denunció que la falta de atención en la clínica provocó el retraso en la operación de una hernia lumbar que su padre necesita.
Contó que su padre fue referido al Hospital Regional de Atención Especializada Centenario de la Revolución Mexicana, con sede en Cuernavaca, Morelos, pero el cirujano Alberto Córdova Luna se negó a atenderlo, bajo el argumento de que Crescencio Amateco debió ser referido a Acapulco y cambió su diagnóstico a “músculo pegado a la costilla” que no necesita ser operado.
Patricia Amateco reclamó que, a pesar de que su padre es diabético e hipertenso, en el ISSSTE no recibió la atención que necesitaba y su familia, originaria de Tixtla, no cuenta con los recursos suficientes para llevarlo a una institución privada.
Añadió que en Chilpancingo no hay quirófanos, materiales ni medicinas, pero que en Cuernavaca “no lo quisieron atender”, por lo que pidió la intervención de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda.