Según asistentes, en el encuentro sacerdotes expresaron sus preocupaciones y cuestionaron si existe democracia sabiendo que los grupos del crimen organizado están detrás de muchas autoridades
Mayo 07, 2025

Zacarías Cervantes
Chilpancingo
El presidente municipal de Chilpancingo, Gustavo Alarcón Herrera, el obispo de la diócesis Chilpancingo Chilapa, José de Jesús González Hernández y los sacerdotes del decanato de Chilpancingo se reunieron el lunes para hablar de la violencia en el municipio y presentar propuestas de solución.
La reunión que se realizó en la mañana fue a puerta cerrada en un salón del hotel Holiday Inn.
Según se informó fue convocada por el alcalde para reiniciar las conversaciones que había iniciado el presidente municipal asesinado Alejandro Arcos Catalán con los clérigos y convenir una agenda por la paz.
“La reunión fue para escuchar la propuesta que tiene la diócesis enmarcada en la opinión de la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM), a través de los diálogos nacionales por la paz”, informó el sacerdote Filiberto Velázquez Florencio, uno de los asistentes a dicha reunión.
El 11 de junio del año pasado, el entonces presidente municipal electo de Chilpancingo, Alejandro Arcos Catalán se reunió con el obispo González Hernández, con el obispo emérito Salvador Rangel Mendoza y los sacerdotes del Decanato de Chilpancingo.
En esa reunión Arcos Catalán firmó el Compromiso por la Paz “para promover y construir la paz en Chilpancingo”, se dijo entonces.
El entonces alcalde electo reconoció que “el camino hacia la paz no será fácil ni corto”, y destacó la importancia de la colaboración entre autoridades y ciudadanía, “para lograr una paz con verdad y justicia”.
Arcos Catalán fue decapitado el 6 de octubre, seis días después de haber tomado protesta al cargo.
El 22 de octubre el alcalde Alarcón Herrera, quien sustituyó a Arcos Catalán, se reunió en el Palacio Municipal con el obispo González Hernández y los sacerdotes del Decanato de Chilpancingo para dar continuidad a los acuerdos firmados por su antecesor.
En la reunión de ayer, según algunos de los asistentes, los sacerdotes presentaron un diagnóstico del problema de la violencia en Chilpancingo.
“Todos los sacerdotes hablaron, expresaron sus preocupaciones y algunos manifestaron situaciones concretas de violencia en sus colonias o alrededor de sus parroquias, otros cuestionaron si todavía existe democracia sabiendo que los grupos del crimen organizado son los que están detrás de muchas autoridades”, informó una de las fuentes.
“Se dijo lo que se tenía que decir, pues de lo que se trata es que se escuchen todas las voces y lo aplicamos, pero lo importante es que nos pongamos a trabajar”, dijo.
Proponen actividades para reconstruir el tejido social
Además, el sacerdote Filiberto Velázquez, director del Centro de Derechos de las Víctimas de Violencia Minerva Bello (Centro Minerva Bello) y fundador de la Casa del Peregrino, informó que la reunión fue para dar seguimiento a la agenda por la paz que se comenzó con el alcalde asesinado Arcos Catalán y que se retomó con el actual presidente Alarcón Herrera.
Agregó que la propuesta de los religiosos se sustenta en la realización de actividades, talleres y reuniones con miras a reconstruir el tejido social.
“Queremos hacer algo que resuelva los problemas que generan la violencia en general en la sociedad, como el problema de la falta de empleo, porque de ahí salen los que después optan por otro tipo de situaciones”.
El sacerdote activista reconoció que trabajar en un proyecto así es muy complejo y que están conscientes de que no se va a resolver el problema de inmediato, “es un trabajo a largo plazo, pero creemos que puede tener un gran impacto”.
Agregó que también son conscientes de que este proyecto no solucionará la violencia del crimen organizado o de alto impacto.
“Aunque tenemos la voluntad y podemos hacerlo con los llamados a las treguas, pero supongamos que con ello disminuye el número de homicidios como pasó en febrero del año pasado, sin embargo otras violencias continúan como la falta de agua, la violencia intrafamiliar o contra la mujer y esas son las que queremos resolver también”, expuso.
Velázquez Florencio informó que el presidente municipal Alarcón Herrera escuchó la propuesta de los clérigos y acordaron convocar a una nueva reunión para integrar un equipo municipal que se encargará de la reconstrucción del tejido social.
Informó que el obispo y los sacerdotes le pidieron al alcalde que nombre a un enlace que se encargue de la agenda.
Agregó que en la próxima reunión se va a convocar a representantes de la sociedad para integrar el equipo municipal que realizará un diagnóstico de la violencia en el municipio, para atacar el problema de una manera integral.
“No queremos centrarnos solamente en la violencia criminal que tiene que ver con los grupos del crimen organizado, porque se invisibilizan los otros tipos de violencias, y la responsabilidad de disminuir ese otro tipo de violencia (la criminal) no recae mucho en lo que nosotros podemos hacer”.
El activista insistió que cuando ya esté integrado el equipo se va a trabajar en territorio con diagnósticos involucrando a la comunidad, “porque nosotros creemos que la comunidad está herida, tiene toda una situación de trauma, entonces por medio de la escucha, actividades, encuentros y talleres pretendemos entregarle herramientas para que la propia comunidad vaya sanando”.
El defensor de derechos humanos anunció que la próxima reunión será el 24 de mayo y para ese encuentro convocarán a “referentes sociales”; periodistas, maestros, dirigentes sociales, colectivos de víctimas, a la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), entre otros.
“Necesitamos armar todo un equipo que se encargue de la parte de la educación y de la vinculación, queremos que haya un equipo fuerte en Chilpancingo para que acompañe este proceso y no nada más sea el padre Fili, (como lo llaman popularmente a él) porque se ocupa bastante más que eso”.
Contó que como ésta hay experiencias en varios municipios de Nuevo León y que han dado buenos resultados. También en Tancítaro, Michoacán y Aldama, Guanajuato, “Chilpancingo sería pionero en Guerrero en esta estrategia de paz y esto tiene que escalar a nivel estatal, por lo pronto nos vamos a abocar a lo que tenemos en nuestras manos”, dijo.
El alcalde firmó el Compromiso por la Paz de Guerrero, informa el Ayuntamiento
Por su parte, el Ayuntamiento de Chilpancingo informó en un boletín de prensa que en esa reunión el presidente municipal Gustavo Alarcón Herrera firmó el Compromiso por la Paz de Guerrero, una iniciativa impulsada por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
“Durante el evento, acompañado por el obispo José de Jesús González Hernández y representantes de diversas parroquias, el alcalde reafirmó su voluntad de construir un Chilpancingo más justo, solidario y en paz, trabajando de manera corresponsable con la sociedad civil”, establece el comunicado.
Explica que este compromiso incluye siete ejes fundamentales: reconstrucción del tejido social, seguridad y justicia, juventudes, medio ambiente, reinserción social y defensa de los derechos humanos.