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Lunes 17 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Se venden en Chilapa juguetes artesanales de madera en medio de los de moda y bélicos

Don Delfino Verónica y sus hijos trabajan en este oficio que comenzó hace 20 años, pero en los últimos cuatro comenzó a decaer el negocio a causa de la inseguridad y de que los padres prefieren comprar otros objetos. Pide que el gobierno municipal y el estatal apoyen su actividad con espacios estratégicos para ubicarse

Enero 05, 2018

Luis Daniel Nava

Chilapa

De entre un mar de juguetes bélicos, de baterías alcalinas, desechables y de origen chino, sobresalen tres locales con juguetes artesanales hechos de madera: son los locales de don Delfino y de sus hijos, que desde hace 20 años iniciaron este oficio que les ha dado sustento y estudio pero que en los últimos años ha decaído porque sus clientes han dejado de acudir a Chilapa y porque los padres ya no los valoran.
Como cada año, en la plaza y el Zócalo de Chilapa se instaló un gran tianguis con cientos de puestos de juguetes, dulces y ropa infantil para el día de Reyes Magos.
La mayoría de los muñecos y artefactos son de personajes de películas y caricaturas de moda como Star Wars; videojuegos, autos de control remoto, spiners, drones, patinetas, triciclos, bicicletas pero en casi todos los locales hay armas cortas y metralletas con luces y sonidos.
En una de las partes laterales del Zócalo se encuentra el local con una gran cantidad de juguetes de madera de don Delfino Verónica Cuajicalco y su esposa, así como los de sus hijos José Antonio y Alma, dos jóvenes profesionistas –abogado y enfermera– que también han dedicado parte de su tiempo al oficio.
Don Delfino Verónica, de 49 años, es originario de la localidad de Atempa del municipio de Chilapa de Álvarez, cuenta que en el taller de la secundaria general José de San Martin, en la ciudad de Chilapa, le nació el gusto por la carpintería y de ahí emigró al entonces Distrito Federal donde se especializó en el oficio.
“La madera la he trabajado desde hace 32 años y la artesanía (así le llaman a los juguetes tradicionales y artesanales) hace 18 – 20 años. Veía que se echaba a perder mucho, de los sobrantes de los muebles y empecé a ver la manera de que se aprovechara, de ese desperdicio vi que se podían hacer muchas cosas”.
Dice que empezó haciendo mesitas, de ahí fue replicando a pequeña escala roperos y alacenas; ahora su local tiene más de 200 piezas que van desde los yoyos, baleros, trompos, espadas con sus vainas, carros, trailers, caballitos, mesitas, roperitos, arcos, tambores, guitarras, matracas, marionetas, tablitas, pirinolas.
A diferencia de la gran cantidad de juguetes de plástico que hay alrededor del Zócalo y la plaza, dice don Delfino, la garantía de los de madera es que son duraderos y que son fáciles de reparar con pegamento.
Narra que cuando el tianguis dominical se instalaba en el centro de la ciudad vendía más; ahora que el tianguis se trasladó al bulevar, asegura, las ventas han bajado de manera notoria por lo que su familia y él se ven obligados a salir a vender a las ferias de otros pueblos.
“Vendemos los domingos pero las ventas han decaído, tratamos de salir a las ferias en los pueblos cercanos”, dice.
Agrega que fueron muchos años de auge del negocio pero que desde hace tres o cuatro años consecutivos ha caído a causa, sin pronunciarlo, de la inseguridad que vive este municipio y la región.
“Fueron muchos años realmente (de auge), tenemos tres o cuatro años consecutivos que ha decaído pero de ahí para allá todos los años fueron buenos, no teníamos la necesidad de salir de que venía mucho turista, mucha gente venía hacer sus compras tanto al mayoreo como al menudeo pero actualmente ya casi no viene, entonces tenemos que salir a fuerzas, sino aquí se va a quedar (la mercancía)”.
“El juguete se vendía mucho, ponle semanal unos de ocho mil a diez mil pesos semanales que hoy realmente es muy triste porque puro domingo vendemos unos 400 – 500 pesos, pues ya no te ayudas en nada”.
“A causa de qué, la gente ya lo sabe a qué se debe, queremos callar (pero) todos sabemos.
“Dejaron de venir de fuera, venían de Morelos, Tierra Caliente, la Costa, son los que compran: como ahora que es (temporada) de Reyes se llevan las cositas pero todo el tiempo son los compradores que vienen de fuera”.
Otra de las causas que han hecho que los juguetes artesanales se estén olvidando es la falta de impulso y promoción del gobierno municipal y estatal, así como por los padres de familia que prefieren otro tipo de regalos para sus hijos.
“Nosotros tratamos con el gobierno municipal de que nos apoyen, que nos den espacios céntricos, estratégicos, concurridos, para que se den a conocer porque se está perdiendo, pero no han querido. Quisiéramos que el gobierno del estado nos eche la mano, con espacios para que se dé a conocer la artesanía.
Denunció que en el municipio, el gobierno sólo apoya a sus amigos y a gente del Ayuntamiento que se hacen pasar por artesanos.
“A los (artesanos) de Oaxaca que vienen para acá (Chilapa), les pagan alimentación, hotel, y transporte, no quisiéramos tanto, con que tan sólo nos consiguieran los lugares en los municipios o en las capitales donde haya ferias y exposiciones, pero que nos apoyen”.
Don Delfino Verónica achaca la gradual pérdida de la tradición a los padres.
“Muchos como padres no lo hacemos (compramos juguetes de madera), dejamos que caigan en otras situaciones y eso perjudica a los niños y la juventud pero la artesanía de madera es muy buena”.
“El juguetito que salió ‘spiner’; el trompo el yoyo es lo mismo, te entretienes y la vista la traes al cien”.
Los productores chilapenses han llevado por cuenta propia sus juguetes a la capital del estado, donde asegura, se vende “muy bien” y su producto ha llegado al estado de Puebla y en otros países a Estados Unidos y Canadá.