En Azinyahualco deben entregarse 120 viviendas, en Chicahuales 200, en Balsamar 150 y en El Fresno 50, informan
Beatriz García
Septiembre 14, 2017
Damnificados por el huracán Ingrid y la tormenta Manuel que azotaron a la entidad en 2013, de Chicahuales, El Fresno y Azinyahualco municipio de Chilpancingo, y de Balsamar, Leonardo Bravo, se quejaron de que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) no los ha reubicado.
Ayer acudieron a la dependencia a solicitar los dictámenes técnicos de sus comunidades para poder interponer una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), pero se los negaron.
En consulta telefónica el integrante de la organización Pueblos Unidos por el Desarrollo Sustentable de la Sierra de Guerrero (Puedes), Damián García expuso que el delegado José Manuel Armenta Tello les ha dado largas.
Desde el año pasado no se ha tenido ningún avance de la reubicación de los pueblos, y la Sedatu culpa a las empresas constructoras que abandonaron el trabajo y no le dieron resultados a la gente, expuso.
“Pero ellos (la Sedatu) fueron quienes contrataron a la empresa, ni siquiera fue la gente quien los contactó, entonces los únicos responsables son ellos, en una reunión que tuvimos los pueblos hoy (ayer) acudimos a la Sedatu a solicitar el expediente técnico, porque el miércoles de la próxima semana vamos a presentar ante la Comisión de Derechos Humanos una queja por la violación a sus derechos”, refirió.
Agregó que hay un fondo para que ellos puedan ser beneficiados y reubicados por la situación en la que se encuentran, y que de acuerdo al tiempo cada vez causan más daños las tormentas y las lluvias.
Dijo que van a presentar la queja la próxima semana tres organizaciones en las que están agrupadas las localidades, la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ), Alcanos Unidos de Guerrero y Puedes.
Detalló que en Azinyahualco deben entregarse 120 viviendas, en Chicahuales 200, en Balzamar 150 y en El Fresno 50.
Las viviendas que trabajaron las constructoras no se terminaron, en algunas faltan escuelas, centros de salud y servicios públicos, y las de Chicahuales no se han empezado a construir, expuso Damián García.
La queja será en contra de la Sedatu, la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), la Secretaría de Gobernación y la presidencia de la República, y si no prospera cada pueblo buscará ampararse, adelantó.
Reprochó que el delegado se fue a Oaxaca a apoyar a los damnificados por el reciente sismo de 8.2 grados, pero no atiende a los damnificados que van a cumplir cuatro años sin que les resuelvan el problema de sus viviendas.
“Primero que se resuelva la situación aquí, el estado ya lleva cuatro años y no se puede resolver, en lugar de que ande en otros estados tratando de resolver lo que no es de su estado”, reprochó.