EL-SUR

Lunes 24 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Sí hay desapariciones y grupos delincuenciales toman decisiones políticas: González Ruiz

El ex rector de la UAG y ex presidente de la extinta Comisión de la Verdad explica que la desaparición forzada “tiene un origen político” y la cometida por particulares, “un origen delincuencial”

Abril 24, 2025

Zacarías Cervantes

Chilpancingo

El ex rector de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) y ex presidente de la desaparecida Comisión de la Verdad (Comverdad), José Enrique González Ruiz, explicó que desaparición forzada y desaparición cometida por particulares son fenómenos distintos, y que el fenómeno existe en México.
“Una tiene un origen político y la otra un origen delincuencial fuertemente doloroso, que significa una degradación humana muy grande”, dijo en declaraciones antes de la presentación del libro Testimonios de la guerra sucia.
El abogado fue consultado por el rechazo del gobierno mexicano al que se sumó la presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, en el sentido de que en México hay desapariciones pero no desapariciones forzadas, luego de que el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU (CED, por sus siglas en inglés) anunció que abrió un proceso sobre la situación de desapariciones forzadas en México, que podría llevar a la consideración de la Asamblea General de la ONU.
Dijo que, en efecto, la definición da lugar a que se presenten diferencias de opiniones como la de la presidenta de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra que generó polémica.
“La desaparición forzada y las desapariciones son fenómenos distintos; la desaparición forzada es un fenómeno político que tiene una connotación social muy profunda”. Explicó que se origina por una lucha por una transformación social profunda en la sociedad mexicana que generó grupos armados, grupos sociales, de profesionales, de curas, estudiantes, de todo tipo y dio lugar al fenómeno de la desaparición forzada”.
Explicó que, en cambio, la desaparición tiene un origen delincuencial “fuertemente doloroso que significa una degradación humana muy grande”.
Reconoció que la definición da lugar a que se presenten diferencias “como la que acaba de generar Rosario Piedra Ibarra”.
Sin embargo dijo que las desapariciones sí existen, “como no van a existir las madres buscadoras, nomás faltaba que no las viéramos sufrir, pero que son fenómenos distintos, también es cierto”, insistió.
Declaró que por la violencia en el país y en Guerrero se vive un periodo confuso, de falta de certidumbre, de falta de referentes, “pero yo creo que vamos a salir bien y sí, vamos a respetar a las madres buscadoras, pero también vamos a respetar a quienes vienen de una lucha popular muy profunda que quiere la transformación de México y de América Latina y del mundo en aras de patrias justas, soberanas y libres de cualquier imperio”.
Aunque reconoció que en México se han arraigado grupos delincuenciales que va a costar mucho trabajo extirpar de la vida nacional “porque ahí están y son fuertes”.
Señaló que esos grupos delincuenciales dominan a los grupos políticos, impulsan candidatos, los colocan en puestos y luego a esos candidatos les exigen la tesorería y ahí donde están los ingresos, eso lamentablemente se da mucho en Guerrero”.
El abogado agregó que esto ha generado en materia de derechos humanos una situación compleja, “y va a costar acabarlo porque los problemas de la guerra sucia nunca han tenido justicia en México”.
Explicó que estos grupos reclutan a jovencitos atrayéndolos para que se vuelvan parte de sus negocios “y ellos surten el mercado norteamericano, adquieren armas, que también el negocio de las armas está involucrado ahí, y entonces el resultado es que acá es donde resentimos las consecuencias de sus acciones”.
Indicó que esto “lo tenemos cotidianamente viéndolo en todas partes, decidiendo (el crimen organizado) cosas políticas todavía en este país, lamentablemente”.
Declaró que la lucha todavía será larga, “la veo compleja y difícil, pero la veo como siempre, con el mismo optimismo. Soy incurablemente optimista porque todavía creo en la especie humana, creo que la especie humana tiene remedio y posibilidades de salir adelante”.
Opinó que Guerrero sigue siendo un centro de palpitación política en México y no ha perdido ese carácter.