EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Guerrero  

Sin dinero para medicinas, solo en su casa, tomando tés de yerbas, sobrevivió a Covid

El señor Alejandro, de 68 años de edad, vecino de Altamirano, de las faldas del cerro Chuperio, sobrevivió a un contagio de Covid, con remedios naturistas, en medio de una crisis de salud y temor porque no tenía dinero para las medicinas.

Marzo 15, 2021

Alejandro, de 68 años, que vive en las faldas del cerro Chuperio, barre un jardín en Ciudad Altamirano Foto: Israel Flores

Israel Flores

Ciudad Altamirano

El señor Alejandro, de 68 años de edad, vecino de Altamirano, de las faldas del cerro Chuperio, sobrevivió a un contagio de Covid, con remedios naturistas, en medio de una crisis de salud y temor porque no tenía dinero para las medicinas.
Hombre de bajos recursos, con salario de 2 mil pesos a la quincena, sufrió un contagio en diciembre pasado. Fuertes temperaturas de 38 y 39 grados, con crisis de tos. Vive solo, su familia no está en la región.
De pronto fue a un médico y le dijo que estaba contagiado. La pérdida del olfato y el gusto eran síntomas claros entre otros. Le dio una receta para surtirse, pero a sumar el costo de los medicamentos se le hacía la cuenta de un mes de salario.
Entonces tomó la decisión de su vida: “Me pongo en las manos de Dios porque no me alcanza, y voy a tomar unos tés calientes y unas yerbas que tengo”.
Don Alejandro contó que para el momento en que fue al médico ya llevaba unos 7 días. Le dieron permiso de faltar al trabajo, pero además, su preocupación es porque su mayor ganancia de dinero es lo que la gente le da de propina. Confirmó que se encerró en su casa.
“Yo me puse a pedirle a Dios, vivo solo, sufro de diabetes, de la presión, y no tenía nada de dinero para los medicamentos. Algunos amigos me traían de comer, me ayudaron de ese modo. Tenía unas pastillas para la calentura, y eso fue lo que tomé”, contó.
Dijo que no le alcanzaba para irse al hospital, porque en el hospital no hay medicamentos, y “tiene uno que comprarlos, y es el mismo problema”.
Entonces comenzó a cortar todas las yerbas que tiene en casa: “la papaya, el te de hojas de limón, el eucalipto, comí muchos limones, tengo un árbol de toronjas, me las acabé, me acabé todos los árboles de yerbas que tengo como el muicle, algunos vecinos me trajeron atoles, comí hasta iguana, y en una semana estuve mejor. Nunca me faltó mucho la respiración, sólo algo, un poco, pero cuando me sentía mal, le seguía comiendo de todo”.
“Me pidieron que me hiciera la prueba, pero no salí de mi casa para no contagiar a nadie, no me moví de mi casa. Como vivo solo, casi no recibo visitas, pero sí pensaba mucho en la muerte, y entonces me ponía a pedirle a Dios, porque no había de otra”.
Contó que los mareos siguieron. “Tardé casi un mes y medio en regresar a trabajar, y no del todo bien, seguí con tos, seguí con problemas. No me considero un hombre sano, pero creo que como estoy activo siempre esta enfermedad me dejó vivir”.
Don Alejandro, argumentó que en su manzana murieron dos personas de Covid en el inicio del año, y más jóvenes. “Yo ahora de vez en cuando me sigo mareando, todavía siento a veces que me falta el aire, pero me cuido más, porque sigo sin tener para las medicinas. Corrí con suerte, y Dios me quiere aquí todavía, de otra forma, no la estaría contando”.