Ayer los agentes señalaron que unos 20 de sus compañeros se sumaron al movimiento de los 176 porque fueron dados de baja injustamente. Informan que no han recibido por escrito notificación de su despido y solicitan que se abran las mesas de diálogo con el gobierno estatal y la SSP
Luis Blancas
Junio 08, 2017

Policías estatales que fueron despedidos por participar en un paro de labores el 29 de mayo informaron que tramitaron un amparo en contra de su destitución y denunciaron que ya suman unos 200 uniformados dados de baja de la corporación por la misma situación.
Se informó que desde el miércoles pasado la SSP estatal no les ha notificado por escrito que fueron dados de baja definitiva, “sólo nos avisaron verbalmente y eso es injusto, es por eso que ya solicitamos un amparo ante un juzgado federal que está en proceso para defender nuestro derecho y no bajar la guardia” señaló un policía estatal quien no reveló su nombre.
En conferencia de prensa en la explanada de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos (Codehum) los agentes despedidos señalaron que entre 15 a 20 uniformados se sumaron al movimiento porque fueron depurados de manera arbitraria, “en algunos casos los compañeros estaban en servicio, de vacaciones e incapacidad y fueron afectados”.
Los inconformes insistieron al presidente del organismo, Ramón Navarrete Magdaleno, y al gobernador, Héctor Astudillo Flores, que se reanuden las mesas de diálogo ya que demandan las reinstalación de los 176 policías despedidos que participaron en el paro de labores, un pago de bono de riesgo de 3 mil 500 a 12 mil pesos y respeto a su jornada laboral.
Un agente estatal despedido quien se reservó su nombre señaló que desde el lunes tendrían una reunión en Palacio de Gobierno con funcionarios del gobierno estatal y de la SSP para atender su situación laboral, sin embargo no han recibido ninguna llamada para que se reanude la mesa de diálogo.
Los agentes despedidos dijeron que los recientes hechos de violencia en la capital son por el mal gobierno y la falta de policías para proteger a la población. La noche del martes un taxi y el cuarto de una casa fueron incendiados y se reportaron balaceras en al menos 13 colonias de Chilpancingo.
“En los últimos días han ocurrido asesinatos y balaceras en la ciudad y la Secretaría de Seguridad Pública estatal y el gobierno del estado se les ocurre despedirnos, ahora sin policías estatales ¿Quien estará a cargo de la seguridad y cuidar la integridad física de la población en estos hechos de violencia?”, cuestionó otro agente estatal despedido.
Comentó que los uniformados dados de baja solicitaron un amparo ante un juzgado federal en contra de su despido injustificado y abuso de autoridad de la SSP estatal.
El agente se quejó porque los policías estatales activos continúan con la jornada laboral de seis días de trabajo por tres días de descanso y no de tres por tres como demandaron en la movilización, además los mandos policiacos pretenden cambiar la jornada laboral de 12 días laborados por seis días de descanso.
Pidió al presidente de México, Enrique Peña Nieto, que intervenga para resolver la situación de los agentes despedidos para no violentar sus derechos laborales y ser reinstalados a la corporación y así combatir los hechos de violencia que han ocurrido en la entidad.
“Estamos viviendo no en orden sino un desorden, Peña Nieto debes de poner orden al secretario de la SSP, (Pedro) Almazán Cervantes porque no ha dado resultados, porque nos pisoteo nuestros derechos porque nos despidió injustificadamente, lo que hizo es un capricho o enojo porque no quiere a los policías ni la población”, indicó.
Por último los uniformados dados de baja responsabilizaron al gobernador Héctor Astudillo y al secretario Pedro Almazán por alguna represalia en contra de ellos o sus familias por las movilizaciones para luchar por sus derechos laborales.
Hace 10 días unos 600 policías estatales de la región Centro, Chilapa y Mártir de Cuilapan (Apango) pararon labores en el cuartel central cerca del tutelar de menores de Chilpancingo para exigir al gobernador Héctor Astudillo y al secretario Pedro Almazán una jornada laboral de tres días de descanso por cada tres de trabajo y el pago de un bono de riesgo.
Hace nueve días los uniformaron levantaron el paro de labores para esperar alguna indicación de sus mandos para salir a trabajar.
El miércoles pasado, la SSP del estado informó en un boletín de prensa que separó del cargo y dio de baja definitiva de su corporación a 176 policías estatales porque incurrieron en una conducta violatoria de ley.