En la mañana, en el segundo día de suspensión de labores, los agentes estatales de Chilpancingo, Chilapa y Apango dijeron que fueron amenazados con despidos. Piden audiencia con el gobernador Héctor Astudillo
Luis Blancas
Mayo 31, 2017

Por segundo día consecutivo policías estatales de la región Centro pararon labores en el cuartel central cerca del tutelar de menores de Chilpancingo, pero a las 3 de la tarde se levantó el paro.
Fuentes del movimiento informaron que terminó el paro pero que seguían acuartelados en espera de alguna indicación de sus mandos, y de una reunión con funcionarios del gobierno para plantear sus demandas, que esperan pueda darse hoy.
En la mañana los agentes informaron que no han sido atendidos por el secretario de Seguridad Pública (SSP) estatal, Pedro Almazán Cervantes ni por el gobernador, Héctor Astudillo Flores, y que hay represalias de los directivos de la corporación
El lunes policías estatales de la región Centro y del municipio de Chilapa y Mártir de Cuilapan (Apango) pararon labores en el cuartel central para exigir una jornada laboral de tres días de descanso por cada tres días de trabajo, el pago de bono de riesgo, un incremento salarial, viáticos, homologación del bono del Día del Padre y entrega de uniformes de buena calidad.
Unos 300 uniformados se encuentran en el cuartel central mientras que los otros 300 hacen los patrullajes en la capital y atienden los llamados de auxilio.
Un policía estatal quien se reservó su nombre comentó que desde que iniciaron la movilización en la corporación no han sido atendidos por secretario Almazán Cervantes.
Añadió que “hemos recibido amenazas de que nos van a correr y que en unas listas nos sancionarán (con) corrernos, en la noche del lunes y la madrugada de ayer hubo un rumor de que nos iban a desalojar del cuartel los policías militares”.
La noche del lunes la SSP difundió un comunicado en el que advirtió que el gobierno del estado no será rehén de “chantajes o presiones de grupos radicales o servidores públicos” que al margen de ley pretendan imponer sus condiciones, y que si los 176 policías estatales no regresan a trabajar se procederá “conforme a derecho” a su separación y baja definitiva del servicio policial.
El agente rechazó la postura de la SSP en la que no sólo participan 176 policías estatales sino 600 y agregó “que Almazán Cervantes no ha dado la cara ni se ha parado al cuartel para que nos escuche, por eso exigimos la presencia del gobernador Astudillo Flores”.
“No somos radicales como ellos dicen, nos hacen ser rebeldes pero es diferente, no somos agresivos, las policías deben de estar mejor pagadas en el país, porque el personal expone la vida para dar la paz social y la tranquilidad a la población”, indicó.
Dijo que el dinero llega a la SSP pero el problema que no llega a las manos de los uniformados, “por las irregularidades no nos llegan la caja de prevención social, el ISSSPEG no nos presta dinero, ni tenemos bono de vivienda”.