EL-SUR

Martes 25 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Guerrero  

Toman na savi de tres pueblos la subestación de la CFE en Ayutla para que reparen líneas

Denuncian usuarios de El Platanar, Rancho Coapa y La Cidra que los transformadores no funcionan, los postes están cayéndose y los cobros les llegan pese a que no tienen el servicio. Los recibos de algunas familias son de hasta 15 mil pesos, dice el líder de la FODEG, Hoguer Morales

Zacarías CervantesAyutla

Agosto 19, 2017

Indígenas na savi de las comunidades de Platanar, Rancho Coapa y La Cidra, municipio de Ayutla, tomaron la subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en esta cabecera municipal, para exigir la reparación de los desperfectos de la línea que surte el servicio a sus comunidades y protestaron ante las altas tarifas del servicio.
Los más de 50 indígenas de esas tres comunidades que pertenecen al Frente de Organizaciones Democráticas del Estado de Guerrero (FODEG), tomaron las oficinas de la CFE desde las 9 de la mañana del jueves y hasta ayer, viernes, aún esperaban que la paraestatal reparara los desperfectos para que levantaran su movimiento.
El dirigente del FODEG, Hoguer Morales Miranda denunció que la CFE ha desatendido la petición de los habitantes. Aseguró que hay comunidades que llevan tres meses sin energía eléctrica y en otras son constantes los cortes del servicio, mientras que los recibos sí llegan puntualmente y, en algunos casos, con cantidades exorbitantes.
Ayer los inconformes se mantuvieron afuera de las oficinas de la subestación de la CFE, ubicadas al oriente de la cabecera municipal, en espera de que se repararan los desperfectos, en su mayoría cambios de transformadores o de postes que ya se encuentran en mal estado.
El representante de la comunidad de La Cidra, Pompello Gil Moso, informó que en su comunidad están demandando la reparación de los postes de madera, algunos de ellos a punto de caerse.
“Ellos (los de la CFE) han visto que los postes ya no sirven, pero allí los van dejando. Yo no sé si van a esperar hasta que se caigan. Por eso estamos aquí, exigiendo que los reparen a tiempo, antes de que se vayan a caer con todo y cables, y ya no haya nada de servicio”, dijo el dirigente.
Denunció que ante el mal estado en que se encuentra los postes de la red, son frecuentes los cortes del servicio, “apenas cae un relámpago y se va la luz, se revientan los cables o se caen las cuchillas”, explicó.
Contó que en su comunidad los árboles rosan con los cables y que cuando hace viento se producen cortos y también cortan la electricidad, dejando días sin servicio a unos 300 habitantes de 55 familias. Dijo que en el caso de La Cifra no hay justificación para que no vayan pronto a hacer las reparaciones, pues se encuentra a una media hora en carro desde la cabecera municipal.
Por su parte, el representante de la comunidad del Platanar, Leonardo Villanueva Epifanio denunció que desde hace un año han estado pidiendo el cambio de un transformador, que se fueron por él, pero ya no regresaron, y sólo dejaron uno. Informó que hace dos meses cayó un rayo y dañó el único que les había quedado, desde entonces no tienen electricidad, y a cada rato acuden a la subestación de la CFE a pedir que reparen el servicio, “nomás nos dicen que sí, pero no han ido”, denunció.
“La verdad, ya no aguantamos estar sin luz”, dijo e informó que en esa comunidad viven unas 15 familias, más de 100 habitantes.

Denunció que, a pesar de que desde hace dos meses no tienen el servicio, los recibos les siguen llegando, y que si se niegan a pagarlos los amenazan con que se van a quedar definitivamente sin el servicio.
El Platanar se encuentra aproximadamente a hora y media de recorrido en carro desde la cabecera municipal.
En la protesta también había una comisión de la comunidad de Rancho Coapa. Su representante, Sergio Sixto Nereido denunció que, en esa localidad un poste se cayó y la mayoría de los que quedan están también por venirse abajo, y que a pesar de que han enviado el reporte por escrito muchas veces, la CFE no ha ido a repararlos.
Dijo que en esa comunidad habitan unas 45 familias y que se encuentra aproximadamente a una hora de recorrido en carro desde la cabecera municipal.
Otro vecino de la misma comunidad dijo que el poste se cayó hace unos tres meses, y que el comisario de inmediato fue a dejar un oficio a la subestación para que fueran a arreglarlo, “dijeron que en una semana iban a ir, pero nunca fueron, por eso estamos aquí para exigir que vayan a ponerlo”.
Declaró que los vecinos tienen miedo que el poste se caiga porque en estos días está lloviendo mucho, y que eso los deje sin el servicio. Aseguró que en esa comunidad a cada rato hay cortes de energía eléctrica ante las malas condiciones en que se encuentran los postes y el cableado.
Morales Miranda denunció que la CFE no cumple con su obligación de prestar un buen servicio. Dijo que en el caso de El Platanar hace más de tres meses que se llevaron dos transformadores, regresaron uno, pero les sigue haciendo falta el otro.
“En la CFE argumentan que ese transformador puede servir en otra comunidad, cuando saben que algunas casas se quedaron sin el servicio porque el único transformador que dejaron es insuficiente”.
Informó que, mientras tanto, en Rancho Coapa hay un poste que se cayó y que hace tiempo que está casi a media carretera, y que a pesar de que entregaron un oficio para informar que desde hace más de un mes que el poste está a punto de caerse, tampoco les hacen caso.
Tras la toma de las oficinas de la CFE, los inconformes platicaron con los encargados de la subestación, David Benítez Salazar y Jesús Castillo Gatica, quienes les dijeron que no había dinero y que la carretera está fea para ir a hacer las reparaciones.
Sin embargo, como la toma continuó este viernes por segundo día consecutivo, trabajadores de la CFE se encontraban al medio día recorriendo las comunidades para atender las denuncias de sus habitantes.
“Nosotros les advertimos que no vamos a dejar las oficinas hasta que quede arreglado bien el problema, que haya energía eléctrica en todas las comunidades”, declaró Morales Miranda.
Informó que las deficiencias no solamente se han presentado en las comunidades que se manifestaron, sino en casi todas las comunidades del municipio. Dijo que en el transcurso de la protesta, habitantes de las comunidades de Ocotlán y Mezcaltepec pasaron a decirles que en esas comunidades tampoco hay energía eléctrica; pero no todos se atreven a protestar.
Aunado al mal servicio, también denunció el despotismo y la prepotencia con que los empleados de la CFE tratan a los indígenas cuando van a reclamar el servicio o a hacer alguna gestoría.
Citó concretamente el caso de la secretaria Jessica López, “lo más déspota y prepotente que pueda haber”. Incluso aseguró que, ya cuando habían comenzado el movimiento, la secretaria actuó con prepotencia contra todos los manifestantes.
Denunció que otro problema que enfrentan las comunidades indígenas con la CFE es el de las altas tarifas, y que hay familias a las que les han llegado recibos de 10 mil y hasta 15 mil pesos.
Hoguer Morales mostró un recibo de la capilla de La Cidra, por 7 mil 606 pesos, aunque ocupan un ratito a la semana la electricidad, cuando los feligreses van a hacer su oración.
Aseguró que recibos con cantidades como ésta también les llegan a casas particulares, y que los usuarios tienen que pagarlos a pesar de que no cuentan con el servicio o éste es deficiente.
Por eso, entre sus demandas exigieron que no sólo se regularice el servicio, sino también que la paraestatal les cobre lo justo.
Dijo que cuando plantearon su inconformidad ante las altas tarifas, el encargado de la subestación les respondió que desconocía ese problema, “no es posible que un encargado de las oficinas no conozca los problemas de su dependencia”, dijo Morales Hernández.
“Yo considero que, además, no hay un buen trabajo de las autoridades de la CFE, los trabajadores llegan en la mañana, checan, después se van a almorzar y hasta después se van a trabajar”, dijo, y agregó que eso repercute en el servicio.
Durante la noche del jueves, los inconformes fueron resguardados por policías ciudadanos armados de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG).