A partir de esta semana, trabajadores del Palacio de Gobierno registrarán su asistencia mediante un sistema biométrico, que permitirá al gobierno del estado no sólo controlar la puntualidad de casi 6 mil empleados que laboran en ese lugar, sino también ahorrar entre 3 y 5 por ciento en el valor de la nómina mensual, … Continúa leyendo Un sistema de alta tecnología que mide la mano registrará la asistencia de empleados del Palacio de Gobierno
Teresa de la CruzChilpancingo
Enero 02, 2007
A partir de esta semana, trabajadores del Palacio de Gobierno registrarán su asistencia mediante un sistema biométrico, que permitirá al gobierno del estado no sólo controlar la puntualidad de casi 6 mil empleados que laboran en ese lugar, sino también ahorrar entre 3 y 5 por ciento en el valor de la nómina mensual, debido a que ninguno podrá suplantar a otro, como ocurría con el caso de las tarjetas.
Ese equipo que se basa en el reconocimiento tridimensional de la mano (largo, ancho y espesor), se utiliza en un 90 por ciento en las plantas nucleares de Estados Unidos como sistema de control de acceso y recientemente se instaló en cárceles, laboratorios, y hospitales de ese país, según información que aparece en la página electrónica del Grupo Insys (Ingeniería Sistemas y Servicios), uno de los principales distribuidores de ese producto en México.
Trabajadores que pidieron no relevar su identidad, criticaron la instalación de esos aparatos y lamentaron que el gobernador, Zeferino Torreblanca Galindo, sigue viendo a la administración pública como un negocio. “Nada más falta que al rato nos quieran poner un chip localizador, para saber dónde andamos”, reprochó uno de ellos.
Durante los últimos meses de 2006, la administración de Torreblanca ha introducido tecnología de punta que va desde el equipo de audio a control remoto que usa en sus actos y en los salones de reunión del Palacio de Gobierno, hasta el sistema bloqueador de celulares que difundió El Sur a mediados de diciembre.
El sistema biométrico que reconoce personas por medio del uso de la forma tridimensional de la mano, se comenzó a instalar a principios del mes pasado, en sustitución de los relojes checadores que apenas fueron colocados en diciembre de 2005, también para vigilar la asistencia de los empleados.
Los aparatos que miden aproximadamente 40 centímetros de alto por unos 20 centímetros de ancho, fueron ubicados a un costado de las puertas que hay en cada una de las secretarías de despacho y dependencias de Palacio de Gobierno.
También hace unos 20 días, los trabajadores empezaron a dar de alta su mano, para usar ese equipo al regreso de las vacaciones decembrinas.
Durante el proceso de registro, los burócratas tecleaban su número de empleado y colocaban su mano sobre el lector, que a diario le permitirá registrar su asistencia y salida en menos de seis segundos.
Con este sistema, según el portal del Grupos Insys, “nadie puede checar por otra persona, ya que la credencial es la mano de ésta. No se pierde, no se olvida y no se presta”.
El lector registrador biométrico de la marca Handkey II –que puede registrar la mano de 32 mil trabajadores como máximo–, de acuerdo con la misma empresa, es fabricado por la empresa norteamericana Recognition Systems desde 1986 y fue introducido al mercado mexicano en 1990 por DICSA. Agrega que a la fecha existen más de mil 700 unidades en empresas e instituciones del país, cubriendo aplicaciones de control, puntualidad y asistencia.
Se destaca en la página electrónica que quien use ese aparato obtendrá un ahorro mensual de entre 3 y 5 por ciento sobre el valor de su nómina, porque se evitaría pagar faltas y retardos no descontados e impediría que hubiera fraudes en la puntualidad de los trabajadores, es decir, nadie podría checar la tarjeta de otro, “se pagarían sólo salarios devengados”.