EL-SUR

Lunes 25 de Octubre de 2021

Guerrero, México

Guerrero  

Un trabajo desgastante con efectos físicos y emocionales, relata su experiencia epidemiólogo de Tierra Caliente

Hernán Cortés Jaimes, responsable del programa de Control y Vigilancia Epidemiológica cuenta que “hay días que pasamos del miedo al pánico, y al salir a un lugar con aglomeración pensábamos que ya traíamos el coronavirus en el cabello, en las pestañas, en todos lados, y pues obviamente eso nos ponía mal emocionalmente”

Julio 30, 2021

Hernán Cortés Jaimes, médico epidemiólogo Foto: Israel Flores

Israel Flores

Ciudad Altamirano

Sin descansar durante el tiempo que ha durado la pandemia, el epidemiólogo Hernán Cortés Jaimes, responsable del programa de Control y Vigilancia Epidemiológica en la Jurisdicción Sanitaria de Tierra Caliente, dijo que su trabajo ha sido desgastante, y que los efectos han sido físicos y emocionales.
“Me preguntan si soy diabético y no lo soy, me preguntan si tengo cáncer y no, no lo tengo”, expresó el médico al relatar que físicamente la pandemia le ha hecho perder peso debido a las jornadas intensas de trabajo y la tensión en las distintas olas de contagios que se han presentado.
Hernán Cortés Jaimes lleva más de 10 años laborando en la Jurisdicción, ha sido director del centro de salud de Altamirano y antes del covid-19, su mayor preocupación era el dengue debido a las altas temperaturas en la región que facilitan el crecimiento de casos.
Desde que llegó la pandemia no ha parado, ha tenido jornadas intensas de 24 horas en algunos momentos, la presión, el estrés y su preocupación por la familia lo han acompañado constantemente.
Todos los días acostumbraba salir a correr, su hija es una conocida y experimentada entrenadora física. La acompaña todos los días al auditorio en donde imparte sus clases, y mientras tanto, se puede ver al médico correr por los patios como una forma de mantenerse sano, pero también de bajar el estrés.
Sin embargo no siempre ha sido así, hubo momentoes en los que se cerraron por completo los espacios deportivos.
“Ha sido muy complicado porque llevar bajo la espalda este trabajo, con todo un gran equipo que tenemos dentro de la Jurisdicción Sanitaria, dentro de los nueve concentrados, en todas sus áreas dispersas, hay un gran equipo que ha hecho un gran trabajo, y hemos compartido responsabilidades y hemos vivido esta responsabilidad con mucho trabajo, mucho cansancio, tanto físico como emocional”.
Dijo que “en lo personal sí ha causado cierto desgaste y deterioro físico, ya no soy el joven de 20 o 30 años y entramos al grupo de 60 y más, y esto sí es desgastante, afortunadamente en la familia todos hemos participado y seguimos participando”.
“En mi familia hay más médicos, tengo un sobrino que está en Pachuca, tengo un hermano que es urgenciólogo y que han estado al frente de la pandemia en sus espacios y tenemos contacto constante con ellos. Ellos mismos dan la sugerencia y le dicen a la familia que me hagan caso porque llevo el parámetro de todos los casos, desafortunadamente esto rebasa nuestras emociones y nuestras expectativas”.
Dijo que durante el tiempo de pandemia, “hay días que pasamos del miedo al pánico, y al salir a un lugar con aglomeración pensábamos que ya traíamos el coronavirus en el cabello en las pestañas, en todos lados, y pues obviamente eso nos ponía mal emocionalmente”.
Expresó, “he tenido un desgaste emocional somatizado, es decir, manifestado físicamente, en ocasiones algunos me han preguntado que si soy diabético y no, no soy diabético, que si tengo cáncer y hasta ahorita no, pero es el desgaste físico que hemos tenido, el 2020 fue muy pesado, muy cansado, con los coordinadores municipales pidiendo ambulancias, pidiendo espacios en los hospitales, viendo traslados, consiguiendo medicamentos”.
“No hemos parado, en enero, febrero seguimos con la capacitación dando conferencias, hoy con las redes sociales la población conoce y sabe más pero yo les he dicho que hay mucha información, pero he invitado a la población y a todos los sectores a que abran las páginas oficiales para que le den seguimiento con información que tiene un soporte científico”, expuso.
El médico Hernán recuerda con nostalgia a compañeros de trabajo que murieron en el último año, “he despedido a varios amigos, compañeros de trabajo de la Secretaría de Salud, amigos de la colonia, ha sido frustrante porque esta enfermedad es muy agresiva”.
Dijo que a la sociedad se le debe de recordar siempre que “no hay un tratamiento específico completo contra esta enfermedad, hay algunos algoritmos institucionales en la Secretaría de Salud, guías, manuales, pero no existe un antídoto especial que diga este anticuerpo, este fármaco es la píldora milagrosa, lo que se ha hecho es seguir los protocolos y los manuales”.
“Eso nos obliga a cuidarnos más, a ser más responsables y a tomar todas las medidas y cuidados que un profesional de la salud indique”, advirtió.