Los indígenas nahuas de diferentes comunidades se dedicarán al cultivo de chiles en Guaymas. Percibirán menos de 200 pesos por jornada de trabajo, informan enganchadores
Zacarías CervantesChilapa
Agosto 08, 2018

Autoridades federales y estatales despidieron este martes en Chilapa, a 211 jornaleros agrícolas nahuas que van al estado de Sonora a emplearse en el cultivo de chile, con salarios de no más de 200 pesos diarios, ante la falta de oportunidades en la entidad.
Las familias se reunieron desde temprano en la Unidad de Servicios Integrales de Chilapa para registrarse y recibir de los gobiernos federal y estatal mil 200 pesos para cada familia, como apoyo para gastos durante su traslado y mientras reciben su primer pago.
Los 211 jornaleros que salieron este martes son originarios de distintas comunidades de Chilapa, y los primeros de la temporada de salida de jornaleros hacia los estados del norte del país en busca de empleo. La temporada, según informaron los enganchadores, comienza en agosto y termina a finales de enero.
Asistieron a despedirlos, el secretario del Trabajo y Previsión Social del Gobierno del estado, Oscar Rangel Miravete; el presidente municipal de Chilapa, Áldy Esteban Román; el delegado federal del Trabajo, Felipe de Jesús Delgadillo Blanno, y el director general del Servicio Nacional de Empleo en Guerrero, Jesús Orbe Torres.
Orbe Torres informó en la actividad que los indígenas fueron contratados para trabajar durante ocho meses con una empresa que cultiva chile en Guaymas, Sonora.
Informó que el gobierno del estado y el federal destinaron una inversión de 253 mil 200 pesos para entregar mil 200 a cada familia de jornaleros como apoyo para su estancia durante los ocho meses en aquél estado.
A su vez, el delegado del Trabajo, Felipe de Jesús Delgadillo presumió el logro de los gobiernos estatal y federal para que otros estados del país reciban a los campesinos, “porque allá les falta la mano de obra y es una oportunidad para las personas que quieran ir a trabajar”, dijo.
Añadió que, “es el momento que debemos de dar el ejemplo y cuando lleguen allá, a Sonora, donde van a estar trabajando, deben de dar su máximo esfuerzo para lograr un beneficio para sus familias”.
El funcionario recomendó a los jornaleros aprovechar este trabajo, porque el gobierno está haciendo una “inversión” en ellos, dijo en referencia a los mil 200 pesos que les entregaron los gobiernos federal y estatal como apoyo para su traslado, porque, agregó, “es una inversión que es de los impuestos de todos”.
Enseguida, el delegado del Trabajo los felicitó por aceptar irse a trabajar, “y les pido que aprovechen este esfuerzo que se hace de parte del gobierno y de todos los mexicanos, para que, obviamente ustedes puedan salir adelante”.
Por su parte, el alcalde priista, Áldy Esteban Román les deseó “un bonito viaje” y “una bonita estancia en donde quiera que se encuentren”, además, “que tengan presente a sus seres queridos que los esperan aquí con los brazos abiertos, y que seguramente estarán al pendiente de ellos en todo momento, mientras estén allá”.
Igual que los funcionarios federales y estatales les pidió a los migrantes que le “echen muchas ganas”, y que “trabajen muy duro”. Celebró que ellos hayan dado la cara para aprovechar esta oportunidad y les dijo que “la aprovechen bien”.
El alcalde les deseó un “bonito retorno” y dijo que el municipio “los espera con los brazos abiertos”.
Los funcionarios hablaron ante un público indiferente e impasible, la mayoría de los asistentes se vieron cabizbajos, distraídos y con la vista perdida en todas direcciones, menos hacia el presidium, pero les llamó la atención cuando, en su turno, el secretario del Trabajo Rangel Miravete les dijo: “les traigo una buena noticia”, todos voltearon hacia él funcionario, quien soltó: “yo soy el último orador, así es que ya acabó el evento”.
Igual que los funcionarios federales y estatales les pidió a los migrantes que le “echen muchas ganas”, y que “trabajen muy duro”. Celebró que ellos hayan dado la cara para aprovechar esta oportunidad y les dijo que “la aprovechen bien”.
El alcalde les deseó un “bonito retorno” y dijo que el municipio “los espera con los brazos abiertos”.
Los funcionarios hablaron ante un público indiferente e impasible, la mayoría de los asistentes se vieron cabizbajos, distraídos y con la vista perdida en todas direcciones, menos hacia el presidium, pero les llamó la atención cuando, en su turno, el secretario del Trabajo Rangel Miravete les dijo: “les traigo una buena noticia”, todos voltearon hacia él funcionario, quien soltó: “yo soy el último orador, así es que ya acabó el evento”.
En el mismo tono festivo que el resto de los que intervinieron, el encargado de promover el empleo en el estado, felicitó a los indígenas por hacer un viaje “hasta el estado de Sonora, para trabajar nueve meses (el delegado del trabajo había dicho que son ocho), reconoció que es un viaje complicado y largo porque, “son nueve meses que van a requerir de su esfuerzo y de muchos sacrificios”, y añadió que le daba “gusto que vayan hombres y mujeres”.
También se refirió al acto que había encabezado en la mañana en la Secretaría del Trabajo, donde informó que despidieron a 75 migrantes que van a los Estados Unidos para trabajar de manera legal allá.
El funcionario estatal les dijo a los jornaleros que los mil 200 pesos no son mucho dinero, “pero les alcanza mientras les pagan la primera quincena allá”, les aseguró que se van con la protección del gobierno del estado y les recomendó que nombren a un jefe de grupo que esté en contacto con las autoridades estatales, para que avise si llegaron bien y si les están cumpliendo lo que les prometieron en el contrato.
Después, insensible a la tragedia de las familias que dejan sus comunidades, sus casas, sus bienes, sus cosechas y a sus parientes por falta de oportunidades aquí, bromeó, “muy buen viaje, buena estancia, a las muchachas guapas que se van, no se vayan a enamorar de alguien allá y se queden, regrésense con su grupo que se van”, dijo sin despertar una pizca de gracia en los asistentes.
El funcionario agregó que, “el recurso que ustedes ganan allá es muy importante para el estado, porque así como los que se van al extranjero mandan divisas, ustedes traen recursos de otros estados para beneficio de sus comunidades de Chilapa y de sus familias”.
Miravete finalizó, “la gente que emigra siempre es la mejor gente de cada país, los que no tienen el valor de buscar un mejor futuro, a veces se quedan allí en su lugar a esperar a que les griten las piedras del campo y ustedes no, ustedes tienen el valor, tienen el coraje, el arrojo de seguir a buscar un futuro mejor para ustedes y sus familias”.
Uno de los enganchadores consultados informó que, los salarios que reciben en las plantaciones van de los 180 pesos diarios (mil 80 pesos semanales), hasta los 2 mil semanales, según la actividad.
Dijo que los que más ganan son los zanqueros (los que trabajan en zancos, principalmente para el corte de jitomate) que ganan 380 pesos por jornal y pueden alcanzar hasta dos jornales por día, así como los bomberos (los que operan las bombas para fumigar), que ganan 330 pesos por jornal y pueden hacer hasta dos jornales diarios.
Informó que, ahora tienen prohibido contratar a menores de 18 años, y que debido a ello ha disminuido considerablemente el número de familias que se contratan.
Gudelia, una jornalera que se contrata cada año, contó que, si bien sus hijos tienen garantizada la educación y la salud en las plantaciones donde son contratados, tienen que pagar hasta 20 pesos diarios a las personas que cuiden a los niños que no están en edad escolar.
También tienen que comprar o cocinar ellos mismos sus alimentos, lo que disminuye sus percepciones, “regresamos con poquito, pero nos vamos porque aquí no tenemos otra cosa que hacer”, dijo.