Acuerdan maestros del SUSPEG adelantar las vacaciones desde el 8 de diciembre, tras recibir su aguinaldo, informan. Es la segunda semana que los profesores no han recibido amenazas, pero los asesinatos y levantones continúan a pesar de la presencia de soldados, justifica dirigente sindical
Zacarías CervantesChilapa
Noviembre 28, 2017

Después de casi dos meses de suspensión de clases debido a las amenazas del crimen organizado y la imperante violencia en la región, a partir de este lunes la mayoría de las escuelas de Chilapa abrieron sus puertas, bajo la vigilancia militar y patrullajes permanentes en la cabecera municipal.
Sin embargo las labores no se han reanudado en las comunidades de los municipios que comprenden la región educativa Montaña Baja, mientras que dirigentes magisteriales informaron que acordaron de manera unilateral adelantar las vacaciones de diciembre a partir del 8 de diciembre, cuando prevén que recibirán el aguinaldo, ante el riesgo que implica permanecer en sus centros de trabajo.
Mientras tanto, cuando menos en la cabecera municipal ayer reiniciaron las actividades educativas en la mayoría de las escuelas, y los niños se vieron caminar y jugar uniformados, con sus mochilas al hombro por las calles después de las 12 del día, cuando salieron de sus aulas escolares.
En la escuela primaria Justo Sierra, uno de los dos soldados que resguardaban el inmueble a la hora de la salida informó que además de la vigilancia que mantienen afuera de las instituciones, hay patrullajes por toda la cabecera municipal en las zonas que se consideran de mayor riesgo.
En esta misma escuela un padre de familia y maestro a la vez de una escuela rural dijo que la vigilancia militar solamente se ha establecido en la cabecera municipal, pero no en las comunidades en donde todavía siguen suspendidas las clases, y desconocen cuándo reanudarán sus actividades.
“Que vayan allá, a las comunidades, que son las de mayor riesgo”, dijo el hombre quien a bordo de su bicicleta transportaba a su hija recién salida de la escuela.
Consultado por teléfono, un dirigente magisterial del Sindicato Único de Servidores Público del Estado de Guerrero (SUSPEG), dijo que acordaron que regresarían a sus labores primero los maestros de las cabeceras municipales como Chilapa, Ahuacuotzingo y Zitlala para valorar la situación de riesgo, y que después se incorporarían los maestros de las comunidades.
Reconoció que esta es la segunda semana que no han recibido amenazas, pero que los asesinatos y los levantones continúan a pesar de la presencia militar, por lo que muchos maestros consideran que no hay condiciones para “normalizar” sus actividades.
Informó que el viernes de la semana pasada en una reunión en Chilpancingo analizaron la situación de riesgo a partir de que cobren su aguinaldo, que será a partir del 8 de diciembre, y los maestros del SUSPEG acordaron adelantar su periodo de vacaciones a partir de ese día.
En los municipios de la región Montaña Baja se suspendieron las clases desde el 19 de septiembre, primero para revisar las estructuras de las escuelas por el sismo, pero dos semanas después continuaron suspendidas las labores educativas por la paralización del servicio de transporte en la ruta Chilpancingo-Chilapa ante los asesinatos y levantones de choferes, y el despojo de las unidades de transporte.
También a partir del 25 de septiembre los maestros comenzaron a recibir amenazas a través de las redes sociales y mediante mensajes de Whatsapp.
Las clases comenzaron a reanudarse de manera paulatina a partir de la semana pasada después de que sesionó el Grupo de Coordinación Guerrero en esta cabecera municipal, donde las autoridades federales y estatales acordaron el despliegue de una operación militar parar resguardar con soldados las escuelas.