EL-SUR

Martes 11 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Educación  

Es urgente la actualización del plan de estudios de Comunicación de la UAG, opina Felicidad Bonilla

A 30 años de la creación de la escuela, la académica y fundadora, reconoce que sólo una pequeña parte de los egresados se ha dedicado a la comunicación social o al periodismo

Lourdes ChávezChilpancingo

Octubre 09, 2017


Es urgente la renovación del plan de estudios de Ciencias de Comunicación de la Universidad Autónoma de Guerrero, y que los egresados compartan sus opiniones sobre las necesidades de actualización en el campo laboral, dominado por las tecnologías de la información, opinó la fundadora de la institución, Felicidad Bonilla Gómez, a 30 años de la creación de la escuela.
Reconoció que sólo una pequeña parte de los egresados se han dedicado a la comunicación, en comunicación social, institucional o periodismo, pero esta formación permite desarrollar una visión distinta para desarrollar otras actividades, dijo en defensa del proyecto que también promovió hace tres décadas en el gobierno estatal, sin respaldo de la administración central que recién cambiaban de gobierno.
La escuela fue creada el 8 de octubre de 1987, antes de la conclusión del mandato de Ramón Reyes Carreto, que hacía causa común con los nuevos cívicos de la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), y al comienzo del rectorado de Marcial Rodríguez Saldaña, que llegó como figura de independiente, en alianza con liderazgos de la universidad formados en el desaparecido Frente Estudiantil Universitario Guerrerense (FEUG), como el extinto Armando Chavarría y el ex rector Florentino Cruz Ramírez.
Indicó que entonces “no había la concordia (política) que existe hoy en la universidad. Eran luchas encarnizadas por el poder de la rectoría”. Explicó que en el primer año de funciones, hubo una controversia con la administración central que quiso enviar a la escuela a un terreno de Petaquillas, conocido como el Chalaco, aislado, sin luz eléctrica, que motivó marchas y toma de oficinas.
“Ya desesperados, entre los muchachos de aquel entonces, uno dijo vamos a ver al gobernador José Francisco Ruiz Massieu que curiosamente nos recibió”, personaje polémico que para muchos pudo contribuir al cambio democrático del país de no haber sido truncada su vida, y para otros sectores de la sociedad, un represor del movimiento social de izquierda en Guerrero.
Recordó que en la gestión, el político le preguntó: “¿Para qué una carrera de comunicación, se van a morir de hambre sus muchachos? Yo le respondí, pensando en lo mismo que yo hice, se requería atender a las personas con vocación, y sino se formaban cuadros en Guerrero, nunca va a haber mucha gente que se quiera venir de la Ciudad de México a trabajar. Si aquí hay medios, debe haber gente para trabajar en esos medios, dejar de ser solamente el trabajo de banqueta para poder hacer un periodismo analítico, desarrollar el tema de la imagen con la perspectiva del comunicador”.
Al cabo de dos años, recordó que se abrió la Universidad Americana de Acapulco, de la que Ruiz Massieu era socio o propietario, dijo, e incluyó la carrera de Comunicación en la currícula.
“En un evento nos encontramos (después) , ¿ya ve que teníamos razón en la UAG? ¿o cuáles son las razones?, le dije y me respondió con dos palmadas (en el hombro) porque sabía que es una carrera que da una visión distinta, aún cuando no se dedique trabajar en los medios, para desempeñar otras actividades”.
En este sentido, indicó que los egresados de comunicación están cubriendo los espacios de la prensa formal e institucional en Guerrero, alumnos han creado consultoría, otros son asesores de políticos, algunos se convirtieron en políticos, muchos se fueron la docencia, a la administración, al comercio y han tenido que complementar su formación para poder trabajar. Asimismo, se fueron indocumentados a los Estados Unidos y varios han buscado espacios en radiodifusoras latinas, “creo que tener la formación de comunicación los ha ayudado”.
Aseguró que el proyecto educativo fue una petición de los periodistas de oficio desde 1984. Siendo rector Enrique González Ruiz, gobernador Alejandro Cervantes Delgado, que creó el Radio Guerrero (que luego se convertiría en el Sistema Estatal de Radio y Televisión de Guerrero), con la apertura de Radio Universidad sin permisos, en respuesta al medio de comunicación institucional de gobierno, el Sindicato de Redactores de la Prensa (SNRP) solicitó la creación de una escuela para profesionalizar a sus integrantes.
Llamaron a los pocos profesionales que tenían el perfil de comunicación en la universidad, los esposos colombianos, Eliso Albures Pinzón e Isabel Arriaga, Arturo Soto y Felicidad Bonilla, pero no se concretó porque también llegó la crisis económica de la universidad.
En 1987 repitieron el ejercicio que incluyó a la cubana Neysi Palmero. Felicidad Bonilla, alabó que para este momento también contaban con un asesor en diseño curricular, Rafael Bonilla, su papá. En el diagnóstico, descubrieron que la mayoría de los interesados no tenían preparatoria, y se abrió el mismo año una carrera técnica en periodismo, con bachillerato.
La sorpresa fue que no solo llegaron periodistas, sino egresados de bachillerato interesados. En 1988 el Consejo Universitario aprobó abrir la licenciatura de Comunicación. Aceptó que la comunicación era una novedad, porque en los años 90 también surgen nuevos periódicos, El Sur entre ellos, más estaciones de radio, canales de televisión local en las regiones.
“Siempre ha habido ideas muy snob del quehacer del comunicador, que casi casi para dar el clima, ser estrellas de la tele. El quehacer el comunicador es muy demandante”.
Entre los primeros docentes, hubo personal de comunicación social del gobierno del estado pues no había muchos profesionales “de donde cortar madera”, las primera generación usó como talleres las instalaciones de radio y TV de Guerrero, tuvo maestros invitados de la UNAM y de la escuela de periodismo Carlos Septién.
Bonilla Gómez, que tenía una plaza en preparatoria abierta, también fue la primera directora de la escuela, pues entre todos los universitarios del grupo básico, era la única mexicana.
“Un asunto curioso es que primero estuvimos en casas rentadas, pensaron (los funcionarios) que íbamos a ser poquitos, nosotros pensamos que iban a entrar 50 personas, terminaron entrando 200 en la carrera técnica. En la primera generación de licenciatura, se creó un grupo de 63 personas, porque sólo había posibilidades de atender a uno. En la segunda generación fueron tres grupos con 150 estudiantes en total.
El terreno -en aquellos en los límites de la zona urbana-, el edificio y equipamiento fue donado por el Ruiz Massieu, polémico, asesinado en 1994 en un atentado donde se implicó a Raúl Salinas de Gortari, hermano el ex presidente Salinas de Gortari, cuñado del político guerrerense.
A 30 años de distancia, Felicidad Bonilla que encabeza otro proyecto de educación a distancia en la universidad, opinó que hace falta hacer una buena revisión al plan de estudios de la hoy Unidad Académica de Comunicación y Mercadotecnia, “meternos más en la comunicación digital, en el manejo de redes sociales, a lo que se refiere a los medios de comunicación electrónica, trabajar más en el campo y desarrollar competencias, ¡vaya!, como vulgalmente se dice, ir haciendo cayo”.
En este cambio, consideró necesario reunir en un coloquio a los egresados que están en los medios, para que digan cómo ven la situacón, como trabajar en la educación continúa, es una tarea pendiente, con la escuela y con ustedes”.
Tal vez por la distancia, estar separada de otra unidades académicas, la escuela de Comunicación evitó involucrarse en la política interna de la universidad, lo que Bonilla consideró afortunado porque evitó las etiquetas de grupos político para los egresados. Sin embargo, cabe decir que los académicos de Comunicación en diferentes administraciones han tenido espacios en comunicación social, investigación científica y extensión, así como en la secretaría general académica de Rectoría.