El inmueble no ha sido revisado por Protección Civil, y 546 alumnos están en riesgo, informa el director
Septiembre 12, 2017
Los alumnos de la primaria Plan de Ayala de la colonia Emiliano Zapata recibieron clases en la cancha de la escuela debido a que los profesores consideraron un riesgo estar dentro de los salones.
El director, Ángel González Castrejón, expuso que con el sismo de la noche del jueves el edificio se cuarteó y se abrieron más las fracturas que se hicieron con el sismo de agosto de 2013. Llamó al gobernador, Héctor Astudillo Flores y a las autoridades educativas a poner atención a las condiciones en las que se encuentra el inmueble el cual no ha sido revisado por Protección Civil en estos días.
Advirtió que hoy saldrán a bloquear el bulevar Vicente Guerrero de no tener una respuesta a su petición de revisión y reconstrucción.
El gobernador, Héctor Astudillo informó el domingo que 52 escuelas serian las que no regresarían a clases ayer por que resultados con daños por el sismo de 8.2 grados en la escala de Richter que se registró el jueves en la noche. Del listado seis planteles educativos se encuentran en Acapulco, sin embargo el director de la Plan de Ayala aseguró que a esa escuela ni siquiera la revisaron después del sismo.
Ante el temor de que ocurra otro sismo y que pueda caerse la escuela, ayer los docentes dieron clases en el patio de la escuela, decisión que fue avalada por los padres de familia. Los 546 alumnos de los seis grados tomaron clases en la cancha y patio de la primaria, ocupando los espacios techados para evitar estar expuestos al sol.
El director recordó que después del sismo del 21 de agosto del 2013 de la Dirección de Protección Civil Municipal le entregaron un dictamen en el que indica que el edificio representa un “alto riesgo”. Dictamen que entregó a las autoridades educativas, y aunque hubo después una supervisión por parte del Instituto Guerrerense de Infraestructura Física Educativa (IGIFE) solo le entregaron un informe que no entendió el director y no recibió ninguna respuesta clara de su petición de reconstrucción.
“El edificio no esta en condiciones óptimas para laborar” aseguró el profesor, quien explicó que las grietas que se tenían se abrieron más e incluso un plafón colocado después del sismo del 2013 se cayó y dejó al descubierto las varillas oxidadas. (Mariana Labastida).