Los docentes cerraron la oficina para protestar contra la directora, a quien acusan de actos vengativos, de hostigamiento y represalias contra 14 trabajadores
Febrero 26, 2025
Yee Trujillo
Maestros de la primaria Melchor Ocampo, de la colonia La Laja, fueron agredidos por unos 20 padres de familia durante la toma que hicieron de la dirección de la escuela, para protestar por la titular, Idolina Nolasco, a quien acusan de actos vengativos, de hostigamiento y represalias contra 14 trabajadores.
Los docentes relataron que después recibieron mensajes de Whatsapp con amenazas, “de que nos quedemos calladitos, porque sino nos vamos a quedar sin lengua”, con imágenes de una persona desmembrada.
En declaraciones telefónicas, una profesora, quien pidió no revelar su nombre por seguridad, contó que desde 2022 se ha vivido una situación “muy tensa con la directora”, que tiene un grupo de siete maestros que la apoyan y ha involucrado a los padres de familia en el conflicto laboral, del que ya está enterada la Secretaría de Educación Guerrero (SEG) y Gobernación.
Sin poder precisar las fechas exactas, contó que “la gota que derramó el vaso” por la falta de igualdad, fue que este año la directora “por el capricho de un compañero” cambió una semana el equipo de guardias, que se programa para diversas actividades escolares desde el inicio de año.
Agregó que los afectados manifestaron que no estaban de acuerdo, pero ella les dirigió un oficio diciéndoles que tenían que cumplirla, que los docentes lo rayaron en inconformidad, lo que causó la molestia de la directora, quien incluso le dijo a una de las maestras: “Tú no sabes con quién te estás metiendo, no se metan conmigo porque me van a conocer”, y que les dirigió actas de extrañamiento, saltándose el procedimiento de las tres llamadas de atención previas.
Explicó que los afectados pidieron la intervención del supervisor escolar, pero vieron que no se solucionaría porque, junto con la representante sindical, estaba del lado de la directora. Por ello, hicieron un documento para desconocer a la titular y pedir la intervención del director de Primarias de la SEG, Abel Torres Hernández.
Dijo que el funcionario acudió a una reunión para conciliar, pero antes la directora recolectó en “hojas en blanco” o con “engaños” firmas de los padres de familia, para azuzarlos, cuando se trataba de un problema laboral. Además, a pesar de que se había acordado con Torres Hernández que estaban “en tregua” para no proceder de ninguna manera, dos automóviles de maestras fueron rayados afuera del plantel.
Detalló que Torres Hernández se reunió primero con los 14 inconformes, que elaboraron un expediente de incidencias. Después se reuniría con la directora, pero ella canceló porque estaba en Chilpancingo, en una mesa de negociación, y se reprogramó para el viernes de la semana pasada, pero Idolina Nolasco llevó a padres para respaldarla. Incluso, el mismo funcionario le dijo que eso no era lo que se había planeado.
Afirmó que, ante este problema, este martes a las 6:30 de la mañana los maestros cerraron la dirección, sin afectar el resto del plantel. Entonces, la directora y los otros profesores comenzaron a llamar a los padres de familia, quienes alrededor de las 8:20 de la mañana les gritaron “flojos”, empujaron a una docente y le quitaron el celular. Uno de los padres, rompió con un martillo el candado y las cadenas que habían colocado en la oficina.
Dijo que a la escuela llegó un representante de Gobernación, Víctor Vélez Tenorio, porque la directora aseguró que había recibido amenazas del líder de la CETEG, Walter Añorve Rodríguez, y que los inconformes habían cerrado toda la escuela, pero que las clases se impartían con normalidad. Cuando los manifestantes estaban platicando con él, empezaron a llegarles los mensajes de amenazas que le mostraron. Añadió que también llegaron representantes del departamento jurídico, pero sólo se reunieron con la directora y los padres.
Dijo que, ante las amenazas, irían a presentar una denuncia en el Ministerio Público cuando salieran los alumnos, que Vélez Tenorio les ofreció enviar un representante para acompañarlos a la Fiscalía General del Estado.
“Esto se hubiera evitado. No se hubiera hecho más grande si la directora no hubiera involucrado a los padres de familia, porque nosotros queríamos hacerlo por la vía buena, con las autoridades educativas, como tiene que ser, de forma pacífica. Pero pues ella no se prestó”, señaló.