Los familiares aseguran que además de ser planteles antiguos, los recientes sismos empeoraron sus situación
Alina Navarrete Fernández / Brenda Escobar / Israel FloresChilpancingo / Zihuatanejo / Altamirano
Septiembre 29, 2017
Padres de familia, maestros y alumnos de distintas escuelas de Chilpancingo, Zihuatanejo y Altamirano protestaron para exigir la reconstrucción de las instalaciones que fueron dañadas a consecuencia de los recientes sismos, así como por el deterioro en la infraestructura.
En Zihuatanejo, desde las 7 de la mañana, unos 200 padres de familia y maestros de la primaria Vicente Guerrero, ubicada a pocos metros de la playa Principal, en el centro de ese puerto, cerraron el plantel para exigir al gobernador Héctor Astudillo Flores la reconstrucción de un edificio que tiene más de 80 años de antigüedad y está por colapsar.
Al respecto, el presidente del comité de padres de familia, Juan Escobar Baños, explicó que la escuela fue construida hace más de 80 años y en 1999 el gobierno estatal construyó un edificio y dejó inconcluso otro en el que toman clases tres grupos, el salón de educación especial y también alberga la biblioteca, la dirección de la escuela, así como las oficinas de la Inspección Escolar de Educación Física.
De igual forma, también los padres de familia y maestros de este plantel, que en el turno vespertino se llama Luis Donaldo Colosio, se sumaron al cierre indefinido de la escuela.
Mientras que en la comunidad San José Ixtapa, ubicada en la zona costera poniente del municipio, padres de familia de la escuela primaria Cuauhtémoc, representados por Jaciel Baños Mariche, dieron a conocer que ante las catástrofes provocadas por fenómenos naturales, están preocupados porque la escuela está muy deteriorada y se han visto en la necesidad de sacar a los alumnos a tomar clases a la cancha techada.
Baños Mariche dijo que desde el lunes de esta semana, ningún alumno ni maestro ocupa los salones de la escuela, sino que toman las clases afuera, porque ya acudió un director responsable de obra a hacer un dictamen técnico de las condiciones en que se encuentra la infraestructura “y asegura que el ciclo de vida de las instalaciones ya venció, las aulas ya no están aptas para tener a los niños en clases pues cada día es un peligro latente”.
Comentó solicitarán a las autoridades correspondientes que los consideren en el presupuesto para la demolición y reconstrucción de esta escuela que tiene más de 30 años de antigüedad y a la que nunca, expresó, se le dio el mantenimiento adecuado.
Por otra parte, en la comunidad Pantla, también ubicada en la zona costera poniente del municipio, los padres de familia de la secundaria técnica 100, Héroes Guerrerenses, con 32 años de antigüedad, denunciaron que les preocupa el hecho de que los 13 salones que tiene el plantel presenten cuarteaduras tanto en las paredes como en los techos, así como varillas expuestas y moho debido a la humedad.
Uno de los padres de familia, Javier Ruiz Carrasco, comentó que en los últimos cuatro años, a través del comité de padres de familia han sido insistentes en hacer llegar peticiones tanto al gobierno municipal como al diputado federal Ricardo Barrientos Ríos, para que los apoye con asignar recursos del presupuesto federal para la demolición y reconstrucción de la escuela, pero nunca les ha contestado.
Mientras que el director de la escuela, Dagoberto Castro, dio a conocer que hay 214 alumnos, 15 maestros y 11 trabajadores administrativos, quienes estudian y trabajan en riesgo constante, porque no sólo son las aulas las que están deterioradas, sino también un tinaco elevado de 11 metros de altura que en cualquier momento puede colapsar porque las columnas están completamente fracturadas.
Añadió que inspectores de Protección Civil municipal acudieron a hacer una inspección ocular del plantel, que sus observaciones señalan que tanto los salones y el tinaco elevado representan un riesgo, por lo que sugieren que acuda un director responsable de obra para hacer un dictamen técnico, pues hay un riesgo latente en caso de ocurrir un sismo.
En la capital, a las 9:30 de la mañana, unos 50 padres de familia, maestros y alumnos del jardín de niños Luz y Alegría, ubicado en la colonia Cuauhtémoc Norte, marcaron desde el plantel hasta el Instituto Guerrerense de la Infraestructura Física Educativa (IGIFE), donde bloquearon la avenida Lázaro Cárdenas durante por unos 40 minutos, para exigir la reconstrucción de las escaleras.
Los manifestantes portaban pancartas en las que se leyó: “El jardín de niños exige la reconstrucción de las escaleras” y “el jardín de niños Luz y Alegría exige revisión estructural por parte del IGIFE”.
La maestra Martina López Morales dijo que las escaleras de uno de los edificios de la escuela, ya estaba dañada antes de los sismos del 7 y 19 de septiembre, pero luego de los temblores empeoró la situación, por lo que ya no es posible que sean utilizadas debido a que representan un riesgo para los 90 alumnos.
Señaló que el edificio en el que las escaleras se fracturaron, cuenta con unos cuatro años de antigüedad; añadió que Protección Civil estatal acudió al plantel pero hizo una revisión superficial.
Los manifestantes fueron atendidos por representantes del IGIFE, quienes acudieron al plantel para analizar su situación y se comprometieron a hacer la valoración correspondiente de las instalaciones.
En Pungarabato, maestros de los turnos matutino y vespertino de la primaria Redención Proletaria, se reunieron con el presidente municipal, Daniel Basulto de Nova, para pedirle que los apoye en la gestión de mejores condiciones para trabajar.
De los 14 salones con los que cuenta el plantel, sólo dos fueron reportados por Protección Civil en condiciones de dar clases, en tanto que el resto mostró daños severos y consideraron que deberían de ser inhabilitadas.
La primera propuesta de los padres de familia y de los maestros es ubicar 19 espacios fuera de las aulas y donde podrían ser colocados algunas enramadas o techumbres de lámina, para que los niños tomen clases en los patios; la segunda, es gestionar un edificio cercano que pudiera ser habilitado para las clases, sin embargo estiman que requieren de condiciones, pues en el turno matutino son 400 alumnos y en la tarde 200.
La actual escuela abarca toda una manzana, y tiene más de 40 años de su fundación. El edificio muestra daños en todas sus paredes.
El presidente municipal les dijo que no hay dinero del municipio para construirles, incluso no hay para ayudarles con láminas, para hacer techados, pero se comprometió a acompañarlos a la capital del estado a tocar puertas y buscar el presupuesto.
El delegado de educación Timoteo Arce Solís ya les informó de que la posibilidad de ser reubicados de manera temporal, debe de ser tomada como una propuesta necesaria debido a las condiciones en las que se encuentran escuela.