EL-SUR

Sábado 08 de Agosto de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Desde hace dos meses no funcionan las 28 luminarias de la avenida Wilfrido Massieu

Denuncian estudiantes de una escuela privada de la zona que ya ha habido asaltos por la falta de iluminación

Abel Salgado

Octubre 05, 2017

Desde hace dos meses, las 28 lámparas del camellón de la avenida Wilfrido Massieu no funcionan, dejando semioscura la vialidad que conecta con las dos avenidas principales de Acapulco: la Costera y la Cuauhtémoc.
Ayer en un recorrido a las 9 de la noche, hora de alto flujo de trabajadores y estudiantes que tienen que atravesar la vialidad, se observó que lo hacen en la acera de la plaza comercial Galerías Acapulco para evitar la oscuridad.
En la acera de la plaza Galerías Acapulco hay dos lámparas, y en la esquina del restaurante VIPS hay luz que brinda seguridad a los transeúntes.
Mientras que del lado contrario la oscuridad es casi total por la falta de comercios, con excepción de dos hoteles cuyas lámparas  apenas alumbran la acera.
En ese lado, otra zona iluminada es donde se ubica el hospital Magallanes, pero en esa banqueta no hay lámparas y los comercios ya cerrados no dejan prendidos sus reflectores.
La esquina de la calle Cristóbal Colón es iluminada por la luz de una máquina expendedora de refrescos. En esa acera hay puntos donde los estudiantes y mujeres apresuran su paso.
Los vehículos con sus faros y taxis que se acercan para ofrecer su servicios cubren la necesidad de alumbrado público.
Frente a la escuela privada Salvador Allende Gossens dos grandes lámparas iluminan la salida de los estudiantes, sin embargo a escasos dos metros regresa la oscuridad que es alcanzada por la tienda de conveniencia al cruzar la calle.
Una de las estudiantes que pasa diariamente por la avenida, Fernanda Soto, indicó que después de las 10 de la noche se siente insegura: “a una amiga la otra vez la bolsearon, fue un chavo y no lo vimos salir de la esquina e intentó arrabatarle la bolsa, pero como ella gritó bien feo él se fue”.
La estudiante de preparatoria sostuvo que prefiere esperar a más compañeros de la escuela para atravesar la avenida Wilfrido Massieu, pues hasta las 9 de la noche hay policías municipales en la zona, además de los trabajadores de Movilidad, “pero pasan las 9 de la noche y se van, regresa el tráfico en Las Anclas y las calles me dan miedo porque sí se siente feo, pues desparecen los polis y todo oscuro”.
En todo el camellón de la avenida se contaron 28 lámparas en los 14 postes, pero de ellos ninguna servía.
Estudiantes que esperaban camiones en la parada del Acabús dijeron que en los últimos dos meses dejaron de funcionar las últimas tres lámparas.