Quedan al borde del río de La Sabana luego de que el afluente se llevó unos 50 metros de sus patios
Octubre 02, 2024
Jacob Morales Antonio
Vecinos de la unidad habitacional El Quemado-Casitas, pidieron ayuda a las autoridades para evitar el derrumbe de 150 casas, que han quedado al borde del río de La Sabana luego de que el afluente se llevó unos 50 metros de sus patios.
Pero no es la única con afectaciones, la unidad habitacional San Agustín podría quedar incomunicada debido al derrumbe de la mitad de la avenida que es el acceso principal, y del lado que conecta con la colonia Izazaga, el puente colapsó por el caudal que bajó de la colonia Sinaí y que también inundó casas.
La unidad habitacional El Quemado-Casitas, de unas 750 casas, fue construida para las personas que fueron reubicadas luego de la devastación provocada por el huracán Paulina en 1997 en una extensa zona en los márgenes del río de La Sabana, cerca de la caseta de La Venta de la Autopista del Sol.
El señor Javier Nava Ramírez recordó que cuando su familia y él llegaron a vivir a la zona, muchas familias damnificadas no alcanzaron una de las pequeñas casas que se construyeron que constaban de una recámara, un espacio que compartía la cocina, sala y el comedor, y fueron ubicadas en los márgenes del río de pasaba a unos 200 metros de las casas.
Dijo que conforme han pasado los diferentes fenómenos naturales y el caudal del río ha crecido, poco a poco el margen que tenían se ha reducido por la corriente del río, y durante el huracán Otis quedó de unos 50 metros, mismos que fueron devorados por las corrientes que provocó el huracán John.
El hombre denunció que las casas materialistas son responsables de que el río haya cambiado su cauce, debido a que han estado sacando arena, en un área aledaña a la carretera federal México-Acapulco, para evitar adentrarse al extenso campo que hay de pura arena, y eso provocó que parte del muro de contención que había se haya colapsado, y el agua se llevara sus patios.
Nava Ramírez indicó que son unas 150 viviendas construidas todas de muros, paredes y losa de concreto. El hombre expresó que no imaginó que después de la reubicación provocada por el huracán Paulina, ahora nuevamente están en riesgo de ser desalojados de sus viviendas.
Informó que antes del último cambio del director de Invisur, se había hecho y aceptado y una solicitud para continuar con la construcción de un muro de contención y evitar que el río se llevara más terreno, pero con los cambios en la institución, los directores que han llegado no le han dado seguimiento.
Los vecinos afectados durante el día están en sus casas, cuidándolas, y durante las noches las mujeres y los niños acuden al refugio que han instalado en la capilla de la unidad habitacional donde este martes fueron atendidos por una brigada de salud, y se les dio comida.
Pero no es la única unidad habitacional afectada por las lluvias, el acceso principal a la unidad habitacional San Agustín, Casas Homex y Palenque, tiene colapsado la mitad de la avenida, y sólo se mantiene un sentido que está socavado y que podría dejar incomunicados a los vecinos de esa zona. En los márgenes del afluente, cruzando el arroyo, hay casas colapsadas y otras por derrumbarse.
En el acceso que sale a la colonia Izazaga, tampoco hay paso, el puente reconstruido en 2017 y que costó 2.5 millones de pesos colapsó ante la fuerte corriente del afluente que baja de la parte alta de la colonia Sinaí y que inundó al menos unas 20 casas ubicadas en los márgenes del arroyo.