El encargado de Economía Solidaria contó que desde 2022 se ha trabajado para conformar equipos en localidades altamente vulnerables de Acapulco, Costa Grande y Costa Chica que forman parte de la Arquidiócesis
Marzo 13, 2026
Yee Trujillo
Cáritas Acapulco conformó con una docena de mujeres del poblado de Candelilla un equipo de Reducción de Riesgos de Desastres (RRD), por su alta vulnerabilidad ante inundaciones y vientos fuertes al encontrarse en los límites de la laguna de Tres Palos, y en 2022 capacitó a otros seis barrios de Coyuca de Benítez que, por coincidencia, hicieron su primer simulacro mientras llegaba el huracán Otis.
En declaraciones telefónicas, el encargado de Economía Solidaria, Luis Nava, contó que desde 2022 se ha trabajado para conformar equipos en localidades altamente vulnerables de Acapulco, Costa Grande y Costa Chica que forman parte de la Arquidiócesis, para que sepan atender los primeros momentos de las emergencias ante la falta de personal de Protección Civil o cuando quedan incomunicados, porque se ha visto que los vecinos son los primeros que ayudan en momentos complicados, como pasó en el huracán de 2023.
Dijo que el proyecto comenzó en Coyuca de Benítez con seis barrios y que al final se hizo un simulacro de evacuación que justamente coincidió con la llegada de Otis porque estaba calendarizado esa semana por la temporada de lluvias, se adelantó para poner en práctica todo lo aprendido, “supieron hacer bien lo que les correspondía para cuidarse”, y ya tienen enlace con la Dirección de Protección Civil municipal.
Contó que, en el caso de Acapulco, el de Candelilla es el primer equipo y participan formalmente 12 mujeres porque los hombres se dedican al trabajo, y sus hijos estuvieron escuchando y aprendiendo durante las reuniones. Expuso que ha sido todo un proceso porque después de Otis un grupo de hermanas religiosas comenzaron ahí el programa Ollas Comunitarias para organizar la comida entre todos y para todos, evitando el desgaste de las personas, y les dejaron la encomienda de dar seguimiento.
Añadió que desde noviembre del año pasado comenzó el acompañamiento en el poblado por medio de la Iglesia y la capilla y el miércoles de la semana pasada se conformó el comité comunitario, pero seguirán trabajando con las integrantes para fortalecer áreas específicas como primeros auxilios y sicológicos. Añadió que ese día se les entregó un equipamiento básico de cuidado personal para responder a una emergencia que consta de cascos, botas, impermeables y material similar a un botiquín médico.
Explicó que la intención es que las comunidades que se identifiquen con alto nivel de vulnerabilidad geográfica, económica u otros tipos de violencia sean capacitadas desde las posibilidades de Cáritas Acapulco, pero “vamos de pasito en pasito” porque es una organización pequeña y con pocos recursos, y ha tenido el apoyo de Cáritas nacional mediante su Área de Emergencias.
Añadió que, además, en enero y febrero la organización capacitó virtualmente a 40 personas, 30 de ellas de Acapulco y el resto de otros municipios o párrocos del país con el curso Reducir Riesgos de Desastres en comunidades, con un especialista en sismos de la UNAM, donde se habló también de forma integral con la parte teórica, la espiritualidad y el manejo de emociones.
Invitó a las personas a estar atentas a los fenómenos naturales y acercarse al proceso formativo que Cáritas brinda vía Internet, o en las comunidades por medio de las parroquias.