Los hechos se derivaron de un presunto acto de extorsión a la subdirectora médica, por desconocidos que le solicitaron material. El trabajador, quien llevaba lo pedido, se alejó del lugar donde debía realizar la entrega, pero no fue retenido por esas personas
Mariana Labastida
Septiembre 02, 2017
El acceso al hospital regional del ISSSTE, ubicado en la avenida Ruiz Cortines, en Acapulco, se cerró por unos 40 minutos, supuestamente porque hombres armados levantaron a uno de los trabajadores, quien salió a entregar medicamentos y material de curación que desconocidos le solicitaron a la subdirectora médica vía telefónica, en un presunto acto de extorsión.
Sin ninguna explicación para trabajadores, pacientes y familiares, el acceso al hospital se negó por parte de los guardias de seguridad privada que cuidan las entradas. El hecho fue aproximadamente a las 2:30 de la tarde.
Entre los empleados se rumoró que habían herido a uno de sus compañeros, mientras que a pacientes llegó la versión que había ingresado un policía herido, lo cual coincidió con el atentado a un policía municipal afuera de la Secretaría de Seguridad Pública. Los derechohabientes fueron los que informaron del cierre y el tiempo que se prohibió el acceso.
Consultado vía telefónica, inicialmente, el delegado del ISSSTE, Mario Moreno Arcos, dijo que la alarma en el hospital se debió a que hombres armados se llevaron al coordinador de mantenimiento, cuando se le entregaba a un supuesto médico de la Ciudad de México medicamentos que le solicitaron a la subdirectora médica. Explicó que el trabajador fue abandonado a dos cuadras del hospital y el que “no hubo mayor problema” .
Expuso que de acuerdo a la versión que le habían dado, la subdirectora médica recibió una llamada de un médico en la que le solicitaron medicamento, el cual accedió a entregar pero sin seguir el procedimiento establecido por el hospital.
Indicó que miembros de la seguridad privada, que no tiene armas, optaron por cerrar los accesos al hospital al ver el incidente. El delegado informó que ya le había comunicado al gobernador Héctor Astudillo Flores y que la solicitud de seguridad era para toda la zona, siendo que es un área de hospitales.
Sin embargo, tres horas después, el delegado se comunicó con esta reportera y explicó que una vez que se escuchó al coordinador de mantenimiento, éste relató que no se lo llevaron, que él se fue alejando del hospital porque así se lo pidieron y que la subdirectora médica al ver dicha acción fue la que solicitó que se cerraran los accesos.
Moreno Arcos expuso que según la versión del trabajador, fue enviado por la subdirectora médica a entregar material de curación y antibiótico, pues le hablaron por teléfono las personas a las que daría las gasas, vendas y medicamentos y le fueron dando indicaciones, por lo que se alejó del hospital. En un momento que vio la situación sospechosa se echo a correr, tomó un taxi y se traslado a las oficinas de la Delegación ubicadas en la Costera, aunque no se aclara si entregó tal material.
El delegado relató que según la versión de la subdirectora médica en otra ocasión ya la habían pretendido extorsionar. Ayer le pidieron el material de curación y antibióticos y envió al coordinador de mantenimiento.
Mario Moreno puntualizó que se abrirá una investigación contra la médica debido a que no cumplió con el procedimiento y tiene que explicar por qué en lugar de denunciar aceptó a entregar lo que le solicitaron.
Recordó que cuando de otro hospital se solicita material o medicamentos por una emergencia se entrega inmediatamente, pero hay un procedimiento para la reposición del mismo. “Normalmente no se hace la acción como lo hizo la médica” enfatizó.
Agregó que se reforzará la vigilancia en el hospital para evitar otro incidente similar.