EL-SUR

Jueves 02 de Julio de 2026

Guerrero, México

Acapulco  

Comienza a funcionar el Edificio Inteligente como sede de oficinas del gobierno del estado

Luego de 15 años de estar subutilizado, desde hace dos semanas la Admi-nistración Fiscal número 2, y varias áreas ya están rotuladas con los nombres de las dependencias que van a operar en sus instalaaciones

Julio 10, 2025

El edificio inteligente es ahora la sede de las oficinas del Centro Estatal de Servicios del Gobierno del Estado de Guerrero, en la esquina de la avenida Costera y la Vía Rápida de Acapulco Foto: Jesús Trigo

Daniel Velázquez

Luego de 15 años de estar subutilizado, este año empezó a funcionar el Edificio Inteligente como la sede de las oficinas del gobierno del estado en Acapulco, en el primer nivel desde hace tres meses ya están en funciones el Registro Público de la Propiedad y el Comercio, y desde hace dos semanas la Administración Fiscal número 2, y varias áreas ya están rotuladas con los nombres de las dependencias que van a operar en esos espacios.
El inmueble que originalmente se llamaría Centro de Atención Ciudadana (Cedac), ahora se llama Centro Estatal de Servicios (CES), se encuentra en la avenida Costera frente a la playa Hornos, y ocupa toda la cuadra que forma con la calle lateral de la Vía Rápida (Diego Hurtado de Mendoza) y Vasco Núñez de Balboa en el fraccionamiento Hornos.
La mayor parte de la obra fue hecha en el sexenio del ex gobernador Zeferino Torreblanca Galindo 2005-2011, pero se concluyó en 2012 en el gobierno del ex gobernador Ángel Aguirre Rivero, quien lo señaló como un “ejemplo de corrupción”; en el sexenio del ex mandatario Héctor Astudillo Flores también se le hicieron ajustes, una barda para delimitar el espacio y con la gobernadora Evelyn Salgado Pineda se eliminaron las jardineras.
El inmueble fue menospreciado por los gobiernos de Aguirre Rivero y Astudillo Flores, ambos buscaron deshacerse de él mediante entregas a instituciones federales como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), Salud federal, y al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), pero ninguna prosperó.
El edificio pasó una década sin albergar ninguna oficina de gobierno hasta que en 2020 empezó operaciones el Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano de Guerrero (C-5), en 2021 hubo un intento de mover la Secretaría de Salud federal a ese inmueble pero nunca se concretó.
Actualmente, en el segundo nivel están las oficinas del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), en el tercer nivel están las oficinas del Organismo Público Descentralizado Acabús, y en el cuarto nivel rodeado de guardias de seguridad está el C-5.
En los espacios a los que se tuvo acceso se constató que se prevé la instalación de las oficinas de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), Secretaría de Turismo, Secretaría de Finanzas y Administración, Secretaría de la Mujer, delegación Acapulco del gobierno del estado, una trabajadora indicó que las áreas ya están rotuladas con los nombres de las dependencias que las van a ocupar, en las oficinas vacías se vieron instalados escritorios y trabajadores haciendo limpieza en el interior.
Por lo que se pudo constatar, el edificio opera de manera parcial, sólo hay un acceso, del lado de la calle Vasco Núñez de Balboa, los accesos por Costera y la plaza principal están cerrados, las rampas de acceso a la plazoleta tienen alambres, cables para bloquear el paso y evitar que los ciudadanos transiten por el lugar, ya sea por Costera o por Diego Hurtado de Mendoza.
Caminar por el interior del inmueble es como salir de Acapulco, en lugar de hacer filas en las banquetas, bajo el sol como suele hacerse en las oficinas de gobierno ahora hay sombra, espacios amplios y ya no se disputa el espacio con los peatones y los vehículos.
Hasta las inconformidades de los usuarios son mesuradas. Ayer una docena de ciudadanos se aglutinaron en el acceso principal de la Administración Fiscal número 2, inconformes porque acudieron a hacer el trámite de renovación de placas y no les permitieron el acceso, les dijeron que sin ficha no pueden pasar, les explicaron que la entrega de fichas es a las 8:30 de la mañana y que a esa hora ya hay usuarios en espera de recibir ese paso y sólo se reparten 200. Los inconformes aceptaron la explicación y se retiraron.
Los trabajadores del estado que están en las nuevas oficinas también manifiestan su agrado, el aire acondicionado sí funciona y tienen más espacio que en los anteriores domicilios.

La historia

El Edificio Inteligente de Acapulco fue anunciado el 31 de marzo de 2010 por el entonces gobernador Zeferino Torreblanca Galindo y fue presentado como un centro de gobierno que reuniría a las diferentes dependencias estatales que están dispersas en Acapulco en un solo lugar, porque el objetivo era mejorar la atención a la población con la integración de los servicios.
La obra fue anunciada con la promesa de que a su conclusión y puesta en operación generaría “un gran ahorro” para la administración estatal, porque las oficinas de gobierno dejarían de pagar renta y disminuirían drásticamente los costos por el consumo de agua y energía eléctrica.
Al concluir el gobierno de Zeferino Torreblanca en marzo de 2011, la obra quedó inconclusa y estuvo abandonada durante un año por el gobierno de Aguirre Rivero (2011-2014); fue en 2012 cuando se continuaron los trabajos luego de que el inmueble fue señalado como “ejemplo de corrupción”, porque el predio donde fue edificado fue adquirido a un valor superior a su valor comercial; en la transacción participaron funcionarios zeferinistas.
Por esa acusación, la Contraloría General del estado inició una investigación de la que nunca se conocieron los resultados contra cinco ex funcionarios zeferinistas, el ex secretario de Finanzas, Ricardo Cabrera Morín; el ex subsecretario de Finanzas y Administración, José Antonio Bajos Valverde; la ex directora general de Administración y Servicios Generales, Patricia Margarita Díaz Hernández; el ex director de Personal, Enrique Félix Narciso Pasta, y la ex coordinadora regional de Acapulco, Sandra Luz Flores Jiménez, porque se encontraron irregularidades financieras y físicas por un monto de mil 038 millones 674 mil 837 pesos.
El 8 de septiembre de 2012 el entonces gobernador Ángel Aguirre firmó un convenio general de colaboración con el IPN e informó que dos pisos del inmueble serían destinados a un centro de estudios continuos.
En diciembre de 2013, el presidente municipal de Acapulco, Luis Walton Aburto, solicitó al entonces gobernador Ángel Aguirre que cediera al Ayuntamiento un piso del Edificio Inteligente para instalar las oficinas municipales que estaban en el inmueble de la ex zona militar, en la calle Hornitos.
El 27 de julio de 2015 el entonces gobernador Rogelio Ortega Martínez (2014-2015) anunció que el 15 de septiembre de ese año concluirían las obras del Edificio Inteligente; dijo que la obra tenía el 95 por ciento de avance y reiteró la idea de que se concentrarían en el inmueble las oficinas de gobierno que operan en Acapulco.
En 2017, se dijo que el edificio sería para albergar las oficinas del Sistema de Justicia Penal Acusatorio, no se hizo porque el espacio no era el adecuado.
En 2019, el entonces gobernador Héctor Astudillo Flores ofreció que el Edificio
Inteligente fuera usado para el nuevo hospital del ISSSTE.
En el gobierno del ex presidente Andrés Manuel López Obrador, el edificio fue “sede” de la Secretaría de Salud, de la que sólo se colocaron rótulos, pero nunca operó como tal pues los altos mandos de la secretaría permanecieron en la Ciudad de México y los trabajadores sindicalizados se negaron a cambiar su lugar de trabajo.
En 2020 también fue utilizado como cuartel de la Guardia Nacional en Acapulco.
El Edificio Inteligente está construido en un predio de 15 mil 500 metros cuadrados, es un inmueble de cuatro niveles, en total suman 19 mil 86 metros cuadrados de construcción, con 932 cajones de estacionamiento, en la edificación se invirtieron unos mil 200 millones de pesos.
Según datos de su construcción, el edificio cuenta con 157 aisladores sísmicos que reducen la intensidad de un sismo en un 70 por ciento, celdas solares para producir su propia energía eléctrica, estas fueron destruidas por el huracán Otis después de una década de no usarse y desde fuera no se ve que se hayan reinstalado, también cuenta con una cisterna para captar el agua de lluvia de 7 mil metros cúbicos, un helipuerto, auditorio, cafetería.
En el gobierno del Héctor Astudillo se construyó una reja para delimitar el espacio y en el gobierno de Evelyn Salgado se retiraron la mayor parte de las plantas y se dejó puro pavimento.

El diseño

La obra fue ejecutada por TEN/Arquitectos, diseñada por el arquitecto Enrique Norten en 2008 y fue concluido en 2012, de acuerdo con la página de Internet del despacho, el edificio es “un intento por reinterpretar la arquitectura moderna de los años 50’s en Acapulco el proyecto se compone por una superposición de elementos ‘caja’. Cada caja es una dependencia. A través del sistema de superposición se generan distintas terrazas que funcionan como áreas de espera y circulación”.
“Todo el sistema está protegido por una gran cubierta con celdas solares que se encarga de recolectar agua y generar energía. Al mismo tiempo, este gran elemento lo resguarda de la lluvia, el viento y el sol”.
“Tanto la configuración de las oficinas como la gran cubierta generan distintos espacios sombreados que, junto con la vegetación, ayudan a mantener la temperatura de las oficinas y los espacios exteriores a una temperatura confortable, disminuyendo considerablemente el consumo de aire acondicionado dentro del edificio”.