Indicó que no responde a intereses ajenos de la institución, sino a la responsabilidad de garantizar la continuidad ininterrumpida de este servicio a los enfermos renales, que no puede suspenderse. El administrador adjunto del hospital Santa Lucía desmintió que haya algún contrato firmado
Febrero 24, 2026
Lourdes Chávez
Chilpancingo
El ISSSTE Guerrero confirmó en su cuenta oficial de Facebook, que el hospital Regional de Alta Especialidad (HRAE) continuaba subrogando servicios de hemodiálisis, pero no obedece a intereses ajenos a la institución, sino la necesidad de garantizar la continuidad ininterrumpida de los tratamientos, a los pacientes renales.
En respuesta a una publicación de El Sur del 21 de febrero, donde trabajadores de manera anónima denunciaron que para el primer trimestre de 2026, el HRAE del ISSSTE en Acapulco volvió a contratar los servicios del hospital Santa Lucía para brindar este servicio, no obstante las destituciones de dos directivos que habrían incurrido en irregularidades para suscribir el convenio de 2025, así como en la contratación de empleados y falta de suministros.
Además de que el hospital cuenta 50 equipos de hemodiálisis y seis de diálisis desde su apertura.
En el escrito fechado el mismo 21 de febrero, en línea, apela al derecho de réplica para responder a la nota en cuestión, donde señala que el instituto se encuentra en proceso de contratación de personal especializado para la operación de los equipos de hemodiálisis.
Sobre la subrogación de servicio, indicó que no responde a intereses ajenos de la institución, sino a la responsabilidad de garantizar la continuidad ininterrumpida de los enfermos renales, que no puede suspenderse en ninguna circunstancia.
Asimismo, dijo que son infundadas las acusaciones contra el personal, que carece de sustento documental y no corresponde a los procesos administrativos que se llevan a cabo, en apego estricto a los criterios legales, respecto a la enlace del director de Administración y Finanzas, Omar Butrón Fosado, Mariana Isabel Álvarez Juárez, que asumió como encargada de la subdirección Administrativa del HRAE, en sustitución de Javier Galeana Maya, y la jefatura de la Delegación Administrativa en la oficina de representación en Guerrero, que dejó Jaime Enrique Gil Manjarrez Giles. De acuerdo con la versión de los denunciantes, sigue protegiendo intereses y estructura de un grupo político en el instituto, vinculado al excandidato a la alcaldía de Acapulco, Yoshio Ávila.
Se advierte que el ISSSTE Guerrero no negó que haya firmado un convenio con el hospital privado Santa Lucía, como dice la nota del sábado 21 de febrero y señalaron las fuentes de manera anónima, lo cual se daba por sentado.
Sin embargo lo desmintió el mismo hospital, y ahora no se sabe qué empresa lleva a cabo las hemodiálisis para el HRAE.
En 2026 aún no tienen contrato, aclara Santa Lucía
Por separado, el administrador adjunto del hospital Santa Lucía desmintió que haya algún contrato firmado con el ISSSTE para el primer trimestre de 2026, como indica la nota de El Sur.
Vía telefónica explicó que en la nota mencionan un contrato del ISSSTE con Santa Lucía que ni siquiera se ha firmado.
No descartó que se vaya a dar una ampliación a los servicios que prestaron en 2025, pero a esta fecha no existe contrato para el periodo del primer trimestre del año.
Advirtió que en diferentes momentos se han publicado notas sobre la contratación de servicio de hemodiálisis al hospital privado, que implican actos de corrupción, que negó rotundamente.
Indicó que las licitaciones y contrataciones del ISSSTE se llevan a nivel central y son decisiones ajenas al prestador de servicios.
“El hospital Santa Lucía lleva 25 años trabajando en Acapulco, siempre se le ha apoyado tanto al ISSSTE como al IMSS en los eventos catastróficos que ha sufrido Acapulco. Han tenido las puertas abiertas cuando han tenido que cerrar sus hospitales. Entonces, las publicaciones que han sacado, no corresponden a la realidad”.
Del total de los servicios subrogados en 2025, sólo mencionó que han sido variable, porque los contratos se otorgan con un techo que a veces no se alcanza, justamente porque el número de pacientes varía. Explicó que algunos no siguen tomando los tratamientos por fallecimiento o cualquier otra circunstancia, como cambio de domicilio, y se agregan otros pacientes en el transcurso del tiempo de los contratos y justamente por eso se otorga un techo presupuestal.
Conforme avanza el contrato, mes a mes se presentan las facturas, y se hace la suma correspondiente.