Exigen los afectados que el Infonavit cancele los créditos en el fraccionamiento Domus, debido a que se carece de servicios públicos y las casas tienen cuarteaduras
Junio 24, 2017
Mariana Labastida
Vecinos del conjunto habitacional Domus, ubicado en el área de San Agustín, solicitaron al Infornavit que cancele los créditos para la compra de viviendas en dicho fraccionamiento, debido a que las casas presentan irregularidades.
Se quejaron de que la única respuesta que les dan es que el Ayuntamiento autorizó dicho conjunto habitacional y por eso se venden las casas.
Los vecinos dijeron sentirse defraudados porque nadie se hace responsable de los daños que tienen las viviendas, las cuales habitan desde hace un año.
“Cuidado, mucho cuidado, no te dejes engañar”, es la advertencia que hacen los vecinos a nuevos compradores en una manta que colgaron a mitad de una de las calles, la pinta en una pared y letreros en algunas viviendas.
“No más mentiras, exigimos nuestros derechos, no tenemos agua potable, no hay alumbrado público, exigimos áreas verdes para que los niños jueguen, áreas libres para plantar árboles, esto es un desierto. Que dejen de vender casas, primero que nos resuelvan nuestras inconformidades, que les cancelen su licencia de ventas”, son los reclamos de los vecinos.
El conjunto habitacional es de unas 200 viviendas, la mayoría de ellas casas de un solo nivel con una habitación, y tres edificios, uno de ellos todavía en proceso de construcción.
Las viviendas tienen una superficie de 59.73 metros cuadrados y, según les han dicho a los vecinos, se colocó techo al área de servicio para cumplir con el requisito de superficie mínima que solicita el Infonavit.
El colono Félix Crisóstomo Rosario explicó que cuando le ofrecieron la casa vio como ventaja que era una calle cerrada y que le estaban dando el piso con loseta y baño completo.
Que también le ofrecieron que tendrían un área verde con juegos para niños y que no había problema con el suministro de agua.
Sin embargo, cuando llegó a habitar la casa se dio cuenta de que sí le respetaron los acabados que le ofrecieron, pero que no esperaba que a los pocos meses su vivienda tuviera cuarteaduras y filtraciones de agua.
En octubre del año pasado fue la primera ocasión que los vecinos se organizaron para pedirle a los de la Constructora y Urbanizadora de Guerrero (CUGSA) e Inmobiliaria 1857, que reparara los daños que tenían las viviendas, debido a que los que ya las habitaban estaban dentro del primer año de garantía. Las reparaciones que hicieron no los dejaron satisfechos y las mismas filtraciones de agua que tuvieron el año pasado empezaron a aparecer con las primeras lluvias de este año.
Crisóstomo Rosario indicó que les dijeron que por lo menos dos días a la semana tendrían agua potable, lo cual no ocurre. “Les suministran agua en pipa a los que viven en el conjunto habitacional, con excepción de a quienes se han quejado por el mal estado de las viviendas, a ellos dejaron de llevarles el servicio”.
Los vecinos acudieron al Infonavit ante las largas que les han dado de parte de la empresa constructora, y señalaron que en el Instituto les dijeron que se haría una revisión, pero que fue el Ayuntamiento el que autorizó el desarrollo y que habían presentado todos los documentos.
Agregaron que de la constructora les respondieron que si tienen cuarteaduras las casas es porque están en zona sísmica, y que cuando preguntan a la CAPAMA porqué no tienen agua les explican que la empresa no ha entregado la obra al municipio.
Indicaron que al intentar hacer los contratos con la paramunicipal, les informaron que cada casa tiene un adeudo de mil 200 pesos, que va incrementando, por una pago pendiente de la constructora, la cual no se quiere hacer responsable del adeudo.
El representante de la empresa, Eric Teodoro López Malincolico, les ha dicho a los vecinos que les dará los planos de las casas, porque entre los beneficios que les ofrecieron fue la ampliación de la casa a un segundo nivel. La misma persona es la que ha escuchado las quejas de los vecinos sin darles solución.
Los vecinos expusieron que no se tiene un área verde como les ofrecieron, que las áreas libres que hay serán cajones de estacionamientos, y solamente hay tres lámparas de alumbrado público, las cuales ellos conectaron porque no estaban funcionando.
Asimismo, aunque se tiene la instalación de la red de agua potable, no hay llaves de paso en el patio, los registros están destapados y parte del cerro que rodea las casas se ha deslavado.
“No sabemos ni a dónde acudir”, señaló Félix, quien agregó que por lo menos los vecinos del lado del conjunto habitacional donde él vive están organizados para evitar que alguien más sea sorprendido, y no permitirán que se muestren las casas vacías para la venta.